Contundente advertencia de la ONU que deja a Kast en el banquillo por posibles indultos a violadores de derechos humanos
por Claudia Aranda (Chile)
2 meses atrás 5 min lectura
28 de marzo de 2026
El sistema de Naciones Unidas advirtió a Chile sobre la ilegalidad internacional de indultar a agentes estatales condenados por violaciones a los derechos humanos. Lejos de ser un debate técnico, la propuesta abre una grieta ética, jurídica y humana que reubica al poder político frente a sus propias víctimas.
La advertencia no fue ambigua ni diplomática en exceso. A través de sus Procedimientos Especiales, el sistema de Naciones Unidas expresó “profunda alarma” ante los anuncios del Ejecutivo sobre la posibilidad de otorgar indultos particulares a funcionarios de seguridad sancionados por su actuar durante el año 2019. No se trata de una opinión aislada ni de una lectura ideológica. Es una señal institucional, precisa, que apunta a un límite: hay decisiones que un Estado simplemente no puede tomar sin violar el derecho internacional.
El mensaje es claro. Existe una prohibición tajante frente a medidas de gracia en casos de esta gravedad. No es una recomendación, es un estándar. El derecho internacional de los derechos humanos no deja espacio para ambigüedades cuando se trata de tortura, tratos crueles o violaciones graves cometidas por agentes del Estado. Indultar en ese contexto no es clemencia. Es impunidad.
La advertencia va más allá. Subraya que estas decisiones erosionan la independencia del Poder Judicial y vulneran el derecho a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas. Esto no es un detalle técnico. Es el corazón del problema. Porque cuando un tribunal condena, no solo sanciona. Reconoce. Nombra el daño. Devuelve, en parte, la dignidad que fue arrancada.
El indulto interviene en ese momento.
Lo desarma.
Lo vuelve frágil.
Y en ese gesto, el Estado no solo modifica una pena. Interviene en el proceso de reparación de quienes fueron dañados.
La propia advertencia internacional introduce otro elemento que debería incomodar profundamente a cualquier democracia: el riesgo de crear espacios de “impunidad de hecho”. Esa expresión no es retórica. Describe con precisión lo que ocurre cuando una condena existe en el papel, pero pierde su efecto en la realidad.
Y ahí es donde la propuesta deja de ser un debate político más.
Porque lo que está en juego no es solo el destino de quienes fueron condenados. Es el sentido mismo de haberlos condenado.
Frente a este escenario, el mandato del sistema universal es inequívoco: los Estados tienen el deber de asegurar que los responsables rindan cuentas sin excepciones. Sin excepciones. Esa frase debería bastar para cerrar cualquier discusión honesta.
Pero la discusión no se cierra.
Se abre.
Y se abre porque la propuesta de indultar a agentes estatales condenados no surge en el vacío. Surge desde una narrativa que busca reconfigurar a los victimarios como víctimas. Que sugiere persecución donde hubo sanción judicial. Que intenta desplazar el eje desde el daño causado hacia la incomodidad de quien fue condenado.
Esa operación no es nueva.
Pero sigue siendo peligrosa.
Porque introduce una grieta en la percepción colectiva de la violencia estatal. Desdibuja responsabilidades. Relativiza el abuso. Y, sobre todo, instala una idea inquietante: que el poder puede, en última instancia, protegerse a sí mismo.
Aquí es donde el problema deja de ser solo jurídico.
Se vuelve humano.
Detrás de cada una de esas condenas hay personas que atravesaron un proceso largo, muchas veces desgastante, para obtener algo mínimo: que el Estado reconociera que lo que les ocurrió fue injusto.
No es fácil denunciar al Estado.
No es fácil sostener esa denuncia en el tiempo.
No es fácil enfrentar la duda, la exposición, el desgaste emocional.
Y, sin embargo, muchas personas lo hicieron. Llegaron a juicio. Obtuvieron una condena.
Y en ese momento —ese momento preciso— ocurre algo fundamental: el Estado deja de ser solo el agresor y comienza, tímidamente, a convertirse en garante.
El indulto rompe ese tránsito. Y lo que produce no es reconciliación.
Es desorientación.
Desde la psicología del trauma, esto tiene nombre aunque no siempre se diga con esa crudeza: revictimización.
Porque la víctima no revive solo el hecho inicial. Revive la sensación de indefensión. La idea de que, incluso después de haber hablado, de haber probado, de haber resistido, el resultado puede ser revertido por decisión política. Revive, en el fondo, la experiencia de que el poder sigue estando del mismo lado. Y eso tiene consecuencias. No solo individuales. Colectivas.
