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Yo acuso a Ariosto Lapostol Orrego y Juan Emilio Cheyre Espinoza, torturadores de mi padre 

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Mi nombre es Vania Ester Ramírez León. Nací en Rancagua, Chile, en 1967, y llegué a Estocolmo, Suecia, en Junio de 1976 junto a mi madre, pocos días después del arribo de mi padre a este país. Mis padres, Ester León Chirino y Sergio del Carmen Ramírez Saavedra fallecieron ambos en Estocolmo (mi madre en 1978 y mi padre el año 2002), ciudad que sigue siendo mi lugar de residencia, y en cuyo archipiélago he depositado los restos mortales de mis padres.

En el 2004, después de conversarlo con mis familiares en Chile, corroborando fechas y hechos, presenté en forma póstuma los antecedentes de mi padre ante la Comisión Valech, donde fue reconocida su condición de ex preso político.

De acuerdo a mi relato, su primera detención es en la cárcel de Rancagua, de donde sale en libertad en Diciembre de 1973 condenado a vivir relegado en Coquimbo. Posteriormente es detenido en su lugar de trabajo en La Serena. Después de haber deambulado por prácticamente todos los retenes y comisarías de la zona, algunos días en cada lugar, es trasladado definitivamente a la cárcel de La Serena. Un día le dicen que lo van a dejar en libertad, tiene sólo que firmar un papel antes de salir de la cárcel de La Serena. Alcanza a caminar una o dos cuadras fuera de la cárcel, de repente lo intercepta un auto, lo amenazan con armas, le vendan los ojos y lo obligan a subirse al vehículo. Los secuestradores se presentan, dicen que son agentes del SIM.

Así se inicia su tercer período de detención, recluído en una celda que mide poco más de un metro cúbico. Uno de los guardias le cuenta que se encuentran en un recinto que pertenece al Regimiento ”Arica” de La Serena y que las celdas son como cuevas cavadas en un cerro.

De su celda mi padre es llevado con los ojos vendados a otro recinto donde sea realizan las sesiones de interrogatorios y tortura. No dispongo de mayores antecedentes de lo que acontece allí. Sé que a veces le aplican electricidad en varias partes del cuerpo, que a veces las golpizas son tan intensas que pierde el conocimiento y que cuando vuelve en sí se encuentra sangrando en su celda. Lo que sí sé es el nombre de dos personas que participan activamente en estas sesiones: Ariosto Lapostol Orrego y Juan Emilio Cheyre Espinoza, destacándose este último por su brutalidad. Años después, viviendo ya en Estocolmo, mi padre despierta a veces en las noches, sintiendo en su cuerpo los golpes que le propina Juan Emilio Cheyre Espinoza.

Con los años, durante su exilio en Suecia, empeora la salud de mi padre. Le diagnostican diabetes, pero a pesar de que se cuida, las complicaciones se propagan por su cuerpo. Lo que más le afecta son los constantes dolores neurálgicos en piernas y pies. Por primera vez me habla de sus dolores y descubro así que siempre ha sufrido, que su sistema nervioso quedó profundamente dañado e hipersensible producto de las torturas – cosas que otras personas no sienten son extremadamente dolorosas para él.

A comienzos del 2002 su salud se complica cada vez más. En el mes de mayo es internado con un cuadro de insuficiencia cardiaca. Los cardiólogos no se explican el por qué de tanto deterioro. Fallece el jueves 27 de Junio de 2002. En la autopsia además del infarto al miocardio que fue la causa de la muerte, se descubrió la existencia de múltiples infartos silenciosos que explicaban el por qué su corazón estaba tan dañado. Los infartos no los sintió nunca, y yo añado esto a la larga lista de secuelas de daños neurológicos producto de las torturas.

Al leer la noticia en los medios chilenos de que la Corte de Apelaciones de La Serena resolvió procesar a Ariosto Lapostol Orrego, por secuestro calificado de un militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), caso, en el que también tiene vinculación Juan Emilio Cheyre Espinoza, me es imposible guardar silencio.

