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Manifiesto de los Trabajadores de la Minería, Metalúrgicos, de la Energía y Otros 

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En Copiapó 28 y 29 de Agosto de 2010 las organizaciones participantes exigimos y señalamos:

Este Manifiesto eleva su capacidad de fuerza, de contenidos y principios
que refrendamos centenas de dirigentes de las diferentes áreas de la
producción registradas en su título, impregnados en los dramáticos
hechos ocurridos el 5 de Agosto de 2010 en la Mina San José que ha
conmovido a un país hasta sus cimientos ante la irresponsabilidad
criminal de empresarios, de un Estado que deja hacer privilegiando la
inversión y un modelo depredador, por sobre la Salud, seguridad de los
trabajadores y sus derechos, que no tiene respeto por la vida, dignidad
de quienes laboran con verdadero sacrificio para ganar el sustento
propio y de sus familias.

Este Documento nace bajo el convencimiento que serán los miles de
trabajadores que lo harán suyo porque los representan para hacer sentir
su voz, sus esperanzas, recogiendo las banderas que emergieron en
Copiapó el 13 de Agosto de 2010 en el Encuentro de la Universidad de
Atacama donde se convoca a la unidad de nuestros sectores para no
permitir que hechos como este se vuelvan a repetir.
 
1.- Sobre el tema Salud, Seguridad e Impacto Ambiental en las Condiciones de Trabajo.
La grave tragedia que tiene sepultados bajo tierra a nuestros 33
compañeros en la Mina San José, y que sólo la fuerza del sentimiento
mantuvo nuestras esperanzas de encontrarlos con vida; el conjunto a las
organizaciones mineras y de trabajadores hermanas hemos denunciado a los
responsables de ésta y de otras innumerables situaciones que cercenan
el derecho a la vida, a la salud y a la seguridad en el trabajo en un
país en que el Estado debe asumir su responsabilidad ya que ha dejado
hacer sin garantizar los derechos mínimos.

Las organizaciones sindicales y sociales participantes consideran
impostergable e ineludible mejorar de manera cualitativa las condiciones
de Salud, Seguridad e Impacto Ambiental en que se desenvuelven las
faenas mineras en Chile. Hemos reiterado por más de 30 años que el
actual sistema enfrenta una severa crisis. Se actúa sólo frente a hechos
consumados, habiendo postergado los principios de la Prevención e
Investigación a lugares secundarios o no asumiéndola. 

Las causas estructurales se encuentran en un modelo económico y político
que privilegia un crecimiento económico que concentra la riqueza en
manos de unos pocos; depreda nuestro ambiente, considera a los
trabajadores como elementos desechables, sin respeto a sus derechos, a
su dignidad e impone condiciones laborales mínimas. El “Trabajo decente”
proclamado por la OIT es asumido sólo como un slogan por parte de las
autoridades del país. 

Esta cruda realidad se refleja sobre todo en el sector minero, incluida
particularmente la gran minería, la que ha pretendido engañosamente
presentarse como modelo de responsabilidad social y de respeto a los
derechos laborales, los derechos a la salud y seguridad. Lo que
contrasta muy seriamente con la realidad.

Las grandes Corporaciones transnacionales, aparte de extraer
cuasi-gratuita e irresponsablemente las riquezas no renovables del país,
de exportar a granel y en bruto nuestras principales riquezas, han
estructurado cadenas de subcontrato, incrementando los problemas
laborales, de salud y seguridad de las cuales son responsables. Han
generado en sus yacimientos trabajadores de primera, segunda, tercera y
última categoría. 

El trabajo, particularmente en grandes alturas, que impactan seriamente
en la Salud del trabajador, provocando graves trastornos fisiológicos, 
psíquicos y sociales. Sin que exista la más mínima preocupación sobre
ellos; donde en colusión con las mutualidades se esconden los accidentes
provocados a los trabajadores contratistas. Contaminación del medio
ambiente incrementando las enfermedades profesionales.

Todos estos factores ponen en peligro la vida y salud de los
trabajadores propios y subcontratados, porque las condiciones efectivas
de trabajo incrementan los riesgos laborales, porque no se permite la
participación de los trabajadores en el ámbito de la prevención e
incluso no se respetan las disposiciones legales.