Una sociedad también aprende de estos gestos. Aprende qué significa la justicia. Aprende qué valor tiene la ley. Aprende si las instituciones sostienen lo que declaran o si, llegado el momento, lo negocian.
Cuando un Estado sanciona a sus agentes, establece un límite.
Cuando los indulta, ese límite se vuelve difuso.
Y cuando el límite se vuelve difuso, la violencia encuentra espacio.
Por eso la advertencia de Naciones Unidas no es un trámite diplomático más.
Es una señal de alarma.
No sobre el pasado. Sobre el futuro.
Porque lo que está en juego no es únicamente si se conceden o no esos indultos. Es qué tipo de sociedad decide estar dispuesta a hacerlo. Y qué está dispuesta a sacrificar para lograrlo.
Porque en ese cálculo —frío, político, aparentemente racional— hay algo que no siempre se mide.
El costo humano.
El costo de decirle a una víctima que su dolor puede ser relativizado.
El costo de decirle a la sociedad que la justicia puede ser corregida cuando incomoda.
El costo de erosionar, una vez más, la frágil confianza entre ciudadanía y Estado.
Por eso esta no es una discusión técnica. Es una línea.
Y lo que la advertencia de la ONU deja en evidencia es que cruzarla no solo pone a Kast en el banquillo internacional.
Pone a Chile frente a sí mismo.
*Fuente: Pressenza
Artículos Relacionados
Carmen Hertz: “Hace falta cambiar la doctrina de las FF.AA.”
por Rodrigo Fuentes (Chile)
8 años atrás 3 min lectura
Formalización contra 6 funcionarios de Carabineros por apremios ilegítimos y abuso sexual
por Poder Judicial Chile
6 años atrás 1 min lectura
700 académicos envían carta al Secretario General de la ONU para que frene la violencia de Estado en Chile
por El Desconcierto
7 años atrás 40 min lectura
Israel: Infierno en prisión
por La Base (España)
2 años atrás 1 min lectura
Illapu, Martín Zilic y los eternos "Pingüinos"
por Manuel Cortez (Chile)
20 años atrás 4 min lectura
Análisis en laboratorio para determinar la composición de proyectiles (balines) utilizados por carabineros
por Dr. Patricio Jorquera E., Dr. Ing. Rodrigo Palma H. (Chile)
7 años atrás 1 min lectura
USAID, NED y Open Society financian secretamente a los medios “independientes” de Cuba en un impulso por el cambio de las autoridades
por Alan Macleod (EE.UU.)
13 segundos atrás
04 de junio de 2026
El propio Trump ha declarado que Cuba es la “siguiente” en la lista de países objetivo para el cambio de régimen. “Podríamos pasar por Cuba cuando terminemos” con Irán, dijo el mes pasado.
Comunicado Público desde el Módulo E de la Cárcel de Angol, Territorio Wallmapu
por Presos Políticos Mapuche (Cárcel de Angol, Wallmapu)
11 mins atrás
04 de junio de 2026
El día martes 2 de junio, un grupo de capitanes, hecho que llamó mucho la atención, ingresaron al Módulo E, actuando con total prepotencia, agresividad y marcado racismo hacia los comuneros mapuche que están allí recluidos. Realizaron un allanamiento selectivo: solo intervinieron y revisaron los espacios de los dirigentes y voceros del módulo, dejando claro desde el principio que su acción iba dirigida exclusivamente contra quienes tienen voz, representan a los demás compañeros y defienden los derechos de todos.
Comunicado Público desde el Módulo E de la Cárcel de Angol, Territorio Wallmapu
por Presos Políticos Mapuche (Cárcel de Angol, Wallmapu)
11 mins atrás
04 de junio de 2026
El día martes 2 de junio, un grupo de capitanes, hecho que llamó mucho la atención, ingresaron al Módulo E, actuando con total prepotencia, agresividad y marcado racismo hacia los comuneros mapuche que están allí recluidos. Realizaron un allanamiento selectivo: solo intervinieron y revisaron los espacios de los dirigentes y voceros del módulo, dejando claro desde el principio que su acción iba dirigida exclusivamente contra quienes tienen voz, representan a los demás compañeros y defienden los derechos de todos.
Teatro Municipal de Viña del Mar: ¿Concierto de Fraternidad? ¡Los genocidas del pueblo Palestino no pueden hablar de fraternidad!
por El Porteño (Valparaíso, Chile)
1 semana atrás
27 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel.