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¿Ha muerto la derecha o sólo se ha ido de parranda? 

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                Hace mucho tiempo que la derecha venía en caída libre: había perdido las elecciones municipales, realizadas durante el gobierno de Sebastián Piñera, luego la presidencial, en las dos vueltas, por un amplio margen y, sobre todo, en las parlamentarias de 2013, que dejó a la Alianza en minoría en ambas Cámaras. Se sabe que en una monarquía presidencial es casi imposible ser oposición, razón por la cual la derecha también perdía apoyo ciudadano; para rematar está esta incontrolable sangría se agrega el con escándalo del caso Penta-UDI.
Muchas veces hemos creído que la derecha política chilena – sobre todo sus partidos – ha estado a punto de morir: ocurrió con liberales y conservadores (1965), posteriormente, con el Partido Nacional (1973) – a raíz del golpe de Estado se disolvió – y, en la actualidad, un proceso de decadencia comienza a madurar: Renovación Nacional se balcaniza en varios grupúsculos – Amplitud, Evópoli …- y la UDI está demasiado comprometida en la mezcla de negocios y política, a raíz del escándalo de proporciones que ha generado el caso Penta.
Que los partidos políticos mueran y luego resuciten bajo distintas denominaciones no constituye ninguna sorpresa, pues ha ocurrido así a lo largo de nuestra historia política: hoy casi nadie recuerda a liberales y conservadores – dos grandes potencias del chile republicano -, pero la derecha ha mantenido siempre un lugar dentro del sistema de partidos políticos. Si tratamos de visualizar el rol de la derecha en el Chile post 73, podemos marcar dos grandes hitos – momentos de gloria -: 1) la dictadura de Augusto Pinochet, que le permitió imponer, a sangre y fuego, su proyecto corporativo franquista español y neoliberal, una mezcla prostituida de cristianismo reaccionario y de culto a “Mamón”, en un mercado desregulado; 2) el gobierno de Sebastián Piñera se caracterizó por un hedonismo cínico (sabemos, opuesto a hipócrita), de fusión entre dinero y política, (Piñera no fue más que un Condottiere, que asaltó al Estado para convertirlo en si caja chica).
En los dos casos anteriormente citados la derecha logró imponer su propia utopía. Al decir del historiados Mario Góngora, “una planificación global”, junto a la de Revolución en Libertad y la “con empanada y vino tinto” de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende, respectivamente. Por cierto, Augusto Pinochet, hasta ahora, será el líder indiscutido de la derecha chilena, pues el caso de Piñera fue una verdadera farsa, un intento ridículo y frustrado de gobierno plutocrático y gerencial, basado en aparentes exitosos resultados económicos.
En la mayoría de las democracias latinoamericanas – yo diría por extensión, mundial – no existe nada parecido a la derecha chilena – incluso ha espantado a los fascistas franceses -. En general, el hueco que ha dejado la derecha en las democracias electorales ha sido ocupado, sea por los democratacristianos o por los socialdemócratas; personalmente pienso que la derecha chilena podría asimilarse al fascismo griego actual o bien, al Partido Popular español, una cueva de ladrones, que nadie por qué el sufrido pueblo ibérico no le ha dado una patada en el trasero.
Si bien es posible que la UDI y RN desaparezcan del mapa político – o queden reducidos a su más mínima expresión – no por ello lo hará la derecha en general, que siempre encontrará en el sector de los “príncipes” y del “gutismo”, en la Democracia Cristiana, una nueva cara mucho más moderna y presentable ante los ojos de la opinión pública – ocurre con la socialdemocracia, en Brasil, la derecha peronista, en Argentina, la Democracia Cristiana en Alemania y el Partido Democrático, en Italia -.
04/02/2015