Hoy, 4 de agosto, mi padre hubiera cumplido 78 años. Tres meses antes de fallecer, publicó un artículo titulado Comandante en Jefe del ejército es un violador de los DDHH (http://www.rodelu.net/ramirez/ramire78.htm) donde recopila muchas de las acusaciones presentadas durante años contra Juan Emilio Cheyre Espinoza. Mi padre me confesó que en el artículo faltan unos párrafos – su propia experiencia, cuando Lapostol y Cheyre lo torturaban – pero que le produjo tanto asco ver el texto en la pantalla del computador que lo tuvo que borrar…

Hoy mi padre ya no puede denunciar, pero yo, su única hija, lo hago en su nombre. Soy médico y por tanto me atrevo a inculpar a Ariosto Lapostol Orrego y Juan Emilio Cheyre Espinoza por ser causantes de toda una secuela de daños físicos y síquicos que en última instancia acabó con la vida de mi padre. Cómo se tilda eso? Asesinato indirecto?

Sé que el caso de mi padre no es único. Son innumerables los ex pres@s polític@s, víctimas de la tortura y represión bajo las dictaduras de los años 70-80 en América Latina, que fallecieron en el exilio producto de secuelas (diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc.).

Aplaudo el hecho que Ariosto Lapostol Orrego sea hoy procesado. Pero me indigna que Juan Emilio Cheyre Espinoza siga libre de cargos!!!. La pregunta del millón sigue siendo: ¿quién protege a Cheyre?, ¿Por qué sigue siendo intocable por la ley?, ¿Cuáles son sus verdaderos vínculos con las altas esferas del control económico y político de mi Patria?, ¿Será que los vínculos que lo protegen van más allá de las fronteras nacionales?, ¿Existirá un acuerdo tácito entre los gobiernos chilenos y las altas esferas del control económico y político en EE.UU.?, ¿Rockefeller?, ¿Rotschild?, ¿Pentágono?, ¿CIA?, ¿IPAC?

El silencio da mucho que pensar…

Vania Ester Ramírez León,

Estocolmo, 4 de agosto 2014

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4 Comentarios

  1. Mario Céspedes

    Muy estimada Vania Ester, usted hizo muy bien al hacernos conocer lo ocurrido a su padre que en realidad ocurrio también a su madre y a usted. Un ser humano que es capaz de hacer sufrir voluntariamente fisicamente y psiquicamente a otro no es capaz de darse cuenta de que el daño que produce no se limita al momento de la tortura ni a la persona torturada.

    Los ejemplos conocidos sson numerosos de prolongacion del dolor y de la humillacion sufridos por decenas de años después de haber sido liberado…si tuvo esa suerte. La extraordinaria memoria consciente y subconsciente del ser humano prolongan la tortura mas alla de lo que el torturado siente o dice sentir. Se crea un la victima un nucleo de dolor que da origen a diversos daños psiquicos y organicos. Algunos sufren en silencio y aun ocultan por años las humillaciones, las violaciones, la autosubestimacion asi creada en ellos, sobretodo si piensan haber dado datos han permitidoa a los torturadores detener, torturar y matar a otros que pueden haber sido estimados por ellos.

    Un segundo daño que produce la tortura es lo dicho mas de una vez por torturadores entrevistados : Tal como lo que ocurre en las guerras, solo el primer muerto es el que cuesta. Aqui también, solo el;primer torturado es el que lleva al torturador a hacerse alguna pregunta o a tener alguna duda. Ahora bien, ocurre que nosotros en Chile tenemos miles de personas que han torturado. Algunos, quizas la mayoria, lo ocultan, otros lo han reconocido, otros han sido denunciados y funados y una infima minoria han sido condenados y cumplen su condena en condiciones muy distintas de aquéllas del adolescente que se robo una bicicleta.

    Que hacer frente a esta situacion que no se limita a lo que ocurrio en tal fecha en aquél subterraneo a un hombre o una mlujer de valor que amabamos ?

    Hay dos tareas evidentes :

    1 Continuar incansablemente denunciando publicamente y ante los tribunales de justicia no solo para lograr la condenacion correspondiente sino hasta convencer a la opinion publica que nadie puede torturar ni menos asesinar impunemente: la sociedad no puede aceptar esto salvo aceptar la vuelta a la selva.

