El presidente, el laberinto y su soledad
por Salvador Gaete (Chile)
5 años atrás 2 min lectura
En noviembre de 1918, la Alemania imperial de Guillermo II ya estaba derrotada, militar y económicamente, sólo restaba firmar el armisticio que pondría fin a lo que hoy conocemos como la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, en el Puerto de Kiel, los marinos reciben la orden de zarpar para salir al encuentro de la Royal Navy británica.
Se había decidido dar un último combate. Pero los marinos, que no están dispuestos a ser sacrificados inútilmente tan sólo por el honor del káiser, se sublevan y se inicia una revuelta en la ciudad. Es la chispa que enciende un polvorín que se propaga por toda Alemania. Los libros lo reseñan como Los Sucesos de Kiel o La Revolución de Noviembre. Marca la caída del régimen imperial alemán y el inicio de la República de Weimar.
En Chile, al igual que en el colapso del imperio alemán, el presidente Piñera se encuentra sitiado. La analogía con Guillermo II es atingente, ambos ocasos parecen hermanarlos. La guerra que él mismo declaró en octubre de 2019 fue definida hace mucho: la Constitución y las AFP están en su fase terminal, respirando artificialmente.
El corazón del sistema ha sido entregado, y el asalto a la Bastilla ya fue celebrado. Sin embargo el presidente aventuró una última batalla por el honor. Al igual que en Kiel, su último bastión comprendió que serían sacrificados inútilmente, pues el gobierno presentaba su propio proyecto de tercer retiro, y quién más que el Tribunal Constitucional puede entender de mejor forma que la Constitución está muerta, que no vale la pena morir por ella, que la disputa entre legalidad y legitimidad ya está inclinada.
La legitimidad hoy es un bien de primera necesidad. Mi reino por un caballo gritó el TC y aceptó la copa de oxígeno, emulando a los partidarios de Piñera en el Congreso. Hace pocas horas el presidente ha promulgado oficialmente su derrota, que conlleva consecuencias insospechadas en el plano de la gobernabilidad, pero Piñera tiene la pulsión de la guerra y aún en la soledad absoluta sentirá que tiene juego. Los sucesos de Kiel, en ese lejano noviembre de 1918, nos enseñan que un líder derrotado se vuelve más peligroso para su pueblo, pues siente que no tiene mucho que perder y puede sacrificar incluso lo que no tiene.
Artículos Relacionados
Primeros detenidos desaparecidos en Chile: La masacre de Ranquil (1934)
por Felipe Portales (Chile)
11 años atrás 11 min lectura
Plurinacionalidad para todxs en Chile
por Andrés Kogan Valderrama (Chile)
4 años atrás 5 min lectura
Chile. Millones de corazones para cambiar la vida
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
6 años atrás 4 min lectura
Historiadores e historiadoras críticas chilenas sobre los hechos que devinieron en el 11 de Septiembre
por Taller de historia politica UNE
12 años atrás 1 min lectura
A un año de la firma de los acuerdos de paz en Colombia
por Pedro Santana Rodríguez (Colombia)
8 años atrás 25 min lectura
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
2 horas atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.
Mario Santucho: “Estamos ante una ultraderecha que tiene la iniciativa histórica”
por Leonardo Castillo (Argentina)
1 día atrás
26 de enero de 2026
“La tarea de hoy es reconstruir a las fuerzas populares a partir de la emergencia de cuestionamientos que surgen desde abajo”.
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
2 horas atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
2 semanas atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.