Cada cierto tiempo la plutocracia intenta un golpe 2016-08-
por Leonardo Boff (Brasil)
10 años atrás 4 min lectura
05.08.2016
La plutocracia brasilera (los 71.440 multimillonarios según el IPEA) tiene poca fantasía. Usa los mismos métodos, el mismo lenguaje, el mismo recurso farisaico del moralismo y del combate a la corrupción para ocultar la propia corrupción y dar un golpe a la democracia para salvaguardar sus privilegios. Siempre que emerge una democracia con apertura a lo social se llenan de miedo. Organizan una unión de fuerzas que implica a sectores de la política, del poder judicial, del MPF, de la Policía Federal y principalmente de la prensa conservadora y reaccionaria, como es el caso del conglomerado O Globo. Así hicieron con Vargas, con Jango y ahora con Lula-Dilma.
En una entrevista a la Folha de São Paulo (24/04/2016), Jessé Souza, autor de La estupidez de la inteligencia brasilera (Leya 2015), un libro que merece ser leído también con cierta crítica, escribió acertadamente: «Nuestra élite del dinero nunca se ha sentido comprometida con el destino del país. Brasil es palco de una disputa entre estos dos proyectos: el sueño de un país grande y pujante para la mayoría y la realidad de una élite de rapiña que quiere drenar el trabajo de todos y saquear las riquezas del país para el bolsillo de media docena. La élite del dinero manda por el simple hecho de poder “comprar” a todas las otras élites» (Quién dio el golpe y contra quién).
En el actual proceso de impeachment, de destitución contra la Presidenta Dilma cuentan con un aliado poderoso: el complejo jurídico-policial del Estado, que sustituye a las bayonetas. El vicepresidente usurpó el título de presidente y montó un ministerio de pantomima con varios ministros corruptos, y reduciendo los ministerios de cultura, de comunicación y la secretaría de los derechos humanos de los negros y de las mujeres, recortando de forma criminal el presupuesto de sanidad, de educación, atacando los derechos de los trabajadores, el salario mínimo, la legislación laboral, las jubilaciones y otros beneficios sociales, inaugurados en los dos mandatos anteriores.
Detrás del golpe parlamentario están estas fuerzas citadas por Jessé Souza. Bien lo dijo el Papa Francisco a Leticia Sabatella cuando ésta junto con una famosa jurista tuvo, hace dos meses, un encuentro con él en Roma, y le relataba la amenaza que corre la democracia brasileira. El Papa comentó: «ese golpe viene de los capitalistas».
El hecho es que estamos todos cansados de tanta corrupción, justamente denunciada y de las prórrogas del proceso de impeachment.
Nadie sabe hacia dónde vamos. Algo parece quedar claro: que el design social, montado a partir del colonialismo y de la esclavitud con las castas de adinerados que se afirmaron en el poder, sea en la sociedad o en los aparatos del Estado, está llegando a su fin.
En momentos de oscuridad como los actuales necesitamos un marco teórico mínimo que nos traiga luz y alguna esperanza. A mí me sirve como orientación Arnold Toynbee, el último historiador inglés, que escribió diez volúmenes sobre la historia de las civilizaciones. Para explicar el nacimiento, el desarrollo, la madurez y la decadencia de una civilización usa una clave extremadamente simple pero iluminadora: «el desafío y la respuesta» (challenge and response).
Dice Toynbee: siempre hay crisis fundamentales en el interior de las civilizaciones. Son desafíos que exigen una respuesta. Si el desafío es mayor que la capacidad de respuesta, la civilización entra en un proceso de colapso. Si la respuesta ante el desafío es excesiva, surge la arrogancia y el uso abusivo del poder. El ideal es encontrar una ecuación de equilibrio entre el desafío y la respuesta de forma que la civilización mantenga su cohesión, se enfrente positivamente a nuevos desafíos y prospere.
Volviendo al caso de Brasil. Los grupos de dinero y de poder no consiguen dar una respuesta al desafío que viene de las bases que en los últimos años crecieron enormemente en conciencia y en reclamación de derechos. Por más que manipulen datos, saben que difícilmente volverán al poder central por medio de una elección. De ahí la razón del golpe. Desmoralizados, no tienen nada que ofrecer al nuevo Brasil que escapa de su control.
El legado de la crisis actual será probablemente el surgimiento de otro tipo de Brasil, de democracia, de Estado, de formas de participación popular.
Los dolores del tiempo presente no son los dolores de un moribundo a las puertas de la muerte, sino los dolores de parto de otro tipo de Brasil, más democrático, más participativo y más sensible para superar la peor llaga que nos llena de vergüenza: la abismal desigualdad social. Un Brasil finalmente más humano donde podemos ser sencillamente felices.
*Fuente: Servicios Koinonia
Artículos Relacionados
Joan Manuel Serrat cuestiona a Guaidó por crisis en Venezuela: «Si se acaba el diálogo, ¿qué queda?»
por Prensa
7 años atrás 2 min lectura
Sebastián Piñera: los rotos a la cárcel y a los mapuches la ley antiterrorista
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
17 años atrás 6 min lectura
Comienza la Convención Constitucional en Chile
por Medios
5 años atrás 1 min lectura
Kast- En el final de un ciclo
por Sergio Martínez (Chile)
15 horas atrás
12 de febrero de 2026
En poco más de un mes José Antonio Kast asumirá la presidencia de Chile, un proceso que pareciera algo así como el retorno a un punto de partida. Después de todos estos años de lo que se llamó la transición a la democracia
Cuba está en peligro
por Valerio Arcary (Brasil)
16 horas atrás
11 de febrero de 2026
La lucha por el poder es el núcleo de la lucha de clases. Una desestabilización del gobierno cubano para propiciar la entrega del país a la burguesía de Miami sería una tragedia histórica.
La plurinacionalidad negada por el gobierno de Gabriel Boric
por Andrés Kogan Valderrama (Chile)
17 horas atrás
11 de febrero de 2026
El gobierno de Gabriel Boric no enfrentó el poder económico que sostiene el extractivismo en territorios indígenas (forestal, hidroeléctrico, minero). No desarmó la lógica racista que ve al mapuche como freno al “desarrollo”. Y no construyó alianzas reales con movimientos indígenas, prefiriendo interlocutores institucionales que terminan diluyendo las demandas de raíz.
Gaza / Israel: un reconocimiento en Israel sobre la cifra de muertes en Gaza pasado … desapercibido
por Nicolas Boeglin (Costa Rica)
2 días atrás
10 de febrero de 2026 Publicado originalmente el jueves, 5 de febrero de 2026 «Lo que está ocurriendo en Gaza no es una operación militar, es una agresión a…