Araucanía, Tarea para Cristianos y chilenos todos. Problema de Estado
por Marco A. Velásquez Uribe (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
Hemos sido estremecidos por desoladoras noticias que llegan desde Vilcún en la Araucanía: un matrimonio mayor, descendientes de colonos suizos, ha muerto trágica y violentamente por defender el derecho a vivir y a morir en la tierra que juntos labraron con sacrificio para construir familia y porvenir. Su martirio obliga a salir de la indiferencia social y reconocer la profundidad de la crisis que reina en esas tierras ancestrales y que afecta a toda la nación.
La gravedad de lo ocurrido obliga a multiplicar respetos y elevar la mirada, para no caer en la manipulación de quienes buscar convertir las tragedias en causa de sus propios intereses.
Con perplejidad, se descubre en la página web de Emol TV una crónica denominada: «Claves para entender el conflicto mapuche«, donde una persona afirma y responde a la pregunta: «¿Desde cuándo se produce el conflicto?«
Irresponsablemente identifica el origen del mismo en los años años 90, más precisamente en 1993 con la promulgación de la Ley Indígena.
Esto constituye un exceso indebido de la libertad de información porque falta gravemente a la verdad. Es muy serio que un medio de comunicación de tanta influencia pública, como el señalado, caiga en tal simplismo para abordar el deber de crear conciencia en temas de interés nacional.
Habiendo necesidad de formar la conciencia ciudadana para ayudar a construir caminos que puedan conducir a delinear soluciones justas e impostergables, es incuestionable asumir como un deber cristiano el objetivo de tener opinión fundada; con mayor razón por quienes -en virtud el bautismo- han sido llamados a «ordenar las realidades temporales«, de donde cabe descubrir la vocación específica como fieles cristianos laicos.
En tal sentido, y habiendo un vacío injustificado y evidente en la formación de los cristianos en materias indígenas, es necesario saber, conocer y divulgar que nuestra Iglesia chilena, a través de la Conferencia Episcopal, y más específicamente, por intermedio del presidente de la Comisión de Pastoral Indígena, en representación de los «obispos del sur», publicó en enero de 2003 un documento magisterial que tiene como objetivo «ofrecer a las comunidades eclesiales un documento de trabajo para darles a conocer la realidad y las causas de la emergencia mapuche, con el fin de lograr un cambio de actitud de quienes se sienten confundidos o tienen una errada visión«, precisando que: «Anhelamos una conversión cristiana en torno al tema que contribuya a lograr una convivencia en paz. La paz cristiana se funda en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.»
Por el valor histórico y permanente pueden encontrar dicho documento en la siguiente dirección:
http://www.iglesia.cl/portal_recursos/social/pastoral_indigena/documentos.html
Con crudo realismo la publicación del episcopado deja al descubierto que, siendo éste un conflicto que data del 11 de Septiembre de 1541, y luego de un período de cierta pacificación, fue precisamente la prensa de mediados del siglo XIX la que instigó el recrudecimiento de la violencia.
Hoy, cuando somos testigos de una situación en extremo polarizada, es justo reconocer el rol insustituible jugado por nuestra Iglesia en el objetivo de construir puentes de paz y justicia en este grave conflicto. Obispos, sacerdotes, jesuitas, capuchinos, franciscanos, verbitas y otros siguen siendo signos de esperanza en medio de un panorama desolador.
En el presente, la gravedad del conflicto llama a una urgente toma de conciencia cristiana; así, al menos, tanta sangre martirizada no habrá sido desperdiciada.
Fraternalmente,
Marco A. Velásquez Uribe
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