Esa triste ilusión de la Navidad en estas honduras
por Allan McDonald (Tlaxcala)
16 años atrás 4 min lectura
No he encontrado en esta vida mayor soledad que ver un árbol tirado al azar con luces artificiales e hipócritamente colgadas como muertos en medio de este Golpe de Estado.
He caminado esta mañana buscando una verdad que me diga que hay algo más importante que esta orgía mercantil de extorsionar a los pobres con villancicos fabricados por la mass media e impuestos por los buitres mercachifles de esa mentira que es la publicidad instantánea, esos mismo que días atrás nos vendieron esa basura disfrazada de prodigio occidental llamada democracia, la misma bisutería envuelta en oropeles brillantes adorna las calles de Tegucigalpa, con sus maniquíes desnudos de los pies, con esa mirada petrificada en el plástico, olor de la miseria que ilumina vitrinas y centros comerciales abarrotados de gentes tristes que se refugian en la paz inventada por los cristianos del Opus Dei, entre cánticos navideños para decirle a Dios, “mira viejo, acá pudo más la burguesía del imperio que el comunismo maldito de los ilusos”.
Así es nuestra Navidad, ésta en especial, porque pobres ya éramos hace 20 siglos de navidades, pero ahora somos pobres y fracasados.
En las casas de los pobres no habrá una mesa servida con vinos y quesos, con caviar y las doce uvas de la suerte, ni manzanas rojas exportadas para el hartazgo de los ricos. En las casas de los pobres de estas honduras hay resistencia hasta en los abrazos, en las sonrisas y en ese árbol que no se puso, en ese nacimiento con pesebre y santitos de barro que aguarda en una caja de cartón, porque acá no hay Navidad, acá las luces se apagaron en junio y los juguetes se esfumaron de la alegría de nuestros hijos, para sentarnos de frente al futuro y ver por la ventana del mundo todo lo que se perdió y decir que no bastaba la lucha ni la esperanza, porque nada está perdido, si vemos al hijo de frente y le decimos que la Navidad solo es una manera de estar más cerca de la revolución de las esperanzas y más lejos de esa utopía que nos venden envuelta en papel periódico, y que la lucha no cesa, aunque no haya comida y vinos, que eso es para los burgueses que celebran el nacimiento de Cristo, custodiado de policías con m-16 en mano para que no se acerquen ni María ni José, porque el niño Dios es propiedad privada de los capitalistas que sentados en la mesa se hartan del manjar de la república, mientras eructan en el inglés pacifista de la obamanía de gorilandia.
Feliz Navidad, dicen los hijos de puta. Con esa frase nos bombardean, año sí, año también, las grandes marcas comerciales, multinacionales y centros comerciales varios. Todo acompañado con un adobo de imágenes de productos, marcas, ofertas, descuentos y demás bazofia.
Es curioso que los neoliberales y capitalistas que defienden la religión sean los mismos que destruyen el significado de una fiesta que ellos crearon, inundándolo todo de materialismo, consumismo, despilfarro… etcétera.
Al menos, antes de que empezara esta orgía de consumo, la Navidad traía unos valores que, si bien estaban acompañados de una tradición cristiana en la que no creemos, no nos son ajenos. ¿Quién no disfruta de estar con su familia, en el calor del hogar? Incluso, a veces, la Navidad ha traído la paz en medio de la guerra, como ocurrió en la Navidad de 1916 a 1917, en el frente de la Primera Guerra Mundial, cuando los alemanes y los franceses e ingleses pararon los combates para celebrar la fiesta y echar un amistoso partido de futbol.
Pero ahora lo poco bueno que traía la Navidad se ha corrompido para dar paso a la fiesta de consumo más grande jamás inventada. Y lo peor es que nos salpica a todos. Todo el que tiene posibilidades intenta hacer regalos a todo Cristo: que si juguetes, ropa, videoconsolas, libros, películas, música, informática… como diciendo “Mirad cuánta pasta tengo”.
Más le valdría a la Iglesia hacer algo de provecho, por primera vez en dos mil años, e intentar devolverle a los valores que acompañan a esta fiesta la importancia que merecen sobre el materialismo puro y duro. Al fin y al cabo, si de Navidad se trata, van a prestar más atención a un Papa que a un marxista (por desgracia para la gente).
En fin, que con la eliminación del feudalismo, la libertad, la disminución de pobreza y todo eso, los capitalistas parecen haber ganado valor para corromper hasta las cosas más nobles.
Como diría el personaje de la postal, han convertido la Navidad al lado oscuro.
Feliz “Navidad”, camaradas.
* Fuente: Tlaxcala
Artículos Relacionados
El periodismo es la cuarta profesión más peligrosa del mundo
por Mariliana Torres (Puerto Rico)
12 años atrás 4 min lectura
Que alguien le avise al príncipe sobre los trabajadores de salmón
por Alvaro Ramis (Chile)
18 años atrás 3 min lectura
“Los héroes están fatigados”
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 5 min lectura
Palantir y el Nuevo Orden: el neoliberalismo ha muerto. Dile hola al tecnoseñorío
por Yanis Varoufakis (Grecia)
2 horas atrás
26 de abril de 2026
Una nueva forma de capital está ascendiendo: el capital en la nube — máquinas algorítmicas en red que otorgan a sus dueños poderes notables para modificar nuestra conducta. Y así como los financieros necesitaban el neoliberalismo, los señores de la tecnología de hoy necesitan una nueva ideología para legitimar su dominio. Yo la llamo techlordism [tecnoseñorío].
Los 22 puntos claves del Manifiesto de Palantir
por Brent D. Griffiths (EE.UU.)
3 horas atrás
26 de abril de 2026
La cuestión no es si se fabricarán armas con IA; es quién las fabricará y con qué propósito. Nuestros adversarios no se detendrán a enzarzarse en debates teatrales sobre las ventajas de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas para la seguridad militar y nacional.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
6 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
6 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.