La militarización no es el camino: avancemos en los diálogos constituyentes plurinacionales
por Elisa Loncón Antileo (Wallmapu, Chile)
4 años atrás 4 min lectura
7 de noviembre de 2021
El país se encuentra en un umbral, y en ese sitio penumbroso pueden emerger posibilidades que respondan a los grandes desafíos o reacciones que solo nos hunden todavía más en los fracasos anteriores. Es un umbral que, de hacerlo bien, promete una salida hacia el futuro, pero también hay posibilidades de no lograr salir del ayer sobre todo si se repiten las políticas racistas de ocupación del Wallmapu.
En el territorio mapuche, por décadas se ha recrudecido una violencia que pareciese no tener horizonte de salida, y hoy hay quienes buscan profundizar esos errores, afincarse en el ayer, hacer lo que se ha hecho por años, sabiendo que aquellas acciones nada bueno han traído para la construcción de los diálogos interculturales.
Desde los años 1992 las políticas del Estado se han dirigido hacia el pueblo mapuche en dos direcciones: focalización de la pobreza y políticas de seguridad o militarización. Tanto los gobiernos de la Concertación como los de la Derecha han utilizado exactamente la misma fórmula; han existido momentos donde el Ministerio de Desarrollo Social tiene la hegemonía del debate, y cuando fracasa, atento se encuentra el Ministerio del Interior para incorporar más gasto en seguridad. Esta formula fracasó, y en la actualidad es incompatible con los grandes debates que debemos darnos como sociedad plurinacional.
La pobreza y la violencia, aunque nos cueste reconocerlo, son fenómenos políticos. Por supuesto que condeno la violencia, he caminado por décadas buscando espacios de diálogos, he formado generaciones de jóvenes en el marco de las relaciones interculturales, pero, aunque yo o cualquier otra persona vocifere a los cuatro vientos la condena a la violencia, esta no terminará. Qué más quisiera yo, como lingüista, que nuestras palabras solitarias lograran tamaños efectos, pero no es así, nuestra convivencia tiene una estructura de negaciones y violencias. Cambiarla, superar la pobreza, el racismo solo se logrará bajo el más amplio diálogo político sobre las profundas razones de sus existencias.
No tengo tiempo para extenderme, pero los mapuche no éramos un pueblo pobre, sino que fuimos un pueblo empobrecido por los efectos del despojo de nuestras tierras. Y más de un siglo de atropellos logran explicar (considerando que explicar no es justificar) las rabias de un sector de nuestro pueblo.
Entonces, ¿es posible superar este embrollo de siglos con más militares? Por supuesto que no. La militarización del territorio mapuche solo traerá más tristeza y dolor.
¿Qué podemos hacer entonces? Pues, son tiempos interesantes los que nos toca habitar, no los desaprovechemos. No son muchos los instantes en la historia los que tenemos para dialogar amplia y profundamente sobre nuestras heridas colectivas y buscar caminos de sanación. Uno de estos caminos en la Convención Constitucional, por ello es necesario que allí hablemos de ciudadanías interculturales, de autonomías, de plurinacionalidad y territorio. Pero el desafío es todavía mas grande.
Para asumir estas grandes tareas históricas, un primer elemento fundamental que debe despejarse de todo discurso político es el siguiente: los mapuche no somos los enemigos internos del país. Por el contrario, somos otro de los pueblos de esta comunidad política, un pueblo prexistente al propio Estado, que buscamos nuestro reconocimiento como tal, para desde allí avanzar en redistribución del poder y de las condiciones para la existencia digna de todos los pueblos.
Desde mi actual posición, solicito humildemente buscar nuevos caminos, no repetir fórmulas fracasadas, no profundicemos los dolores y las tristezas, intentemos mirarnos y encontrar en nuestras diferencias senderos de amplios diálogos humanos y políticos. Son tiempos de grandes conversaciones, no de cálculos mezquinos y cortoplacistas, por el pasado que debemos mirar y por el futuro que las nuevas generaciones nos exigen construir.
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
Chile. Se agrava salud de prisionero político mapuche Héctor Llaitul por negligencia institucional
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
2 años atrás 4 min lectura
El “gatillo fácil” recorre América Latina
por Gustavo González (Chile)
3 años atrás 7 min lectura
La movilización del pueblo colombiano es nuestra lucha
por Partido Comunista (Chile)
5 años atrás 2 min lectura
Arde Perú (de nuevo): ¿qué esconden las protestas de ‘la generación Z’?
por La BaseLatam
5 meses atrás 1 min lectura
Comunicado de los Presos Políticos Mapuche de la Cárcel de Angol
por Presos Políticos mapuche de la cárcel de Angol (Wallmapu, Chile)
7 años atrás 2 min lectura
34 días en Huelga de Hambre: Dos Comuneros Mapuche son trasladados a hospital
por Werken
11 años atrás 1 min lectura
Por más que te escondan, sigues estando con nosotros, como lo hiciste siempre, Compañero Presidente
por piensaChile
18 segundos atrás
14 de marzo de 2026
Además de gastar dinero y trabajo tratando de ocultarte, también lo gastan volando miles de kilómetros para saludar y estrechar la mano de un pedófilo, criminal de guerra y financista de genocidios.
El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu
por Héctor Llaitul Carrillanca (Wallmapu, Chile)
6 horas atrás
14 de marzo de 2026
En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación.
El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu
por Héctor Llaitul Carrillanca (Wallmapu, Chile)
6 horas atrás
14 de marzo de 2026
En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación.
«La figura de Manuel Baquedano sí representa lo que se hizo durante las campañas en La Araucanía»
por Consuelo Figueroa (Chile)
3 días atrás
11 de marzo de 2026
“La invasión al sur de la frontera tenía como fin el exterminio del pueblo Mapuche (…) y la figura de Baquedano, sí representa en medida esas acciones porque es lo que hizo el Ejército chileno tanto en el sur como en el norte en la Guerra del Pacífico”