¿Qué hay detrás del documento firmado por la casta política- empresarial?
por Alfredo Armando Repetto Saieg (Chile)
11 años atrás 3 min lectura
La democracia popular busca acabar con el control de la minoría a través de la fuerza ejercida por la mayoría. Por eso, los regímenes de gestión popular deben formar un programa de fuerte unidad, alimentando las diversas corrientes políticas para batallar contra la élite que carece de un programa que no sea el neoliberal. Por supuesto, ella intenta matizarlo y trata de esconder sus consecuencias más graves pero sabemos que el ideal dominante es muy conservador y reaccionario. De hecho, en Chile convivimos con un régimen que a los trabajadores nos excluye de los «beneficios» del crecimiento porque se gobierna a partir de la defensa estricta de los intereses de la acumulación privada del capital.
La conquista de la libertad no es un acto mecánico, producido por generación espontánea, sino que se logra en la medida que el combate por mejores condiciones de vida sea una constante. Así, el cambio de las estructuras del régimen con vistas a radicalizar el proceso democrático a favor de los asalariados es también una acción consciente que necesita de todos. La participación en la gestión de los asuntos públicos- a partir de la cual se define la agenda del gobierno popular- es central porque la (r)evolución es el mayor salto que la humanidad puede dar en la creación de relaciones sociales más fraternas. El principal escenario de confrontación será la batalla que se libra contra la patronal.
El foco creador del pueblo deberá evitar la continuidad de la realidad que permite que algunos hombres, los dueños de los medios de producción y de Chile- quienes por lo demás hoy se encuentran sumamente deslegitimados por sus propios actos de corrupción- se apropien del trabajo de otros hombres y nos esclavicen. Aquella es la génesis de la lucha de clases. Y sobre las múltiples operaciones políticas que buscarían sostener la ventaja del saber elitista (que deforman la realidad a partir de la mentira) debo decir que de esa manera las corporaciones apuestan a producir fisuras entre nosotros. Están preocupados porque la rebeldía la encontramos en las bases del movimiento social, más aún hoy cuando los casos de corrupción (Penta, Caval y Soquimich) terminan con la credibilidad de la «democracia» de los acuerdos.
En estas circunstancias surge el documento que firman desde la UDI hasta el PC para fijar su posición ante a la crisis del financiamiento de la política. Lo lamentable del mismo es que intenta rebajar la gravedad del asunto para de ese modo estabilizar la «democracia» en la medida de lo posible; se relativizan los hechos al calificar los escándalos como “conductas reñidas con la ética, en el sector público y privado”. Sin embargo, estamos ante la compra y venta de cargos políticos para defender los intereses de la patronal.
Sobre la reivindicación del régimen el acuerdo es claro: “Somos respetuosos de la labor del Ministerio Público y del Poder Judicial … Somos respetuosos también de la acción del SII, del Congreso Nacional, del Ejecutivo, del Tribunal Constitucional, de la Contraloría General de la República, y de todas las instituciones que conforman el Estado de Chile”. Pero, son precisamente esas organizaciones las que están en duda por amparar la corrupción: el Congreso es protagonista de los escándalos, también la justicia que cambiando fiscales intentó dar todo por finiquitado y hasta el SII que maniobró con el manejo de los tiempos para presentar las querellas. En resumen, se defiende la legalidad vigente para así rechazar la idea de la Asamblea Constituyente.
Artículos Relacionados
Pacto IU-Podemos provoca en la derecha el síndrome de la rana hervida
por Javier Cortines (España)
10 años atrás 6 min lectura
Bolivia: El manto de la Embajada
por Andrés Soliz Rada (Bolivia)
18 años atrás 3 min lectura
¿Qué hora es en Argentina?
por Andrés Figueroa Cornejo (Argentina)
14 años atrás 9 min lectura
«Soy partidario que los militares chilenos pidan perdón […]»
por Adolfo Paúl Latorre (Chile)
10 años atrás 5 min lectura
2 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación
por Eduardo Acuña (Chile)
2 horas atrás
24 de julio de 2026
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación.
Como si el desastre fuera un requisito administrativo.
Mientras tanto, en las poblaciones, la lluvia no tiene nada de romántica.
La lluvia cuesta plata.
Un fantasma recorre EE.UU: el fantasma del comunismo (II)
por Sergio Rodríguez Gelfenstein (Chile)
1 día atrás
23 de julio de 2026
El veterano senador Bernie Sanders ha opinado que “la marea está cambiando”, porque- según él- los estadounidenses están cansados de la política del statu quo y “quieren representantes en el Congreso que se enfrenten a la oligarquía y luchen por las familias trabajadoras”.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
6 días atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
1 semana atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.
Lo mas deleznable de esta casta política tratar de justificar su corrupción, lo que es imposible y ademas singulariza a todos esto regímenes neoliberales del incesto empresarios y políticos
La fuerza que hay que vencer no es sólo de envergadura nacional.
Para la mente «empresarial» -mente que funciona activamente a todos los niveles de la estratificación social de la mayoría de los países de este planeta, aún en aquellos que están bajo regímenes sociales de izquierda,- el dinero y su poder no reside en él mismo, sino en la debilidad del ser humano que lo quiere todo para su seguridad personal.
Seguridad que incluye a su círculo familiar más íntimo y personalizado.
Por eso, un verdadero revolucionario, si tiene familia, ella constituye una carga adicional a su propósito: vivir para el servicio público, consagrarse a una tarea que implica nadar río arriba.
Es fácil criticar políticas intermedias de acuerdos, como fué la de la Concertación hasta hace poco.
Ahora toca asumir que el proceso de socialización inicia otra etapa más radical, que implica riesgos en las estructuras de base de la sociedad- en este caso chilena- donde a mi juicio, prima «la cuestión material» -la platita- sobre la conciencia política revolucionaria.
Si no esperamos ver salir a la calle otra vez a las fuerzas represoras -fuerzas armadas de cuello blanco- ni fuerzas liberadoras -fuerzas armadas populares- tenemos que aceptar un proceso mas inteligente, necesariamente más lento que lo deseable.
Exactamente como el que realizó a costa de su vida misma el sr Hugo Chávez.
A todo nivel, necesitamos personas que amen más el cambio -que siempre implica algunas renuncias de necesidades burguesas- que el statu quo de una vida no de lujo pero sí confortable y con semanales, mensuales o anuales descargas compensatorias….
Lo que llamamos corrupción así como así, la de hoy al descubierto en Chile, no es de hoy ni sólo de Chile.
Mientras nos ocupamos en formar un hogar y mantenerlo con hijos y todo, después de una temporada de mas o menos irresposable juventud, otros se dedican a ganar porcentuando, llamando trabajo a la pura especulación financiera.
¿Que nos queda para dar cuando ya dimos lo mejor que teníamos?