1.- En nuestro país no existe una Política, menos un Sistema Nacional de
Salud y Seguridad en el Trabajo, como lo recomienda la OIT. En los
últimos 15 años no se ha ratificado ninguno de los Convenios sobre la
materia.

De acuerdo a los Convenios OIT se debiese contar con una
institucionalidad única por parte del Estado con participación
tripartita. Hoy existen en más de 6 Ministerios, Salud; Trabajo;
Minería, Economía, Transporte, Agricultura con Departamentos sobre el
tema. División que no permite una Política de Estado. Cada Ministerio
aplica su propio sistema, la más de las veces privilegiando la inversión
por sobre la necesaria protección a los trabajadores. 

Exigimos como respuesta del Estado, la creación del Instituto Nacional
de la Salud, Seguridad e impacto del Medio Ambiente. Existen los
recursos, el personal la infraestructura necesaria para su creación. En
que esté en el centro la Prevención y la Investigación de las
condiciones de trabajo, con fuerte fiscalización a los lugares de
trabajo en todo ámbito de la producción. 

La falta de una política y de una estructura nacional única se presta
además para presiones y lobbies empresariales de las cuales no se
excluyen las mutualidades. Las que tampoco tienen como su principal
preocupación la Prevención. Ponen el acento en la medicina curativa, lo
que le permite realizar negocios con la atención privada. Imponer en
toda la línea la medicina del trabajo es un objetivo que se debe
alcanzar. Se debe parar hoy la actitud de dejar hacer sin asumir
responsabilidades.

Algo se avanzó con la dictación de la Ley de Subcontratación en materia
de Salud Ocupacional y en gestión de Prevención de riesgos laborales
sobre las responsabilidades de las empresas mandantes, sobre las
responsabilidades de las mutualidades, Superintendencia de Seguridad
Social, Dirección del Trabajo. Sin embargo fueron las grandes empresas
mineras que utilizando a Codelco como atolón de proa, las que se
encargaron de dejar sin efecto los aspectos claves de la Ley.

El accidente de nuestros compañeros atrapados en la Mina San José, se
constata la concurrencia de todas las falencias del sistema de las
cuales hemos reseñado brevemente. Los diversos informes incluidos los de
prensa demuestran las graves deficiencias de la empresa, de los
organismos del Estado que tienen facultades fiscalizadoras. No se cuenta
con planos actualizados de las faenas, que indiquen el lugar de trabajo
y explotación, sin los sistemas de emergencia necesarios, sin los
equipos de comunicación con superficie desde los refugios señalados, sin
la salida de emergencia, sin las chimeneas habilitadas.  De estas
graves denuncias se deducen las responsabilidades de todos a quienes
correspondan.

Desde Enero del 2007 a Julio del 2009, la mina San José fue cerrada por
la autoridad competente, siendo la misma la que autoriza su reapertura,
se presume que se contó con el cumplimiento de las exigencias de
seguridad exigidas a la fecha de cierre, producto del último accidente
fatal ocurrido en faena. Sin embargo las mismas autoridades permitieron
entre Julio de 2007 y Diciembre de 2009 la empresa continuase la
explotación de la mina San José con personal subcontratado.

2.- Los intereses económicos, políticos e institucionales en
concomitancia con el capital extranjero no han permitido la ratificación
del Convenio Nº 176 y Recomendaciones Nº 183 de la OIT; plasmado en sus
sesiones ordinarias de 1994 y 1995 con participación de los delegados
de trabajadores, empresarios y representantes del Estado por parte de
Chile.

¿Cúal es el temor? Que los derechos y principios establecidos en este
Convenio y Recomendaciones se apliquen en la institucionalidad del país.

Los derechos a participar; a saber; a paralizar ante condición riesgosa
remecerán un sistema y sus estructuras que transitan por la vereda del
siglo pasado. El dilema es: o nos adecuamos a esta normativa ratificada
por más de 40 países o hechos como el de la Mina san José continuarán
repitiéndose con otros escenarios.

Resulta un retroceso que los sindicatos juntos a nuestros representantes
de los Comités paritarios participen en la elaboración y control de las
medidas de seguridad en cada empresa.

