Miércoles, 18 de Agosto de 2010
Cuando era jovencito y, desesperadamente, trataba de saber cuál era la línea correcta de la revolución, leía al azar cuanto texto de los llamados clásicos caía en mis manos. Pero si preguntaran a cuál recuerdo con cariño, ahí va: Fábula del tiburón y las sardinas, de Juan José Arévalo, quien no era revolucionario.
¡Ah! y Cartas a Theo, de Vincent Van Gogh, quien sí era revolucionario. Formación política y sentimental que tampoco enfriaba mi obsesión por encontrar la línea correcta: ¿comunista, socialista o maoísta? ¿Anarquista, guevarista o trotskista? Sentía que todas estas líneas eran correctas, y perdón si ahora no abro opinión sobre ellas. No deseo ofender a nadie.
Eso sí: no dejaba de leer, y de consultar con los entendidos. En el café de mi barrio circulaban muchos personajes que, a lo sumo, leían el periódico. Entre ellos, un viejo dirigente sindical con el que solía platicar, y que siempre me preguntaba para qué leía tanto.
–Trato de ubicarme en la realidad –respondía.
–Se te va a quemar la cabeza. La realidad sólo cierra en los libros. No bien acabás con la lectura, la realidad cambió mil veces.
–Puede ser. Pero… ¿cuál es la línea correcta?
Entre algunos intelectuales latinoamericanos (¿marxistas?) que explican las idas y venidas de la revolución cubana, el verbo deber y necesitar se conjuga cada tres renglones. “Cuba debe… Cuba necesita”, etcétera. ¿A qué obedece esta fijación?
Llevo aprendido que las grandes revoluciones modernas fueron siete, y siete las formas de poder que cuestionaron: la estadunidense desafió el orden colonial; la francesa, el divino; la haitiana, el esclavo; la rusa, el capitalista; la china, el feudal; la mexicana el racial, y la cubana el orden imperialista mundial.
Sin embargo, la estadunidense nació aturdida por la doctrina del Destino Manifiesto, y la francesa proclamó los derechos del hombre olvidándose de la mujer. La rusa y la china retornaron al nacionalismo para sobrevivir, la mexicana no pudo con siglos de racismo y discriminación, y la revolución cubana… ¿fracasó también?
Cuba se empecina en salvaguardar el legado emancipador de las revoluciones referidas, y que por distintas causas se quedaron a mitad de camino: la democracia (Estados Unidos), los derechos del ciudadano (Francia), el antiesclavismo (Haití), el socialismo (Rusia, China), y la justicia social con libertad (México).
¿Cómo lo hace? Me parece que invirtiendo (por primera vez en la historia del marxismo) la impronta hegeliana que aún atenaza y paraliza el cacumen de quienes tratan de encontrar la línea correcta de la revolución. Aquello de los pueblos sin historia y los pueblos con historia, etcétera. Y es por esto que la línea correcta de los marxistas latinoamericanos, con excepción de la cubana, nunca pudo conducir una revolución.
Veamos. En su discurso del 1º de agosto último, Raúl Castro anunció cambios importantes en el modelo económico cubano: aplicación de un “…régimen tributario para el trabajo por cuenta propia que responda al nuevo escenario económico y garantice que los incorporados a esta actividad… abonen impuestos sobre los ingresos personales y las ventas”.
Frente a ello, los defensores de la línea correcta podrían recordarnos las palabras del Che, cuando advirtió: “…Con la quimera de realizar el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo (la mercancía como célula económica, la rentabilidad, el interés individual como palanca, etcétera) se puede llegar a un callejón sin salida”.
¿Entonces? ¿Raúl contradiciendo al Che? La revolución cubana siempre se caracterizó por dar dos pasos adelante, y uno más para neutralizar los dos que la hacían retroceder. De lo contrario, Cuba no habría vuelto a convertirse, desde 1959, en el cruce de civilizaciones que configuraron su identidad, cuando el mundo empezó a ser como es. Aunque esta vez, nutriéndose de sus propias raíces emancipadoras.
Hasta nuevo aviso (y al margen de las batallas que en el orden mental libran los profesores del proletariado), Cuba continúa siendo un espacio idóneo para señalar que el retorno al orden colonial, divino, feudal, esclavo, capitalista y racial, amenazan la supervivencia de nuestra especie.
Extrapolar en Cuba y América Latina las experiencias de otras revoluciones y reducir todo a la línea correcta, obliga a recordar las críticas de Flores Magón a los anarquistas europeos, que no comprendían la revolución mexicana de 1910 por verla desde el balcón europeo. U olvidar al bolchevique Nicolás Bujarin cuando, en 1918, escribió: No sabemos qué formas adoptará el socialismo.
Innegablemente, la revolución cubana debería, necesita hacer muchas cosas. Empezando por aventar las hierofanías seudomarxistas que la desnaturalizan. Lo demás, y como dijo el guajiro, equivale a estar en la línea… y no ver los trenes.
*Fuente: Educación Contracorriente
Artículos Relacionados
¿Por qué diablos la gente apoya a la derecha? Un médico noruego tiene la respuesta
por Alberto Buitre (Toluca, México)
9 años atrás 7 min lectura
Pamela Jiles candidata… ¿qué pasa aquí?
por Lagos Nilsson (Sur y Sur)
17 años atrás 5 min lectura
Chile / donde la derecha tiene sus manos / en el cuello de los chilenos
por Pablo Varas (Chile)
14 años atrás 5 min lectura
Hay una brecha entre la casta en el poder y la sociedad civil
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
Peligros de la «intervención humanitaria» en Libia
por Robert Fisk (La Jornada)
15 años atrás 7 min lectura
Libia post-Gadafi: ¿Y si el tiro sale por la culata?
por Urgente24
15 años atrás 9 min lectura
El octavo frente: dentro de la campaña de influencia israelí de mil millones de dólares
por Fausto Giudice (Tlaxcala)
3 horas atrás
26 de julio de 2026
Las nuevas tácticas israelíes están transformando el panorama de la influencia en los USA. Hasta ahora, sin embargo, no han bastado para detener la erosión del apoyo público, impulsada por políticas israelíes profundamente impopulares.
La cofradía macholibertaria: cuando la crueldad se convierte en identidad
por Andrés Kogan Valderrama (Chile)
4 horas atrás
26 de julio de 2026 Hace algunos meses publiqué una columna titulada «Johannes Kaiser y la cofradía de los macholibertarios» (1), donde sostuve que La Cofradía, espacio de ultraderecha…
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
1 semana atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
1 semana atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.