«Presidente, la ignorancia suele parecer muy práctica, justo antes de empobrecerlo todo»
por Miguel Lawner (Chile)
3 meses atrás 3 min lectura
11 de mayo de 2026
CARTA ABIERTA
Señor Presidente José Antonio Kast:
Hay frases que revelan una política. Otras, una ideología. Y algunas, simplemente, una limitación intelectual.
Su comentario respecto de la investigación científica -esa caricatura de un estudio que termina apenas en «un libro precioso empastado en una biblioteca», y que por cierto, según sus palabras, «no genera ningún trabajo»- pertenece, lamentablemente, a esta última categoría.
No porque usted carezca de inteligencia práctica.
Sería absurdo afirmarlo de alguien que llegó a La Moneda.
Pero sí porque evidencia una comprensión peligrosamente rudimentaria sobre cómo se construye la civilización.
Es curioso. Usted parece exigirle a la ciencia el mismo rendimiento inmediato que un comerciante exige a una caja registradora. Como si el conocimiento debiera justificar su existencia mostrando utilidades trimestrales, contrataciones inmediatas o dividendos visibles antes del cierre contable. Bajo ese criterio, Sócrates habría sido un pésimo proyecto de inversión. Platón, un gasto inútil. Einstein, un académico improductivo jugando con ecuaciones sin retorno laboral observable. Y probablemente Newton habría tenido dificultades para pasar por Hacienda mientras perdía el tiempo debajo de un árbol mirando caer manzanas. Qué decir de Kepler, cuyas leyes no dieron trabajo a nadie más allá de enseñarlas por cientos de años y ayudar a mirar el cosmos con mayor precisión.
La ironía es magnífica: usted gobierna un país cuya economía depende, precisamente, de siglos de investigación «inútil». Desde la electricidad hasta internet; desde la resonancia magnética hasta el GPS; desde los satélites hasta la inteligencia artificial. Nada de eso nació porque un ministro preguntó cuántos empleos generaría en los próximos seis meses. Nació porque alguien tuvo curiosidad. Porque hubo Estados capaces de financiar ideas cuya rentabilidad era invisible para las mentes pequeñas y evidente para la historia.
Reducir la ciencia a empleabilidad inmediata es como evaluar una biblioteca por el peso de sus libros o medir el valor de una sinfonía según la cantidad de estacionamientos ocupados en el teatro.
Es la lógica del utilitarismo miope: esa incapacidad de comprender aquello cuyo valor no cabe en una planilla Excel.
Y sin embargo, Chile invierte apenas un 0,4% del PIB en ciencia. Menos que el promedio de la OCDE, e infinitamente menos que las economías que tanto admiramos y copiamos. Somos un país que exporta cobre desde hace más de 200 años, pero que pretende competir en el siglo XXI cuestionando precisamente aquello que podría sacarnos del subdesarrollo intelectual y productivo.
Hay algo particularmente inquietante en su discurso: la sospecha permanente hacia el pensamiento. Esa incomodidad frente al conocimiento que no puede transformarse inmediatamente en negocio. Como si la filosofía, la astronomía, la sociología o la física teórica fueran caprichos elitistas y no los cimientos mismos de la modernidad.
Resulta fascinante escuchar a un presidente preguntarse cuántos trabajos produjo un libro.
El Quijote no produjo empleos inmediatos. Tampoco «La República» de Platón. Ni la teoría de la relatividad.
Pero cambiaron la forma en que la humanidad piensa, organiza el poder, comprende el universo y desarrolla tecnología. Afortunadamente, la historia nunca ha dependido exclusivamente de la imaginación de los gerentes.
Quizás el problema de fondo no sea económico, sino cultural. Hay líderes que entienden que gobernar también consiste en elevar el horizonte intelectual de un país. Y hay otros que sólo saben administrar ansiedad presupuestaria disfrazándola de sentido común.
Porque sí, Presidente: el conocimiento muchas veces parece inútil, justo antes de cambiar el mundo.
Y la ignorancia, en cambio, suele parecer muy práctica. justo antes de empobrecerlo todo.
Atte., un ciudadano convencido que el conocimiento es la base del desarrollo.
Miguel Lawner
Arquitecto
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