Netanyahu acelera la anexión silenciosa de Cisjordania
por Eva Maldonado (España)
3 meses atrás 4 min lectura
Israel registra por primera vez desde 1967 amplias zonas ocupadas como “propiedad estatal”. El paso, impulsado por la ultraderecha del Gobierno, consolida un cambio estructural en el régimen jurídico del territorio palestino.
El gabinete de Benjamin Netanyahu ha aprobado la designación de amplias áreas de Cisjordania como “propiedad del Estado”, una decisión sin precedentes desde el inicio de la ocupación en 1967. Presentada como medida administrativa para “regular explotaciones agrícolas”, la iniciativa supone en términos prácticos un salto cualitativo en la consolidación territorial israelí sobre suelo ocupado. No es un trámite técnico: es una mutación jurídica que reconfigura el conflicto sobre el terreno.
De ocupación militar a apropiación administrativa
La decisión, promovida por el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, el titular de Justicia Yariv Levin y el ministro de Defensa Israel Katz, formaliza un mecanismo que Israel había evitado durante décadas por su complejidad política y su impacto internacional. Registrar tierras como “propiedad estatal” en la Zona C —bajo control exclusivo israelí según los Acuerdos de Oslo— significa consolidar la capacidad de planificación, concesión y desarrollo en favor de los asentamientos.
Desde el punto de vista técnico, la medida transforma un régimen de ocupación militar —teóricamente provisional según el derecho internacional— en un esquema de gestión patrimonial de largo plazo. El mensaje es inequívoco: la temporalidad de la ocupación deja de ser creíble.
Smotrich lo celebró como una “revolución” en el control sobre “todo nuestro país”, una expresión que borra cualquier distinción entre Israel reconocido internacionalmente y los territorios ocupados. El lenguaje no es menor. Cuando un miembro clave del gabinete habla de “nuestro país” al referirse a Cisjordania, está explicitando una doctrina de soberanía integral.
El derecho internacional como obstáculo prescindible
La Cuarta Convención de Ginebra prohíbe a la potencia ocupante transferir su población civil al territorio ocupado y alterar su estatus permanente. La designación masiva de tierras como estatales facilita la expansión de asentamientos, infraestructuras y explotación agrícola bajo legislación israelí. Es un mecanismo indirecto de anexión. No requiere una declaración formal: basta con cambiar el régimen administrativo.
Un paso coherente con la deriva interna
El movimiento no puede entenderse al margen de la configuración actual del Gobierno israelí. Netanyahu gobierna sostenido por una coalición donde los sectores ultranacionalistas han ganado peso estructural. Smotrich, defensor declarado de la anexión, controla áreas clave de la administración civil en Cisjordania.
La aprobación llega además en un contexto de creciente violencia en el territorio ocupado, con expansión de puestos avanzados de colonos y restricciones cada vez mayores para la población palestina. La Autoridad Palestina ha denunciado la decisión como una anexión de facto, y Jordania, Turquía o Qatar han advertido de su impacto desestabilizador.
Pero el cálculo político interno en Israel parece prevalecer sobre cualquier consideración diplomática. Netanyahu, debilitado en otros frentes y cuestionado por la gestión de la guerra en Gaza y por su reforma judicial, encuentra en la agenda territorial un elemento de cohesión para su base más ideológica. La expansión en Cisjordania funciona como pegamento político.
El horizonte de los dos Estados, erosionado
Desde 1967, la comunidad internacional ha sostenido formalmente la solución de dos Estados como marco de resolución. Sin embargo, cada ampliación de asentamientos, cada nueva carretera segregada y cada reclasificación administrativa reduce la viabilidad territorial de un Estado palestino contiguo.
La designación de tierras como estatales consolida una red de enclaves bajo jurisdicción israelí que fragmenta aún más el territorio palestino. No es una medida aislada: se integra en una política gradual de hechos consumados.
Netanyahu puede presentar la decisión como respuesta a “procedimientos ilegales” de la Autoridad Palestina en la Zona C. Pero el desequilibrio de poder es evidente. Israel controla fronteras, espacio aéreo, recursos hídricos y planificación territorial. La asimetría convierte cualquier disputa administrativa en un ejercicio unilateral.
Una redefinición silenciosa del conflicto
La aprobación de este registro no cambia oficialmente las fronteras reconocidas por la comunidad internacional. No hay ceremonia de anexión ni ley declarativa. Sin embargo, altera la arquitectura jurídica sobre el terreno y consolida la integración funcional de partes de Cisjordania en el aparato estatal israelí.
La anexión ya no necesita proclamarse; se ejecuta en boletines administrativos.
En febrero de 2026, el Gobierno de Netanyahu no solo administra una ocupación prolongada: avanza hacia su normalización estructural. Y lo hace en un momento en que la presión internacional es dispersa y la región acumula crisis superpuestas. La decisión no resuelve el conflicto, pero redefine sus términos. Sin declaraciones solemnes, sin votaciones históricas. Con expedientes y registros.
*Eva Maldonado, redactora en Diario Sabemos, Asesora de la Presidencia de la Conferencia Eurocentroamericana.
-Artículo enviado a piensaChile desde OtherNews
*Fuente: Diario Sabemos
Más sobre el tema:
Leer ambién: La valentía de Francesca Albanese
Artículos Relacionados
Mariupol o las tropas que se deja morir para utilizarlas en la propaganda
por Dagmar Henn (Alemania)
4 años atrás 11 min lectura
Ojo Senado de Chile: Marruecos acumula éxitos diplomáticos, pero reveses jurídicos en la UE sobre el Sáhara Occidental
por Ignacio Cembrero (España)
1 año atrás 5 min lectura
El Sionismo une a Kast y Zaliasnik
por Pablo Jofré Leal (Chile)
2 meses atrás 1 min lectura
Se cumplen 52 años del asesinato de Víctor Jara
por Jorge Medina
8 meses atrás 15 min lectura
Ante el negacionismo de la derecha: una verdad histórica
por Enrique Villanueva Molina (Chile)
12 meses atrás 5 min lectura
La labor de zapa de Marruecos en América Latina contra el pueblo del Sáhara Occidental
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
1 año atrás 16 min lectura
«Hemos vivido para la alegría; por la alegría hemos ido al combate y por ella morimos. Que la tristeza jamás vaya unida a nuestro nombre»
por Julius Fucik
24 segundos atrás
09 de mayo de 2026
«Lo repito una vez más: hemos vivido para la alegría; por la alegría hemos ido al combate y por ella morimos. Que la tristeza jamás vaya unida a nuestro nombre.»
Historia censurada
por Cristina Martín Jiménez (España)
13 horas atrás
08 de mayo de 2026
La victoria sobre la Alemania nazi se ha transformado en una herramienta de manipulación para Occidente, que intenta borrar la memoria histórica sobre el sacrificio realizado por la URSS para derrotar al nazismo.
Libro: «La invención del pueblo judío»
por Shlomo Sand (Israel)
21 horas atrás
08 de mayo de 2026
«No creo que haya habido un pueblo judío hasta recientemente. Incluso le diré que ni siquiera pienso que hoy haya un pueblo judío»
Primero de Mayo en Santiago, con olor a juventud, a trabajadores, a despertar, a exigencias de UNIDAD!
por Memorial Puente Bulnes (Chile)
7 días atrás
02 de mayo de 2026 La manifestaciones del 1 de mayo de 2026 en Santiago han sido las más masivas de los últimos años en Chile. La jornada estuvo…