Kast-Kaiser-Matthei-Parisi, obtuvieron el 70,03% de los votos
por Medios Internacionales
5 meses atrás 7 min lectura
17 de noviembre de 2025
Chile acaba de vivir una primera vuelta electoral histórica. Jeannette Jara, la candidata comunista, ha ganado con el 26,4% de los votos, dejando en segundo lugar a José Antonio Kast, el candidato ultraderechista, que se ha quedado con un 24,5%. ¿Te imaginas la cara que se les ha quedado a algunos?
En diciembre se decide todo en la segunda vuelta, y esto va a ser épico. Estamos hablando de un país totalmente polarizado, donde la izquierda y la derecha más extrema se juegan el futuro de Chile. ¿Qué nos dice esto del momento político que vive América Latina?
BBC Mundo:
Cómo es la derecha que representa José Antonio Kast en Chile (y cómo se compara con la de Trump, Milei y Bukele
El pasaje de José Antonio Kast al balotaje presidencial de Chile ha revivido una cuestión trascendental para este país: ¿qué tipo de derecha representa exactamente su figura?
Desde hace tiempo, la derecha de Kast suele ser ubicada en el espectro ideológico chileno con las etiquetas de «ultra» o «extrema», para diferenciarla del conservadurismo tradicional de su país.
No obstante, este abogado de 59 años ha rechazado esos adjetivos en distintas ocasiones.
«Algunos dicen que soy extremo. Y siempre les pregunto: ¿extremo en qué?», dijo Kast en 2021, cuando también alcanzó el balotaje y fue derrotado por el actual presidente izquierdista de Chile, Gabriel Boric.
Esta vez, Kast enfrentará en la segunda vuelta del 14 de diciembre a la comunista Jeannette Jara, que el domingo obtuvo casi 27% de los votos como candidata del oficialismo y lo superó por cerca de tres puntos porcentuales.
Kast también tiene afinidades claras con presidentes que han transformado de forma radical las derechas de sus países, como el estadounidense Donald Trump, el argentino Javier Milei o el salvadoreño Nayib Bukele.
Pero guarda algunas diferencias importantes con cada uno de ellos.
De hecho, el Kast de esta campaña ni siquiera se parece del todo al Kast de la elección pasada, aunque mantenga intactas sus convicciones políticas y religiosas.
Entonces, ¿hasta qué punto lidera una derecha diferente a la que gobernó Chile en el pasado?
«Más a la derecha»
El propio Kast se ha encargado de ubicarse más a la derecha del último presidente conservador chileno, Sebastián Piñera, quien gobernó en dos mandatos (2010-2014 y 2008-2022) y murió el año pasado.

Las de Piñera «eran nuestras ideas, pero muy, muy licuadas», dijo Kast en enero a la emisora ADN Chile.
Piñera tuvo el apoyo de los partidos de derecha para ser el primer presidente conservador de Chile desde el retorno a la democracia en 1990, tras cuatro gobiernos de centroizquierda, pero también tuvo discrepancias de fondo con los sectores que hoy representa Kast.
Por ejemplo, Piñera recordaba que votó contra el dictador Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988 que permitió la vuelta a la democracia en el país.
Kast, en cambio, apoyó en ese momento la opción a favor de la continuidad de Pinochet y ha destacado diferentes aspectos de ese régimen militar que torturó y asesinó a miles de personas.
Si bien ha negado respaldar esas violaciones de derechos humanos, en el pasado sostuvo que Pinochet habría votado por él si estuviera vivo.
«Kast viene del núcleo más a la derecha de lo que se llama en Chile la derecha tradicional, que es una derecha que no ha tenido credenciales muy democráticas: es la derecha que respaldó a Pinochet», sostiene Claudia Heiss, profesora de ciencia política en la Universidad de Chile.
Agrega que el candidato se distanció de los conservadores que se volvieron más pragmáticos y moderados al cogobernar o participar de acuerdos políticos tras el retorno a la democracia.
Kast también buscó ser electo presidente en las elecciones de 2017, pero sacó apenas 8% de los votos.
Su desempeño electoral mejoró tras la ola de protestas que sacudió a Chile durante el segundo mandato de Piñera, que llevaría a intentos fallidos de reformar la Constitución aprobada bajo el régimen de Pinochet.
«Kast y su Partido Republicano nacieron como respuesta al estallido social y los procesos constituyentes, donde él pudo presentarse como una derecha pura que no está dispuesta a negociar con el centro y la izquierda», dice Heiss a BBC Mundo.
«Conservador, nacionalista y populista»
Vinculado al movimiento católico Schoenstatt, Kast también ha defendido posturas conservadoras en temas sociales.
Por ejemplo, se manifestó contrario al matrimonio del mismo sexo o del aborto incluso en los casos de violación que contempla la ley chilena.
Pero a diferencia lo que ocurrió en las elecciones de 2021, Kast ha evitado polemizar sobre esos temas durante la actual campaña, para concentrarse en asuntos de seguridad pública y migración.
Algunos creen que esto responde a un mero cálculo electoral antes que a un esfuerzo de moderación: sus posturas sobre temas de género le habría costado votos sobre todo de mujeres, los cuales necesita para ganar.

