Un nuevo gesto publicitario de la Iglesia católica hacia Galileo
por Hermes H. Benítez (Edmonton, Canadá)
19 años atrás 6 min lectura
En días pasados se ha hecho pública la noticia de que la Iglesia católica ha ordenado, para el próximo año, la instalación de una estatua de Galileo en los jardines vaticanos. En realidad, esto no merecería ni siquiera ser anunciado públicamente, si no fuera porque aquella institución tiene una larga y oscura historia de desencuentros con la ciencia moderna.
Es útil reproducir en su totalidad el texto del comunicado oficial del Vaticano, porque allí se da expresión a la imagen que la Iglesia de hoy quiere proyectar en lo que a su actitud hacia Galileo y la ciencia se refiere. En realidad este comunicado es un verdadero compendio de falsedades e imposturas acerca de algunos de los puntos más litigiosos del tristemente célebre “Caso Galileo”. He aquí la noticia:
“LOS JARDINES VATICANOS LUCIRAN UNA ESTATUA DE GALILEO GALILEI
“La imagen del científico condenado por la Inquisición y rehabilitado bajo el pontificado de Juan Pablo II será de mármol y de estatura natural. Se trata de un homenaje de la Academia Pontificia de las Ciencias.
Una estatua de Galileo Galilei, el gran científico condenado por la Inquisición por sus teorías heliocéntricas y rehabilitado bajo el pontificado de Juan Pablo II, será erigida en los jardines del Vaticano el próximo año.
El monumento será levantado, se confirmó este sábado en la Santa Sede, cerca de la Casina de Pío IV, sobre la colina que mira hacia la cúpula de San Pedro. Será una estatua de mármol, de estatura natural.
Se trata de un proyecto impulsado por la Academia Pontificia de las Ciencias, para rendir homenaje a uno de sus miembros más prestigiosos.
Galileo formaba parte de la “Academia de los Linces”, antepasado del actual organismo científico de la Santa Sede.
“Será una nueva prueba de que la Iglesia no tiene nada en contra de la ciencia”, se comentó en los ambientes de la curia. Por el momento [solo] falta el dinero para llevarlo a cabo” (1).
Desde su primera línea este comunicado contiene ya una falsedad, porque Galileo no fue nunca efectivamente rehabilitado por la Iglesia de Juan Pablo II, más allá de lo que se haya dicho y escrito en la prensa de la época. Si se examina con algún sentido critico el documento oficial de la Iglesia en el que se expresaría aquella supuesta rehabilitación, el así llamado Informe Final de la Comisión Interdisciplinaria encargada de estudiar el caso Galileo (cerca de tres siglo y medio después de la condena de Galileo), que fuera hecho público en El Vaticano el día 31 de octubre de 1992, por el cardenal Paul Poupard, se llega, indefectiblemente, a las siguientes conclusiones:
La Iglesia católica no llegó a revisar el proceso instruido por la Inquisición romana en contra del científico toscano en 1633, aunque desde el momento en que el Papa anunció que se constituiría la Comisión Interdisciplinaria se declaró que se tenía la intención de hacerlo.
Tampoco llegó la Iglesia a disculparse formalmente ante el mundo por su conducta represiva y autoritaria hacia el gran físico y astrónomo, aunque todos quedaron convencidos de que, efectivamente, así lo había hecho.
Galileo no fue rehabilitado, ni invalidada su condena; aunque gracias a la astucia y la falta de sentido crítico de la prensa occidental, en especial la del mundo católico, se nos hizo creer que así había ocurrido.
Todo lo que la Iglesia llegó a conceder en esta oportunidad fue un cualificado “reconocimiento formal de error”, consistente en declarar que los jueces de la Inquisición se equivocaron en 1623, al no haber sabido distinguir entre los dogmas de la fe y las afirmaciones de la cosmología geocéntrica(2)
El comunicado nos informa que el monumento a Galileo será levantado cerca de la Casina de Pío IV, lugar donde encuentra el Cuartel General de la “Academia Pontificia de las Ciencias”, en medio de los jardines vaticanos. Aparentemente se trataría de un proyecto impulsado por aquella institución, pero sin duda con la anuencia del Papa Benedicto XVI.
La frase siguiente también es engañosa, porque en realidad Galileo no fue nunca miembro de la “Academia Pontificia de las Ciencias”, sino de “La Accademia dei Lincei” (Academia de los Linces), fundada en 1603 por su amigo el Príncipe Federico Cesi(1585-1630).
Al morir su fundador y patrono, la academia se disolverá. Más de dos siglos después (en 1847), Pío IX tomará el nombre de aquella, y aparecerá como refundándola bajo el nuevo nombre de “Academia Pontificia dei Nuovi Lincei”. Posteriormente, en 1936, ésta volverá a ser refundada por el Papa Pío XI, con la denominación actual de “Academia Pontificia de las Ciencias”.
