Premio Nacional de Ciencias opina sobre Piñera: “No me explico cómo alguien puede ser tan bruto”
por Sebastián Flores (Chile)
9 años atrás 2 min lectura

El astrónomo José Maza también arremetió contra Joaquín Lavín, a quien calificó irónicamente como un «fantástico» ministro de Educación: «Tenía una cualidad superlativa para hablar tonteras»
El astrónomo José Maza, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999, criticó duramente al precandidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, en una entrevista concedida al sitio América Economía.
Al ser consultado por las palabras del ex Presidente respecto a que Chile tardará 10 años en ser como Grecia o Portugal, el científico contestó tajante: “Se lo diría en su cara a Piñera: hace 2.500 años los griegos aprendieron a pensar. Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles… y todavía nosotros no sabemos pensar”.
“Quizás en unos 2.500 años más podríamos pensar siquiera en compararnos con Grecia”, se lamentó Maza y luego disparó: “No me explico cómo alguien que fue Presidente puede ser tan bruto”.
El astrónomo también fue consultado por educación y la idea de Joaquín Lavín de involucrar a las familias en el proceso. En su respuesta, no se guardó nada contra el ex titular de la cartera: “Lavín como ministro de Educación era fantástico, tenía una cualidad superlativa para hablar tonteras; otro adoquín era el ex ministro de Educación Sergio Bitar, que decía que los niños debían aprender a hablar chino mandarín. Yo no sé qué habrá fumado ese día”.

“Yo estuve en Peñalolen y un profesor nos comentaba: Acá la mayoría de los niños no pueden involucrar a su familia porque tienen uno, dos o tres familiares en las distintas cárceles de la capital. Cuando no está dicho apoyo de sustento familiar los colegios deberían ser espectaculares, con instalaciones y profesores magníficos“, explicó Maza.
El investigador también reflexionó que “hemos sido un país analfabeto durante nuestro primer siglo de vida. De 1810 a 1910, Chile fue un país de personas donde el 80% no sabía leer. Ahí se impuso la Ley de Instrucción Primaria; todos los niños debían ir por seis años, de forma obligatoria, al colegio”.
“Aunque de forma transitoria, por exigencia de la derecha, se podía aplicar por cuatro años. Un honorable del partido Conservador de la época dijo: ‘Somos un país de muy pocos recursos que no los puede dilapidar en gente que no tiene ningún futuro‘. Está escrito en los anales del Congreso”, subrayó.
*Fuente: El Desconcierto
Artículos Relacionados
Piñera no tiene carne para una estatua
por Pablo Varas Perez (Chile)
9 años atrás 7 min lectura
Nada que celebrar en Bicentenario de los mercaderes de América Latina
por Rafael Luís Gumucio Rivas (Chile)
16 años atrás 4 min lectura
No desperdiciar las oportunidades de la crisis
por Leonardo Boff (Brasil)
18 años atrás 3 min lectura
La teoría de la estupidez / La estupidez es un enemigo del bien más peligroso que la maldad misma
por Psycor
10 horas atrás
12 de julio de 2026 La Teoría de la Estupidez que Dietrich Bonhoeffer temía ¿Estás pensando por ti mismo… o simplemente repites lo que el mundo puso en tu…
Los pueblos no le fallarán a Cuba
por Solidaridad con Cuba (Suecia)
1 día atrás
11 de julio de 2026
Este pequeño país, con sus escasos recursos, ha logrado cosas que Estados Unidos, mucho más grande, no ha conseguido. Tenía una tasa de mortalidad infantil inferior a la de Estados Unidos, al menos hasta hace cinco años. Nos impresiona lo que se ha logrado en Cuba.
Se nego a abandonar a sus pacientes: niños de Gaza. Hoy está muriendo, abandonado y sin alimentación en una carcel israeli
por Gideon Levy (Diario Haaretz, Israel)
3 días atrás
Imagen superior: Dr. Hussam Idris Abu Safiya es un pediatra y neonatólogo palestino que se desempeñó como director del Hospital Kamal Adwan en la Franja de Gaza desde febrero…
La victoria de Gaza: los profesores siguen enseñando y los niños siguen aprendiendo
por Felix Marquardt y Ziad Medouk
3 días atrás
9 de julio de 2026
Esa es la victoria de Gaza: la victoria de un pueblo que se niega a ser reducido al estado de víctima pasiva. La victoria de quienes, incluso privados de casi todo, conservan todavía su humanidad.