Pero otros también descartan que Kast buscaría imponer desde el gobierno sus puntos de vista sobre esos asuntos sin modificar la legislación vigente.
«Se declara católico, apostólico romano, pero no va a ir en contra de las leyes que han sido aprobadas por el Congreso y han sido motivo de un largo debate», dice Guillermo Holzmann, un analista político chileno, a BBC Mundo.
A su juicio, «hay tres palabras que de alguna forma permiten definirlo (a Kast): es conservador, nacionalista y populista».
El nacionalismo de Kast, explica, se observa en su discurso contra la inmigración irregular, con semejanzas al de Trump incluso en sus propuestas de colocar barreras fronterizas para evitar el paso de extranjeros indocumentados.
Según Holzmann, el populismo de Kast se vislumbra en promesas que formula sin explicar cómo las piensa llevar a cabo, como la de instalar un «gobierno de emergencia» enfocado en temas migratorios y seguridad pública.
Chile tiene tasas de violencia y homicidios inferiores a otros países de la región, pero la inseguridad es la mayor preocupación de sus ciudadanos, según encuestas.
Kast ha reivindicado el modelo de «mano dura» de Bukele en El Salvador y el año pasado visitó como referencia una megacárcel en este país que ha sido objeto de varias denuncias de abusos.
También promete un fuerte ajuste fiscal de US$6.000 millones en 18 meses, que genera dudas sobre su viabilidad y comparaciones con la agenda económica de reducción del Estado que Milei impulsa en Argentina.
«Nuestras ideas»
El propio Kast se ha ubicado en la misma familia ideológica de Trump, Milei o Giorgia Meloni, la primera ministra italiana de cuyo partido Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia) apeló a un lema usado en la dictadura fascista de Benito Mussolini: «Dios, patria, familia».
«Nuestras ideas ya ganaron: ganaron en Estados Unidos, en Italia, en Argentina», dijo Kast en la entrevista con ADN Chile este año.
El candidato chileno ha asistido a foros internacionales de ultraderecha como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y presidió la red Political Network for Values, que muchos también consideran una red de posiciones extremas.
Un punto donde convergen estas derechas es su sentimiento anti izquierda, dice Holzmann.
Pero señala que, a diferencia de otros líderes con los que suele ser asociado, Kast tiene una trayectoria política de décadas en la que fue concejal y diputado, reconoció sus derrotas electorales del pasado y evita insultar a sus adversarios.
«Nunca ha tenido la intención de denostar o afectar o faltarle el respeto a los adversarios», destaca Rodrigo Pérez Stiepovic, un abogado amigo de Kast desde sus tiempos universitarios.
En cambio, la politóloga Heiss cree que Kast tiene una «visión maniquea que es un riesgo para la democracia, incluso mayor porque lo dice con toda tranquilidad, bien vestido, pareciendo una persona del establishment«.


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