En realidad la continuidad entre la academia científica creada por el Príncipe Cesi y estas últimas dos academias de clara inspiración católica es, por decir lo menos, sumamente discutible. Más aun cuando aquella academia se constituyó en oposición a la filosofia natural de Aristóteles y a la dogmática escolástica. Como lo indica Beltrán Marí, la “Accademia dei Lincei” tuvo desde su fundación un carácter manifiestamente laico, y se creó como “una alternativa a la política cultural de los jesuitas, cuya normativa interna defendía explícitamente el criterio de autoridad y exigía fidelidad a la filosofía aristotélica“(3).
Pero al afirmar el comunicado que “La Academia Pontificia de las Ciencias” estaría “rindiendo homenaje a uno de sus miembros más prestigiosos”, esto es, a Galileo, se arroja un manto de confusión sobre la realidad del conflicto entre el gran científico y la Iglesia católica en el siglo XVII, induciendo la idea de que las relaciones entre ambos habrían sido fundamentalmente de armonía y no de conflicto. En realidad, de acuerdo con la Iglesia de hoy “el conflicto entre la ciencia y la fe fue un mito”, tal como lo declaró sin ruborizarse el propio cardenal Paul Poupard , en una entrevista que le concediera en 1993 al escritor norteamericano John Reston Jr.(4)
La frase final del comunicado oficial delata nítidamente la intención subyacente a todo este ejercicio de relaciones públicas: demostrar ante la faz del mundo que la Iglesia “no tiene nada en contra de la ciencia”. La pregunta que se plantea aquí por sí sola es obvia: ¿por qué la Iglesia católica nos quiere convencer tan tardíamente de tal cosa?
Notas:
1. Para el texto del comunicado oficial de la noticia , véase, en Internet, el Periódico electrónico “Valores Religiosos”, 12. 3. 2008. Agradezco a mi amigo, el doctor Juan Carlos Menares, haberme informado de esta noticia.
2. Véase: Hermes H. Benítez, “El Mito de la rehabilitación de Galileo”, en “ENSAYOS SOBRE CIENCIA Y RELIGION. De Giordano Bruno a Charles Darwin”, Santiago, Bravo y Allende editores, 1999, pág. 102. La segundo edición de este libro será publicada en los próximos meses por RIL Editores, de Santiago de Chile.
3. Antonio Beltrán Marí, “TALENTO Y PODER. Historia de las relaciones entre Galileo y la Iglesia católica”, Barcelona, Editorial Laetoli, 2006, pág. 137.
4. John Reston Jr., GALILEO. A LIFE, New York: HarperCollins Publishers, 1994, pág. 285.
Artículos Relacionados
Las mentiras de Trump sobre el Canal de Panamá
por Dr. Daniel R. Piche (Panamá)
2 años atrás 6 min lectura
Perú: Y usted … ¿No será también indígena?
por Wilfredo Ardito Vega (Perú)
20 años atrás 4 min lectura
Venezuela: ¡Castiguemos a los especuladores¡
por Rubén Alexis Hernández (Venezuela)
8 años atrás 3 min lectura
Dos diputados británicos, dispuestos a vender su influencia
por Luis Casado (Chile)
12 años atrás 2 min lectura
Chilenos en Europa: No queremos que nos sigan secuestrando la democracia, por eso votamos «En Contra»
por Chilenos en el exterior
3 años atrás 1 min lectura
Presentación de la «Cantata Santa María de Iquique» en versión flamenco
por piensaChile
1 día atrás
30 de septiembre de 2026
Hay obras que rescatan la Memoria y se escuchan. Otras que se observan… Esta se vive.
Trabajadores de Chuqui llaman a apoyar el Paro Estudiantil contra los recortes presupuestarios
por piensaChile
3 días atrás
29 de septiembre de 2026
¡Trabajadores mineros se suman a la Marcha del 1 de octubre! Hernán Guerrero, Presidente del Sindicato Chuquicamata, anuncia que se suman a la convocatoria de la CONFECH para marchar este jueves 1 de octubre en contra de los recortes en educación.
Convocan a Paro Nacional el 1 de octubre contra recortes del Presupuesto 2027
por Alexis Polo González (Chile)
3 días atrás
29 de septiembre de 2026
«¡Ni un peso menos para la educación!”: organizaciones convocan a Paro Nacional el 1 de octubre contra recortes del Presupuesto 2027
Film soviético-japonés: «Dersu Uzala»
por Akiro Kurosawa (Japón, URSS)
5 días atrás
26 de septiembre de 2026
«la trama se centra en un nativo que vive cómodamente en los bosques llevando un estilo de vida que, de manera inevitable, será destruido por el avance de la civilización.»