    2 Exigir la compensacion proporcional y completa de la victima y/o de sus proximos, unica manera de extirpar durablemente ese nucleo de dolor origen de actitudes negativas y de daños ulteriores fisicos y psiquicos. De la misma manera que innumerables veces se ha comprobado que los violadores fueron a su vez violados cuando eran niños o adolescentes, una persona torturada puede realizar actos que no hubiera ni siquiera imaginado en otras condiciones.

    A usted, como a su padre, les ha costado escribir y publicar la repudiable experiencia a que fueron sometidos. Debemos agradecederle su contribucion a extirpar este odioso hecho.

  2. jose garcia peña

    Ninguno de los cobardes criminales que torturan y asesinan impunemente, han sido castigados en ningún país. Se saben protegidos por la criminalidad estatal y no tienen necesidad de esconderse.
    Otra cosa sería, si las poblaciones nos acostumbrásemos a utilizar la venganza contra ellos; tanto en forma de venganza personal como de venganza organizada por grupos.
    Cuando los criminales estatales castigan con sus leyes la venganza, de forma especialmente severa, es porque saben muy bien que la venganza es un factor muy difícil de controlar por ellos y que les mantiene constantemente en peligro.
    Quien se suicida por haber sufrido alguna injusticia estatal que le ha destrozado la vida, castiga solamente a sus familiares y amigos. Mas lógico sería, llevarse por delante a alguno de los culpables que tenga más cercano.
    Las enseñanzas religiosas y los gobiernos criminales, nos presentan la venganza como algo deplorable, pero ellos mismos la practican silenciosamente. Al fin y al cabo, el castigo que las leyes aplican a cualquier delincuente callejero, es una venganza por lo que hizo.
    La venganza puede ser deplorable, pero bien administrada, es también muy necesaria para combatir la criminalidad estatal.

  3. Mario Liebsch Tapia

    Venia Ramirez…..comprendo tu malestar, siento lo que tu padre entia: repugnancia! de sus torturadores….Pro vale la pena que tu hagas hechos estas declaraciones y tu denuncia

  4. Mario Liebsch Tapia

    prosigo….( estoy muy afectado y poir eso tambien cometo errores, perdon): y tu que eras una niöa supisteis que el silencio tambin mata cuando la soledad nos llega….Cerebro tu desicion de hacer la denuncia cobntra los torturadores….me alegra que salgas del silencio y castigues con tus palabras, la felonia de Laposto Orrego y de Cheyre Epinoza, este ulgtimo aun no prosesado….! Vania, llegara el tiempo en que estos delebrados seres humanos paguen sus culpas si ya no la estan pagando en sus familiares…Ten confíanza que todo se paga en esta vida…! Pienso en lo que dijo Jose Garcia Peöa y los conceptos de Mario Cespedes….ambos muy atinados….habra mucho que pensar en lo que escribio Jose y profundizat aun mas los conceptos de Mario Cespedes, se entremesclan….Y gracias Vania por participarnos de tu dolor….lo compatimos intebsamente…A mi tambien me detuvieron el 73, me quemaron un manuscrito de un libro que estaba terminado ( » Un Tormento llamado Chile») que ya no sera publicado a menos algunos articulos….y mis torturas, que para que lo sepas, me torturaron antes de la dictadura con electricidad (magnetos)en Investigaciones, por un error, el comisario Bustos Marchan, aue se sucido (dicen…?) en Invedtigaciones en Valparaiso….Toda una historia raramnente conocida: el Chuikle se torturaba sienpre, Pinicher y las Fuerzas Armadas solo la institucionalizaron y la huicieron parte del Estado…..Lamentable que nadie
    se haya precupado de esta cuestion que es tan vieja….! Chile me da pena…..! ( Te frecomiendo que busques en el inbternet a Roberto Sapiains Rodrigues…un ex.compaöero de la Unidad Popular que edsta en Chile reclamando sus derechos como «detenido de guerra», es muy real y puede ayudarte a encontrar el camino correcto para tu denuncia……Abrazos y saludos de este ciudadano chileno residente en Suecia…..!

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