Urgente: Marruecos secuestra y oculta a presos políticos saharauis de Gdeim Izik
por Cristina Martínez Benítez de Lugo (España)
9 años atrás 2 min lectura
A las 4,30 / 5 h de la madrugada del día 16, se han llevado a los presos de Gdeim Izik, que estaban en la cárcel marroquí de Aarjat, al oeste de Salé. Sólo han dejado allí a Naama Asfari.
Un día después, creemos saber esto:
A la cárcel de Kenitra van: Lejfauni, Sbai, Zawi, Boutenguiza, Burial, Abaha.
A la cárcel de Oukacha, en Casablanca, va Laroussi.
De los demás, once personas, no se conoce su paradero. Nadie puede dar una información segura. Lo que está claro es que les están dispersando.
Las familias no tienen datos. Me imagino la angustia que tienen que estar pasando. ¿Estas cosas no se avisan con algún día de antelación? Desde las 5 de la mañana que les sacaron de allí, está cortada la comunicación con las familias. Normal, dentro de la aberración que supone cualquier cosa relacionada con este juicio. Y con este pueblo.
Ellos habían pedido su traslado a El Ayún, para estar cerca de sus familias. Es su derecho. Nosotros también alejamos a presos de sus familias. Será por cosas así por lo que somos tan amigos y tan primos del poder marroquí.
El caso es que la respuesta no ha sido complaciente. Les han dispersado. Es un castigo adicional. El estar juntos, forzosamente les tiene que dar moral para seguir luchando y mantenerse enteros. Banbari, el periodista saharaui de Équipe Média, en la cárcel por nada, o sea por contar lo que pasa, está con presos peligrosos que se divierten humillándole. Eso denuncian sus allegados.
Y ni siquiera sabemos dónde están. No hay noticias. Esto es un secuestro.
Nada nos puede extrañar. Marruecos se crece siempre un poco más en su injusticia porque sabe que le aplaude la Comisión Europea. El juicio de Gdeim Izik merecía varios observadores sólo de la Comisión, allí, permanentes. Y merecía una crítica dura e inmediata antes siquiera de entrar en análisis jurídicos. Porque la cosa es tan de bulto que estremece a cualquiera.
Pero ahí la tenemos, buscando la manera de esquivar la sentencia del TJUE, reconociendo públicamente que quieren comerciar con Marruecos los productos del Sahara Occidental.
Y está lo de Deida.
Están desbocados. Este apoyo a su fascismo nos convierte en fascistas. Pronto será demasiado tarde para todos.
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