Revolución de los claveles: Celeste, la mujer que hizo de esta flor un símbolo de Portugal
por Raquel Benito (España)
4 años atrás 4 min lectura
25 de abril de 2022
Con una simple petición de un cigarrillo dio comienzo uno de los acontecimientos más importantes de la historia del país luso
-¿Tiene un cigarrillo?
– Lo siento no tengo. No fumo, nunca fumé.
La conversación entre un militar portugués y una camarera terminó con un pequeño gesto que se convertiría en un gran símbolo: a falta de tabaco, Celeste Martins Caseiro entregó al soldado un clavel. La flor que terminó dando nombre a la Revolución de los Claveles, la flor que puso fin a más de 40 años de dictadura.
La mañana del 25 de abril de 1974 Portugal despertaba al ritmo que marcaban los tambores de Revolución. El pueblo y gran parte de los militares se alzaban contra los residuos del Estado Novo (1933-1974), el régimen que bajo la autoridad de António de Oliveira Salazar se convirtió en una de las dictaduras más longevas de Europa. Por las calles de Lisboa caminaba Celeste, de 41 años, con varios ramos de claveles en sus brazos.
“Trabajaba en un restaurante que fue inaugurado el 25 de abril del 73. El 25 de abril del 74 cumplía un año y los dueños quisieron celebrar el aniversario y nos pidieron que compráramos flores para la fiesta. Pero al día siguiente decidieron que el negocio no iba a abrir porque había empezado la revolución”, recuerda Celeste, en una entrevista en el ‘Jornal de Notícias‘.
En su camino a casa, uno de los militares sublevados le pidió un cigarrillo. “No tenía. Miré a mi alrededor y no había ninguna tienda, así que le ofrecí un clavel. Él lo cogió y lo puso en su fusil, de manera que le ofrecí otro y lo aceptaron, y luego otro y luego otro. Fue una alegría muy grande. Estaba muy contenta cuando les vi cruzar la plaza con los claveles. Fue una sensación que no se puede explicar”. El gesto pasó a la historia como una de las razones por las que la revolución fuese tan pacífica: sólo murieron cuatro personas.
Además de la historia de esta portuguesa de 80 años hay otras dos teorías que explicarían el nombre de la revolución lusa. Cuentan que a causa de la revuelta las iglesias cerraron, lo que obligó a una pareja de novios a posponer su boda quedando todos los claveles que tenían preparados listos para cargar los fusiles de los soldados. Otros defienden que las flores pertenecían a una empresa de exportación que no pudo enviar a destino el cargamento al estar el aeropuerto clausurado.
[…]
*Fuente: ElConfidencial
Historia de la canción «Grandola Vila Morena»
Curiosamente, Grândola, Vila Morena no pudo ser interpretada en directo en Portugal hasta que se instauró la democracia. Fue un 10 de mayo de 1972 cuando Zeca Afonso tocó esta canción por primera vez. Ocurrió en el Burgo das Nacións de Santiago de Compostela.
O Auditorio de Galicia, sede de Compostela Cultura (concellaría de Acción Cultural) érguese sobre o sitio no que se cantou, por vez primeira, o ‘Grândola, Vila Morena’, himno da liberdade, fraternidade e igualdade.
“O povo é quem mais ordena”#sempre25deAbril #FascismoNuncaMais pic.twitter.com/zA4ood3edl
— Compostela Cultura (@CCultura) April 25, 2021
José Afonso ofreció un concierto donde ahora se encuentra el Auditorio de Galicia. Grândola, Vila Morena fue la última canción de aquel recital y fue coreada por todos los asistentes. Así lo recuerda una placa situada en este lugar de Compostela, donde ayer se colocó un clavel en conmemoración del 25 de abril.
Tendrían que pasar dos años para que, aquella madrugada, la canción de Zeca Afonso sonase en Rádio Renascença, la emisora católica de Portugal. Su transmisión fue la señal que inició la revolución y se convirtió en un símbolo del país.
*Fuente: ElEspañol
Grândola, villa morena
Tierra de hermandad
El pueblo es el que manda más
Dentro de ti, oh, ciudad
Dentro de ti, oh, ciudad
El pueblo es el que manda más
Tierra de hermandad
Grândola, villa morena
En cada esquina, un amigo
En cada rostro, la igualdad
Grândola, villa morena
Tierra de hermandad
Tierra de hermandad
Grândola, villa morena
En cada rostro, la igualdad
El pueblo es el que manda más
A la sombra de un encina
Que ya no conocía la edad
Juré que sería mi compañera
Grândola, tu voluntad
Grândola, tu voluntad
Juré que sería mi compañera
A la sombra de un encina
Que ya no conocía la edad
Artículos Relacionados
Libro: «Carcel, cuentos cortos»
por Arnaldo Pérez Guerra (Chile)
4 años atrás 2 min lectura
Vladimir Putin y Xi Jinping informan a los medios tras las conversaciones entre Rusia y China
por piensaChile
2 años atrás 17 min lectura
Observador español cuenta «lo que no cuentan de Venezuela»
por Rubén Celá Díaz (Galicia, España)
5 años atrás 10 min lectura
Borrador de la Nueva Constitución
por Pleno de la Convención Constitucional (Chile)
4 años atrás 1 min lectura
Primero de Mayo en Estocolmo contra la OTAN y los bloqueos de EE.UU.
por Vania Ramírez (Estocolmo, Suecia)
4 años atrás 1 min lectura
Kast : Impunidad para asesinos
por Prensa OPAL
2 meses atrás 2 min lectura
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación
por Eduardo Acuña (Chile)
2 horas atrás
24 de julio de 2026
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación.
Como si el desastre fuera un requisito administrativo.
Mientras tanto, en las poblaciones, la lluvia no tiene nada de romántica.
La lluvia cuesta plata.
Un fantasma recorre EE.UU: el fantasma del comunismo (II)
por Sergio Rodríguez Gelfenstein (Chile)
1 día atrás
23 de julio de 2026
El veterano senador Bernie Sanders ha opinado que “la marea está cambiando”, porque- según él- los estadounidenses están cansados de la política del statu quo y “quieren representantes en el Congreso que se enfrenten a la oligarquía y luchen por las familias trabajadoras”.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
6 días atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
1 semana atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.