Resulta un retroceso que a nivel Nacional los trabajadores participemos
en la elaboración, modificación, reestructuración del sistema de Salud,
Seguridad e Impacto Ambiental en las Condiciones de Trabajo.

Donde queda el tripartismo que sostiene la OIT, la OMS donde ministros
año a año participan señalando que avalan y responden a las
recomendaciones que estas instituciones internacionales plantean
cumplimiento.

9 altas personalidades profesionales han sido convocadas para que en un
plazo de 90 días entreguen una propuesta de modificación al sistema.
Seguramente como no somos profesionales no hemos sido convocados;
Después nos impondrán medidas de parche elaboradas por individuos que
poco o nada saben de trabajo.

3.- Se requiere hacer una cirugía a corazón abierto del sistema. La
prevención y la investigación han sido desplazadas al último eslabón en
el orden de prioridades. Su en Chile no se crea una nueva cultura, con
la prevención como lo primero y la investigación como segundo, los
problemas de Salud, Seguridad e Impacto Ambiental en las Condiciones de
Trabajo la pérdida de vidas humanas superarán como cada año los 500
trabajadores, reportando angustia y dolor a sus familias.

Ante esta situación, el conjunto a las organizaciones nacionales mineras y organizaciones hermanas hemos decidido:
 
Hacernos presente ante la Comisión fiscalizadora de la Cámara de Diputados para plantear con fuerza las siguientes propuestas:

    * Trabajar, al mediano plazo y en forma tripartita, con
participación activa del mundo sindical, en la creación de un organismo
nacional único encargado de la Salud, Seguridad e Impacto Ambiental en
las Condiciones de Trabajo, que defina una política de Estado acorde a
las recomendaciones OIT.

    * Ratificar e implementar en el país los Convenios 187; Convenio 176
y Recomendaciones 183 de la OIT sobre Salud y Seguridad en las Minas.
Lo que permite incorporar a la Legislación chilena, con categoría
constitucional las normas sobre Salud y Seguridad en el trabajo.

    * Retomar la iniciativa parlamentaria que proponía una figura penal
especial que sancionara con penas de cárcel aquellos casos, como este,
en que los empleadores, infringiendo las normas preventivas ponen en
grave peligro la vida y salud de los trabajadores.

    * Mientras nuestra legislación se adecua a las normas que establecen
los Convenios y Recomendaciones OIT antes referidas, exigimos al Estado
que se dote de mayores atribuciones y recursos a los servicios públicos
encargados de la fiscalización, supervisión y regulación de las normas
de Salud, Seguridad e Impacto Ambiental en las Condiciones de Trabajo.

    * Establecer un porcentaje sobre las ventas a las empresas
transnacionales que remezan enormes utilidades al exterior que sean
destinadas a garantizar la Salud, Seguridad e Impacto Ambiental de los
trabajadores, reestableciendo los Principios de la Prevención e
Investigación en el Sistema.

NUESTRAS EXIGENCIAS POLÍTICAS.

2.- NUESTRAS DEMANDAS LABORALES


Desde el momento en que el movimiento sindical tomó conocimiento de la
tragedia que sufren nuestros 33 compañeros en la Mina San José, ha
estado en permanente estado de alerta, atento y siguiendo hora a hora el
desarrollo de los acontecimientos.

En tal sentido, entregamos nuestra mayor solidaridad a las familias de
nuestros compañeros atrapados en el interior mina, apoyamos las acciones
emprendidas por los Sindicatos de Minera San Esteban Primera S.A. Al
igual expresamos nuestro irrestricto respaldo a los compañeros
accidentados y a todas las familias de las víctimas de accidentes del
trabajo en el país.

Nuestra mayor exigencia es que nos devuelvan con vida a nuestros 33
compañeros, para lo cual no se debe escatimar recursos, tanto humanos
como económicos, que permita el más pronto retorno a sus hogares, y
puedan recibir el abrazo fraterno y solidario de todos sus compañeros.
Tal como lo señaló La Asamblea realizada el 13 de Agosto en la
Universidad de Atacama.

