Miedo en la política. Miedo en una transición repleta de miedo a los militares y dueños de Chile. Miedo a no privatizar lo público. Miedo al miedo de invertir de las trasnacionales. Miedo de todos los políticos a una sociedad sin miedo, y más miedo a que se sepan sus chanchullos. Miedo del SERVEL a la Fiscalía y miedo de los pillines al fiscal sin miedo. Miedo a la Constitución de la dictadura, pero más miedo a tocarle una coma. Miedo de los empresarios a que la reformas se hagan en este tiempo, y miedo del trabajador a que nunca sea el tiempo. Miedo de las 7 familias dueñas del mar a que algún día el resto de los 17 millones (o los que seamos) se den cuenta de la perpetua estafa en la privatización del agua. Miedo de los militares a la falta de enemigos, por el miedo de quedarse sin el enorme financiamiento que les entrega el cobre. Miedo a la caída de China, al dólar, a la sequia, al aluvión y el terremoto. Miedo a sonreír, miedo a bailar, miedo a llorar. Miedo a levantar la voz. Miedo de los pactos en silencio a medios como éste. ¡ Miedo a todo!
No es el dinero ni las armas lo que gobierna a Chile, a Chile lo gobierna la dictadura invisible del miedo. Mirando de reojo, da la impresión que vivimos condenados a obedecer al miedo que necesita un opuesto para existir: ¿qué sería de la opulencia si no existiera nadie a quien presumirle?, ¿qué sería de los gastos militares si no hubiera enemigos que combatir? Si la amenaza no existe, se fabrica.
Y para el final, el miedo más grande y pavoroso de todos, el miedo que chorrea desde arriba, desde ese 1% más rico que concentra un 30% del ingreso, y, más aún, de ese 0,1% que concentra el 17%, ese miedo que sin decir dice: “que les quede claro, inocentes chilenitos: ¡si no crecemos nosotros, entonces no crece nadie!”
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Artículos Relacionados
Estudio de Opinión de la U de Chile: 9 de cada 10 chilenos votará en el Plebiscito de abril 2020 y un 85,5% lo hará a favor de una nueva Constitución
por Macarena Salvo Cruces (Chile)
7 años atrás 4 min lectura
¿Un eje progresista México-Buenos Aires, para reconstruir la integración?
por Aram Aharonian (Uruguay)
7 años atrás 10 min lectura
Humanismo y violencia
por Franz J. Hinkelammert (Revista Polis)
18 años atrás 22 min lectura
“Lo que dijo el Presidente el lunes terminó de convocar a la totalidad de las mujeres”
por El Mostrador
7 años atrás 1 min lectura
El triunfo de Castillo, triunfo de la esperanza y la justicia. Un hijo de la reforma agraria
por Vicente Otta (Perú)
5 años atrás 19 min lectura
Bolsonaro es una creación de la clase media
por Raúl Zibechi (Uruguay)
8 años atrás 6 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
La hija de un detenido desaparecido chileno que vivió 20 años robada por un militar argentino y su esposa
por Ana María Sanhueza (desde Santiago de Chile)
4 horas atrás
26 de septiembre de 2026
Federico Bianchini publica ‘Tu nombre no es tu nombre’, un libro que cuenta la historia de Claudia Poblete Hlaczik, que se enteró en 2000 que fue apropiada cuando tenía ocho meses y que sus padres fueron secuestrados por la dictadura argentina
Funerales de Patricio Guzmán en Francia / Nostalgia de la luz / Entrevista en Calama del 2011
por piensaChile
1 día atrás
25 de septiembre de 2026 Hubiésemos querido encontrar una posibilidad para mostrar el documental de Patricio Guzmán «Nostalgia de la luz» en internet, de forma gratuita, entera, para…
Film soviético-japonés: «Dersu Uzala»
por Akiro Kurosawa (Japón, URSS)
8 horas atrás
26 de septiembre de 2026
«la trama se centra en un nativo que vive cómodamente en los bosques llevando un estilo de vida que, de manera inevitable, será destruido por el avance de la civilización.»
Ante la asfixia israelí de la economía de Cisjordania, los palestinos responden condonándose mutuamente sus deudas en masa
por Qassam Muaddi
2 días atrás
Imagen superior: En un bordado palestino, varias manos desatan los hilos oscuros que aprisionan un libro de deudas; ramas de olivo y espigas de trigo ocupan su lugar. Traductions…
Todos los miedos, el miedo.
Los únicos animales que sobre este planeta han gestado una sociedad artificial, somos nosotros.
Es tan portentoso lo que hemos hecho, que hasta nos inventamos un sistema de protección sobrenatural y divino, con ángeles que nos protegen, santos que mueren por nosotros, cristos que se sacrifican por nosotros….
Y hasta nos hemos dado el lujo de descubrir que el planeta que habitamos y compartimos con todo lo que sobre él vive girando -quien sabe hasta cuando y hacia dónde-, pasa como pasa nuestra propia vida.
El miedo es el miedo a la muerte.
Trascendido éste, los demás son papel picado.
Da más «miedo» transitar por Santiago o San Pablo que por cualquier zona campestre, bosque, selva o desierto, de noche. Siempre que no creas que las ramas las agitan los duendes.
Si nos distribuyéramos mejor sobre Chile -y sobre todo el planeta-, no podríamos llamarnos ciudadanos. ¿Cómo nos llamaríamos?
Hasta la misma estructura que llamamos familia se vuelve relativamente obsoleta en nuestras megalópolis, sobredosificadas de alienación.
El mejor remedio contra el miedo es la racionalidad a secas.
Ojo, que ésta no significa materialismo. Como tampoco espiritualidad significa idealismo.