“El asesinato de Monseñor Romero fue una muerte planificada, organizada, una muerte política”
por Luis Alemán (El Salvador)
12 años atrás 3 min lectura
Miércoles, 21 de Marzo de 2012
Durante tres días, a partir de hoy, la Universidad de El Salvador rinde homenaje a Monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien murió asesinado por dirigentes de la ultraderecha política de El Salvador, según lo señala la Comisión de la Verdad y documentos desclasificados de la CIA.
“El asesinato de Monseñor Romero fue una muerte planificada, organizada, una muerte política”, dijo hoy durante su ponencia, en el Cienteatro de la UES, la Doctora Adelaida de Estrada, representante de la Concertación Monseñor Romero.
Sin embargo, Estrada se privó de denunciar a los asesinos del sacerdote católico que optó por la trinchera de los pobres, aunque se conoce que la Comisión de la Verdad señala a Roberto D´Aubuisson, fundador del partido ARENA y de los escuadrones de la muerte, como el autor intelectual del asesinato. El periódico Co Latino afirma que también ya se conoce al autor material, un subsargento de la extinta Guardia Nacional de nombre Mario Samayoa Acosta.
El 24 de febrero de 1980, un mes antes de su asesinato, Monseñor Romero mencionó que le llegó un aviso: estoy yo en la lista de los que serán asesinados la próxima semana, pero que quede constancia que la voz de la justicia nadie la puede matar ya. “He sido frecuentemente amenazado de muerte, debo decirles que como cristiano no creo en la muerte sin resurrección, si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”.
El 24 de marzo de 1980, Mario Nieto era docente y se dirigía a dar una clase a eso de las seis de la tarde cuando alguien gritó: acaban de matar a Monseñor Romero. “Todos los que vivimos ese momento nos recordamos qué estábamos haciendo en el momento preciso en que conocimos la noticia”, mencionó el Rector en su ponencia de hoy.
“Es emblemático que pocos meses después de este magnicidio, la Universidad de El Salvador, asumiendo los costos de la represión, acordó otorgar, el 17 de mayo de 1980, el Doctorado Honoris causa pos mortem, que lo recibió Monseñor Rivera y Damas, en un acto cargado de simbolismo, comenzando por las personalidades presentes”.
Una de esas personalidades era el Rector Félix Ulloa, quien presidía el acto que nombraba Óscar Romero Doctor Honoris Causa de la Universidad de El Salvador. En la ceremonia también estaba el Secretario general de la UES, José Armando Oliva y el presidente del Frente Democrático Revolucionario, FDR, Enrique Álvarez Córdova, un intelectual de izquierda que provenía de la clase alta. También habían representantes de la UCA. Muchos de los allí presentes serían asesinados posteriormente.
“Ulloa moriría asesinado el 28 de octubre de ese mismo año, en un cobarde atentado perpetrado por grupos paramilitares de ultraderecha que actuaban bajo la consigna fascista de muerte a la inteligencia y que a tantos intelectuales y académicos de nuestra universidad se llevó consigo”, recordó textualmente el rector Mario Nieto en el acto de hoy, donde hubo espacio para las reflexiones históricas.
El 27 de noviembre de 1980 moriría torturado Álvarez Córdova, luego de haber sido secuestrado junto a los principales dirigentes del FDR, Juan Chacón, Manuel Franco, Humberto Mendoza y Enrique Barrera. Y pocos años después los jesuitas de la UCA.
La entrega del Doctorado Honoris Causa que hizo la UES al obispo mártir muestra “el vínculo muy estrecho que tenía la Universidad de El Salvador” con Romero, dice el escritor y Director de la Editorial Universitaria, Dr. David Hernández.
Monseñor Romero había visitado en varias ocasiones la Universidad para conversar con los estudiantes en el auditorio de la Facultad de Derecho. En su última homilía se dirige a los universitarios diciendo: reproduzcan conceptos de libertad, de justicia y paz para el pueblo salvadoreño.
*Fuente: El Universitario
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