Los hechos ocurridos demuestran que en el país se deben producir cambios
de fondo. La actual legislación no resiste mantener las actuales normas
en vigencia y la actitud de las autoridades debe cambiar y asumir las
necesidades de las grandes mayorías nacionales y la defensa de la
soberanía en nuestras principales riquezas.

2.1.- Como prioritario acordamos exigir al Estado el fortalecimiento de
los derechos de los trabajadores, en particular en la sindicalización
automática; el derecho a la huelga;  derecho a la negociación colectiva;
el derecho a indemnización de un mes de las remuneraciones por año de
servicio a todo evento eliminando el tope; eliminación de los Artículos
Nº 159 y Nº 161 del Código del Trabajo sobre despidos; al igual que
establecer una legislación laboral especial para los trabajadores que
laboran sobre los 3.000 msnm. Exigimos de la misma manera la derogación
de la actual legislación laboral de corte patronal heredada de la
dictadura y su reemplazo por otra que se establezca sobre la base del
derecho al trabajo.
 
3.- DEMANDAMOS LA APLICACIÓN DE UNA POLITICA NACIONAL MINERA

Demandamos la definición de una Política Nacional para la Minería del país. Que contenga los siguientes aspectos:

    * Proteger y controlar el precio del cobre. Todos sabemos que la
demanda debe ser superior a la oferta, para mantener el valor de la
libra de cobre a los precios que permita al país valorar sus riquezas
naturales. Las enseñanzas de la OPEP señalan que todo se puede, con
capacidad e inteligencia, somos los productores del casi 41 % de la
producción mundial y está en manos del Estado Chileno la mayor empresa
productora a nivel mundial.

    * Renacionalización de nuestras principales riquezas básicas. Las
Compañías Transnacionales han remesado en conjunto al exterior cada año
un promedio de US $ 22.000 millones en utilidades netas. Dichos recursos
invertidos en el país permitirían nuestra reindustrialización
incorporando un desarrollo sustentable a largo plazo.

    * Fundir y Refinar en el país. La actual exportación de concentrados
permite establecer en el país a lo menos seis nuevas Fundiciones y
Refinerías para tratar los concentrados que además del cobre contienen
una cantidad de otros minerales que no son reconocidos en las
exportaciones. Por exportar concentrados y no incorporarles valor
agregado a nuestra producción el país pierde anualmente más de US $
2.500 millones

    * Reforma Tributaria: Derogación del Decreto Nº 600 y de todas las
normas establecidas que reportan onerosas garantías al capital de
inversión extranjera, en desmedro incluso de los nacionales.
Establecimiento de un royalty del 20 % a las ventas de nuestros
minerales. Eliminación de las normas de invariabilidad tributaria que
sólo tiene como objetivo hipotecar la soberanía nacional sobre las
principales riquezas del país.

    * Fortalecimiento de Codelco como empresa de propiedad de todos los
chilenos. Reposición inmediata de los recursos que estaban disponibles
para los proyectos de reinversión de Codelco. Asegurar a su propiedad
todos los yacimientos de reposición para su crecimiento y traspaso de
los yacimientos renacionalizados.

    * Para la pequeña minería y los pirquineros planes de apoyo y
capacitación urgentes en la implementación de las medidas de seguridad
necesarias para su funcionamiento y desarrollo, Rechazamos la actitud
mediática de cerrar la actividad sin medir las consecuencias de pérdidas
de trabajo. 

4.- LA UNIDAD Y PROPUESTAS POLÍTICAS

El derrotero que transita el camino a la unidad no está escrito, sólo
enunciado a través de algunas opiniones públicas. La Unidad de nuestro
sector junto a otras actividades productivas avecindadas o cercanas a la
minería, como son con el sector metalúrgico, de la energía y otros es
una necesidad objetiva. En el plano internacional es lo que se forja en
la mayoría de los países donde el movimiento sindical exige avanzar en
pos de sus demandas más sentidas. En Chile no obstante como en pocos
países donde la actividad minera es mayor exige de parte de los
trabajadores mineros y sus organizaciones capacidad de asumir la
iniciativa. Es la razón por la que estamos acá. Convocados por la
situación aflictiva que sobreviven nuestros hermanos encerrados al fondo
del socavón.

