Se cumplen 6 años de las falsas revueltas populares en Libia
por TeleSurTV
9 años atrás 4 min lectura

El 17 de febrero de 2011 inició la invasión de Estados Unidos y la OTAN a Libia con el objetivo de poner fin al Gobierno de Muamar Gadafi y apoderarse de los yacimientos petroleros del país.
Tras el triunfo de la mal llamada Primavera Árabe en Túnez y Egipto que llevaron a la caída de los gobiernos de Zin Al Abidin Ben Ali y Hosni Mubarak, respectivamente, llegó el turno de buscar la caída del Gobierno de Muamar Gadafi.
Hace seis años en el inicio de la llamada “Jornada de la Ira” se dieron unas supuestas revueltas populares de la oposición en la zona de Bengasi, las cuales contaron con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados occidentales.
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Las falsas protestas en Libia fueron apoyadas por medios internacionales quienes reseñaban una violenta represión por parte de las fuerzas del Estado a los manifestantes. Posteriormente se comprobó que tales imágenes obedecían a un montaje elaborado por la agencia Al Jazeera.
En agosto de 2014, un grupo de opositores al Gobierno Libio con el apoyo aéreo de las bombas de las potencias occidentales, tomó el poder en Trípoli, la capital, y dos meses después capturaron y asesinaron a Gadafi en Sirte, su ciudad natal en la zona central de la costa mediterránea del país.
Libia tras la Invasión de EE.UU.
Los años han demostrado que lo planteado en un principio por Occidente fueron ofertas engañosas para quienes no seguían al Gobierno de Gadafi, pues desde aquel 20 de octubre de 2011 se han registrado innumerables acciones de carácter terrorista, perjudiciales para la economía y la vida de su pueblo.
Durante el Gobierno de Gadafi (1969 – 2011) los ciudadanos gozaban de atención sanitaria y educación gratuita. Seis años después de la invasión, Libia es un mosaico de ciudades y regiones controladas por milicias armadas, rivalidades tribales, señores de guerra y consejos municipales.
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Más de cinco mil personas han sido asesinadas desde 2011 en varios enfrentamientos entre milicias y operaciones contra el autodenominado Estado Islámico (Daesh, en árabe). Alrededor de medio millón de libios se han visto obligadas a huir; un tercio huyeron a Túnez y unas 435.000 han buscado refugio en edificios públicos.
La situación económica de Libia es terrible, las exportaciones de petróleo han disminuido casi un 90 por ciento desde 2011, y sus pérdidas del PIB están estimadas en unos 2.000 millones de dólares.
De acuerdo a cifras de la ONU más de 2,5 millones de personas han sufrido las consecuencias del conflicto libio. En las áreas controladas por el Daesh se introdujo la ley islámica de forma estricta y el grupo ha realizado crucifixiones y decapitaciones.
Por ahora existen hasta 1.700 grupos armados en el territorio libio. El Gobierno de unidad auspiciado por la ONU tiene pocas oportunidades de ganar confianza entre la población y establecer el control sobre el territorio del país y carece de legitimación, ya que no fue elegido por los ciudadanos y ni siquiera representa los intereses de los grupos armados o de las élites libias.
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El país continúa sumido en el caos mientras las milicias entrenadas y armadas por Occidente se apoderan de las instalaciones de petróleo del país y compiten por el poder.
El docente de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado, de Colombia, Marcos Peckel, insistió en que no hay nada en Libia que se asemeje a un Estado. «Libia ya no existe… no hay autoridad central, no hay gobierno, no hay nada que parezca que Libia sea un Estado. Libia en estos cinco años dejó de existir como Estado«.
El especialista calificó de «absoluto desastre» y de «calamidad» la actuación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a cuyos países considera responsables de la situación actual por la que atraviesa el país africano.
*Fuente: TeleSurTV
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