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5 Comentarios

  1. Alfredo Armando Repetto Saieg

    En Chile no hay términos medios porque en nuestro país, en Latinoamérica, incluso en las regiones que históricamente son más desarrolladas en términos capitalistas, el neoliberalismo nos condujo a una situación crítica. Quien reflexione sobre la acción política de los dominantes, de la derecha duopólica en nuestro caso puntual, solo verá falsos demócratas que se escudan detrás de una Constitución ilegal de origen. Por lo mismo es hora de que los trabajadores, los de Chile y los del mundo, nos pongamos de acuerdo; es el momento de despertar porque las medias tintas no ayudan en lo más mínimo. Las lamentaciones tampoco, no nos conducirán a nada.
    ¡Es la derecha duopólica la que debemos barrer! Para lograr ese objetivo los trabajadores y estudiantes debemos organizar políticamente nuestro movimiento social y popular. Este debe ser fuerte y tenaz, consciente del rol que le corresponde en la historia, clasista y revolucionario; solo así se convierte en la herramienta necesaria para derribar todas las murallas del capitalismo nacional y global. A diferencia de los ingenuos y oportunistas (de las direcciones políticas que nos hablan de conciliación de clases cuando el capital nos explota de una manera brutal) no queremos pintar los inmensos muros de concreto que levanta la patronal frente a nuestros ojos, no queremos maquillarlos con reformas que nada cambian, nosotros los revolucionarios, queremos derribarlos.

  2. pedro

    pucha.. seria entretenido comentar esto……
    pero esta redactado como niño de cuarto medio… impresentable…. la seriedad se fué a las pailas por la poca rigurosidad en la forma .. quien escribio esto?? ..no está a la altura de sus propias ideas.. se auto- elimina como opinion… mejor dediquese a consignas colocolinas…para algo mas serio no califica… lamentable …porque son cosas que debieran ser dichas bien.
    asi no las cree nadie medianamente educado. autogol … contraten columnistas que sepan escribir.

    1. jose garcia peña

      Pedro:
      ¿Quién eres tú para juzgar y afirmar sobre lo que esté bien o mal escrito?.
      Tu derecho a opinar debería ir acompañado de algún argumento por el que discrepas de lo expresado en este artículo, en cambio y sin argumentar nada, solo has podido escribir frases sueltas destinadas a descalificar sistemáticamente al autor de este artículo.
      A mi me cuesta entender lo que tú has escrito y no por eso, pretendo darte lecciones de literatura, pero me podrías decir qué significa eso de – consignas colocolinas -?.

  3. José Maria Vega Fernandez

    Sólo se necesitan chilenos comprometidos con el futuro, con poco apego al pasado pero de buena memoria.
    Que sean honestos y repartan equitativamente las utilidades de los recursos que se llevan del país.
    La derecha está encontrandose con una «reencarnación» de Allende mejorada y ampliada…
    Un verdadero lío para ella…
    Y un artículo, bien escrito. No hace falta que
    sea aprobado por la Academia de la Lengua.

  4. libertad joan

    La derecha sólo se ha ido de parranda. Pronto aparecerá hablando las mismas mentiras de siempre, que son personas de excelencia académica, que son transparentes,que están para servirse al pueblo en bandeja de plata etc. etc…Ellos no bajarán la cuerda, porque les recuerdo que se deben a quienes realmente representan que son los grandes negociados de la derecha chilena , parte tambien de la concertación , esos piojos resucitados que hoy gracias al voto ciudadano se han convertido en empresarios, pero no de marca mayor sino de marca menor, agarran pero en menor escala, que la corrupta derecha que está evidentemente casada por el civil y por la iglesia, con la manga de empresarios duros y pesados de este pais.Esos son los que hacen posible que se legisle para que el grande, el oligarca gane a manos llenas y tenga la facilidad de otorgar 500 millones. 600 millones a muchos parásitos derechistas cada vez que se psotulan a un cargo congresal. Si alguien me pregunta si la derecha se ha ido de parranda ,digo que sólo se ha ido de fiestas y juergas , volverá porque el poder nunca lo soltará y dará la pelea por tenerlo.

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