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Una mujer egipcia aborda la Revolución desde el punto de vista de la guerra de sexos 

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Traducido por  Eva Fernández

Tras haber levantado una gran polvareda con su artículo en la revista Foreign Policy [Política Exterior], la columnista de origen egipcio Mona Eltahawy sostuvo vigorosamente sus afirmaciones de que la auténtica revolución de Oriente Próximo entre hombres y mujeres está aún por llegar.


Mona Eltahawy
Fotografía de personaldemocray en Flickr, bajo licencia de Creative Commons 2.0

Mona Eltahawy dijo abiertamente que con su ensayo “Why do they hate us” [Por qué ellos nos odian], publicado en el número de Mayo/Junio de la revista Foreign Policy, “buscaba molestar al mayor número de personas posible”.

En un acto académico sobre la revolución egipcia que tuvo lugar el pasado martes por la tarde en la Universidad Columbia, la columnista estadounidense de origen egipcio manifestó que esperaba que muchas personas se sintiesen ofendidas por su premisa de que existe un patriarcado egipcio hostil hacia las mujeres. El “ellos” del título alude a los varones egipcios y el “nos” a las mujeres árabes.

“Basta con leerlo para darse cuenta de que estoy siendo claramente provocadora, porque utilizo un lenguaje muy agresivo. Soy escritora desde hace 20 años, por eso sé lo que hago”, dijo.

Añadió que lo que en realidad le sorprendió fue “la respuesta tan positiva” que tuvo, pues incluso una activista saudita se había ofrecido a traducir su artículo al árabe para que las mujeres de su país tuvieran la oportunidad de leerlo.

La periodista fue arrestada el 24 de noviembre del año pasado durante las protestas de la Plaza Tahrir en El Cairo. Estuvo detenida durante 12 horas, en las que, según declaró, fue física y sexualmente agredida. Le fracturaron el brazo izquierdo y la mano derecha. La noticia de su detención corrió como la pólvora por internet cuando ella misma tuiteó que “estaba siendo golpeada durante su detención en el Ministerio del Interior”.

En su ensayo, Eltahawy escribe que las mujeres todavía no se han beneficiado de la revolución y que la revolución femenina no comenzará “hasta que la cólera contra los opresores en los palacios presidenciales se vuelva contra los opresores en nuestras calles y hogares”.

“Tenemos que eliminar al Mubarak que llevamos en nuestra cabeza”, reiteró Eltahawy durante el acto académico de Columbia en referencia a Hosni Mubarak, que abandonó el poder en febrero de 2011 tras 18 días de protestas callejeras. “Debemos deshacernos del Mubarak en nuestra cabeza, en nuestro dormitorio, y del Mubarak en nuestras calles”.

El artículo suscitó gran afluencia de comentarios en la página de Twitter de Eltahawy, que goza de un amplio seguimiento.

Sus detractores argumentan que si bien es innegable que existe opresión contra la mujer, su análisis es simplista e irresponsable, ya que utiliza argumentos “orientalistas” para difamar a la cultura árabe y, con ello, favorece los planes neocoloniales del “hombre blanco”.

Algunos blogueros de origen árabe –hombres y mujeres de países diversos– han cuestionado que Eltahawy hable por ellos.

Gigi Ibrahim, un destacado bloguero y activista de la revolución egipcia, ha dicho que el ensayo era “vergonzoso”. Samia Errazzouki, una escritora estadounidense de origen marroquí, lo impugnó en un texto titulado “Querida Mona Eltahawy, tú no nos representas”. La periodista y activista Mona Kareem pidió desde su blog a los medios occidentales que acentuaran las voces de otras mujeres árabes para que se muestre un retrato más preciso del “feminismo árabe.”

Eltahawy rechazó las críticas que la acusan de haber negado el compromiso de las mujeres árabes. “Las mujeres completarán la revolución que inició un hombre llamado Mohamed Bouazizi en Túnez cuando se autoinmoló”, insistió. “Cuando digo que las mujeres completarán la revolución estoy reconociendo explícitamente su compromiso”.

Afirmó ante el público asistente que una revolución trata de la libertad y la dignidad y que no habría una revolución auténtica si no se abordan los problemas de género. “Hay jerarquías de opresión”, insistió Eltahawy. “Si levantamos una a una las capas de la opresión, está claro que Mubarak oprimía a todo el mundo, a hombres y a mujeres, pero por debajo de esas capas la sociedad oprime a las mujeres y ahí es donde llegamos a la auténtica revolución”.

Cuando le preguntaron por el auge del islamismo en Egipto y la importancia de los Hermanos Musulmanes en el parlamento, Mona Eltahawy cuestionó la amalgama de religión y política por considerar que sería perjudicial para las mujeres. “No hemos hecho una revolución para que una muchacha de 14 años pueda casarse en Egipto. Hemos hecho una revolución por la libertad y la dignidad y si esa libertad y esa dignidad no se aplican a más de la mitad de la sociedad, no es una revolución,” concluyó.

Para ella, dijo, la revolución únicamente habrá tenido éxito si es “social”, “sexual” y “moral”.

En su ensayo también ofrece ejemplos de opresión de las mujeres en otras partes de Oriente Próximo, desde Yemen, donde “las niñas de 12 años mueren al dar a luz sin que eso impida la práctica de los matrimonios con niñas”, hasta Arabia Saudita, donde una superviviente de una violación en grupo fue sentenciada a prisión por subir al coche de un hombre que no era de su familia y sólo se libró de ella gracias al indulto real”.

Gracias a: We·news.org
Fuente: http://womensenews.org/story/equalitywomen%E2%80%99s-rights/120502/egyptian-upholds-sex-war-view-revolution
Fecha de publicación del artículo original: 02/05/2012
URL de esta página en Tlaxcala: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=7411

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1 Comentario

  1. artichoke

    Sin duda, esa revolución existe en ciernes, y no sólo se dará en Egipto o en Medio Oriente, sino globalmente.
    Pero dentro de mil años, poco mas o menos.

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