La unidad en esta etapa siendo necesaria se forma en la capacidad de
acción. No alrededor de una mesa de acuerdos en el cual las bases
resultan ser simples espectadores. Tenemos que diseñar nuestra
plataforma que toma formas estratégicas para defender nuestros derechos
laborales puestos en peligro. Para eso debemos discutir aquí para
después trasladar al conjunto del movimiento sindical minero cuales son
los principales objetivos con propuestas de fondo e irrebatibles.

Pensar en constituir de inmediato una mega Confederación obedece a
sentimientos mediatistas y contemporizadores con el actual modelo. Es
poner adelante la carreta y atrás los bueyes. Ya que existen
Confederaciones, Federaciones, Sindicatos Nacionales, que hacen casi
imposible establecer unidad legal. ¿Necesitamos esa unidad legal ahora o
podemos establecer una comisión conjunta de todas las organizaciones
del país para ir bosquejando lo que será a 3 o 4 años más el Primer
Congreso unitario que abra las compuertas a lo que pueda ser la
Confederación única soñada? En que en cada organización con tiempo
suficiente vaya dando pasos para avanzar en ese horizonte; con Congresos
internos donde se debata con sus bases e invite a las organizaciones
hermanas para demostrar que será el paso necesario.

Pero mientras tanto y sobre todo hoy se requiere aunar a todas las
organizaciones en una sola fuerza para la acción e impedir los
propósitos privatizadores de los actuales gobernantes. Impedir se pongan
en riesgos nuestros derechos. Aún, será muy importante y de un valor a
toda prueba que nuestro movimiento sindical unitario irrumpa en el
escenario nacional con decisión y que obligue ante nuestra iniciativa
política repensar sus propósitos a los gobernantes ante los escenarios
que se pueden originar ante la reacción de esta unidad que germina.

Este Encuentro que pone en forma creadora este Manifiesto en la mesa de
la unidad y que forma parte de los acuerdos del 10 de agosto por parte
de algunos presidentes de nuestras organizaciones que señalaron que era
importante avanzar tras este objetivo, reafirmado el 13 de agosto en la
Asamblea realizada en la Universidad de Atacama, hace un llamado de
articular un Frente Nacional, un Ampliado Nacional o un Comando Nacional
o el nombre que se quiera para demandar respuesta urgente a las
demandas señaladas.

Queremos señalar que una fuerza así, junto a los gremios de la Salud,
que estando divididos están dejando de lado sus diferencias, para
defender la salud ante los intentos privatizadores del gobierno, al
imponer las concesiones a la construcción de infraestructura necesaria,
concesionar la operación hospitalaria y también su administración.

Lo mismo pasa en el sector de la educación que se articula para dar la
pelea ante los intentos de privatizar la educación. Traspasando toda la
educación a las Municipalidades y estas las entreguen al sistema de
subvenciones.

La Anef en día jueves 26 de agosto convocó a un paro nacional para
responder al gobierno por los despidos y los intentos de continuar
despidiendo trabajadores del sector público. El paro fue exitoso, ahora
las autoridades piden conversar y discutir con el gremio una agenda
conjunta.

Estas son las fuerzas que potencian al movimiento sindical, nosotros de
no ponernos de pié vulnerarán nuestros derechos, nuestros principios sin
que hayamos reaccionado a tiempo.

Un movimiento sindical único, fortalecido, dispuesto a luchar por
nuestra dignidad, los derechos de los trabajadores, el futuro del país;
abre la senda para construir el camino alternativo al actual modelo
económico, político, social. Poner fin a la exclusión, a la
discriminación política de los representantes de los trabajadores
asumiendo con decisión los contenidos del Pliego de Chile de nuestra
organización máxima.

En Copiapó, desde las entrañas de la mina San José saldrán nuestros 33
compañeros, que con su sacrificio están escribiendo las páginas
históricas que marcan una senda que estará impregnada en lo profundo de
sus corazones. Los trabajadores, los mineros y hermanos de senda, Chile
les dice; vuestro sacrificio no es en vano. Estamos con
ustedes.         


Encuentro Minero, Metalúrgico, de la Energía y otros del 28 y 29 Agosto 2010 en Copiapó.

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