El fenómeno Donald Trump: el fascismo de los indignados
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
En una columna anterior describíamos el agotamiento de los sistemas y regímenes políticos, sean parlamentarios, semipresidenciales y presidenciales. En general los modelos bipartidistas, que hacían posible la existencia de democracias liberales, electorales y formales comienzan a mostrar grietas profundas – lo prueba el caso actual español en el sentido de que al parlamentarismo se le agrega el sistema proporcional D´Hont, y no es que el parlamentarismo sea incompatible con el multipartidismo, pues el problema de fondo radica en el agotamiento de los acuerdos de La Moncloa, sumado a la alternancia en el poder de dos fuerzas que, centralmente, apoyan el mismo sistema neoliberal; PODEMOS representa, justamente, el quiebre de este modelo, cuya génesis de masas fue la manifestación de los “indignados”, en la Puerta del Sol -.
En el lado opuesto a los regímenes políticos parlamentarios de Europa, en Estados Unidos, con características muy distintas en las normas y estilos electorales, está ocurriendo algo similar respecto de la defección a los partidos políticos y a las castas en el poder. Este malestar respecto de la política, en el caso norteamericano en las elecciones primarias actuales, el voto de los electores se está expresando en dos candidaturas críticas al establishment: por el lado de los Demócratas, Bernie Sanders y, por los Republicanos, Donald Trump; el primero plantea un liberalismo progresista a la norteamericana, pero con críticas radicales al sistema y las propuestas de educación y salud gratuitas y, además, una crítica profunda al sistema financiero de Wall Street; el segundo candidato se ha convertido en la “bestia negra” del Partido Republicano, amenazándolo, prácticamente, con su desaparición si triunfara en las elecciones primarias, algo muy probable si se consideran los resultados del “super martes”, donde aseguró el triunfo en siete Estados, y un segundo lugar en tres de ellos – dos de Cruz y uno de Rubio -.
¿A qué se debe el éxito de Trump? Sus expresiones fascistoides y racistas pueden llamar la atención y el rechazo de cualquier persona mínimamente civilizada, pero quedarnos con el calificativo del millonario fascista sería pueril. En el fondo, este candidato está reflejando un tipo de mentalidad que se ha extendido en el Partido Republicano: rechazo a la inmigración, a las minorías negras, árabes y latinas, preferencialmente – el caso del famoso muro entre México y Estados Unidos, que sería financiado por los primeros, si al principio parecía una locura, hoy ya es avalado también por el otro candidato con alguna posibilidad de triunfo, Ted Cruz, quien en este famoso “martes” comenzó una competencia con el millonario Trump para dirimir el ganador de quién hace propuestas más reaccionarias; Cruz, además de afirmar que su “muro” era más perfecto y barato que el de su rival, propuso el fin del Servicio de Impuestos Internos y, sobre todo, de la Reserva Federal.
A nadie le puede extrañar el éxito de este multimillonario – dicho sea de paso, posee habilidades comunicaciones indiscutibles, pues sabe usar hábilmente la cuña, la frase corte, y no entrar en honduras programáticas – pues un sector de los conservadores norteamericanos se sienten representados con el fascismo y nacionalismo del candidato Trump, quien expresa, en leguaje rotundo, los pensamientos más brutales de lo que se puede llamar “el norteamericano medio”, que odia al “negro” Obama, que le repugna el sistema público de salud y los demás programas sociales; por lo demás, el elector ultraderechista siente que Estados Unidos ha perdido el rol de primera potencia y que, por las crisis, pasan a ser explotados por otros países, especialmente por China.
Son este cúmulo de sentimientos compartidos por un sector de la sociedad norteamericana los que están llevando al triunfo de Trump, al interior del Partido Republicano, cuya máquina de poder, su estructura burocrática y su ideología han sido, desde hace un tiempo, infiltradas por Tea Party.
La última esperanza de salvación – bastante remota por cierto – que tiene el aparato del Partido Republicano es que Marco Rubio logre imponerse en Florida y logre dar vuelta a la marcha triunfal de Donald Trump.
Como se han dado las primarias hasta ahora, lo más probable es que gane Hillary Clinton, logrando mayoría en la Cámara de Representantes, pero sin haber logrado renovar el obsoleto sistema político bipartidista norteamericano. Lo que sí está claro es que las ideas del Tea Party han calado hondo no sólo en el Partido Republicano, sino también en una franja de clase media, descontenta con el sistema político imperante.
Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
02/03/2016
Artículos Relacionados
Saramago: «Seremos moralmente más pobres si Aminetu Haidar se muere»
por Juan Cruz (España)
16 años atrás 4 min lectura
Ofensiva gringa al sur del río Bravo
por Ángel Guerra Cabrera (Rebelión)
14 años atrás 4 min lectura
Para la luchadora María Rozas, un último adiós
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
15 años atrás 1 min lectura
La sabiduría de los tres monitos: «no veo, no escucho, no hablo»
por Jorge Majfud (Uruguay)
15 años atrás 3 min lectura
2 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Presentación del libro: «La furia de las olas». La historia de los Marineros chilenos que dijeron NO al Golpe
por piensaChile
9 segundos atrás
28 de mayo de 2026
Alertados por el discurso conspirativo de sus oficiales, un grupo de jóvenes marineros se convierte en testigo de los preparativos del complot para derrocar al gobierno de la Unidad Popular. Conversatorio, el 31 de mayo, Estación Mapocho
Viña del Mar: ¡No, no habrá, no puede haber música para encubrir el Genocidio contra el pueblo de Palestina!
por Coordinador a Acción por Palestina
25 mins atrás
28 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel. Llamamos a las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, culturales, feministas, de derechos humanos y de solidaridad internacionalista a concurrir de manera masiva, con banderas palestinas, lienzos, pancartas y una sola exigencia: que no se use la cultura para encubrir el exterminio.
Teatro Municipal de Viña del Mar: ¿Concierto de Fraternidad? ¡Los genocidas del pueblo Palestino no pueden hablar de fraternidad!
por El Porteño (Valparaíso, Chile)
1 día atrás
27 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel.
Bolivia, Cochabamba: Caravana popular llega al cuartel de la 9. División para entregar mensaje rechazando intento de imponer Estado de Sitio
por Noticias Bolivia
2 días atrás
26 de mayo de 2026
“Estamos en movilización y acciones de los cinco municipios de las Seis Federaciones. Nuestra base está totalmente furiosa. El Gobierno está pretendiendo sacar un estado de sitio que, de antemano, no vamos a aceptar. Va a depender de la Policía y el Ejército, qué decisión va a tomar”
Si, de veras emociona la forma caleidoscópica de entretenernos a los latinoamericanos con semejante escenario precandidaturas…
Eso es lo que se ve.
Lo que quieren que veamos, discutamos, analicemos, etc.
Levantan una polvareda de demonios estos toros.
Mientras quien realmente planifica y hace puede moverse con libertad.
Pero cuando el polvo se asiente, aparecerá la Vaca, la elegida, impecablemente vestida.
.
Si el mundo entero está viviendo la decadencia de un paradigma, el ver a USA actuar en esta caída imitándose a si mismo como un mal chiste de circo pobre, es un espectáculo penoso. Ser visto por el mundo como un portavoz de extremismos repelentes que llevan al suicidio a nuestra humanidad, es patético.Que manera de farrearse el poder y el haber conquistado la primacía del mundo, para dejar como legado un montón de guerras absurdas, una democracia frustrada y una esperanza que no se cumplió: la de un mundo mejor, más humano y más fraternal.