Carta de Luis Almagro y la oposición contra la sociedad venezolana
por Felipe Marcano (Venezuela)
9 años atrás 3 min lectura

En el diario de idas y vueltas al trabajo, en bus, a pie, en carritos …, en busca de solución a la grave, extraordinaria e inusual crisis que nos envuelve, el chofer, la señora, el señor, empresarios, comerciantes, bachacos…, la sociedad en su conjunto y en todos los ámbitos y medios tiene un tema; la carta, sí, la carta que aplicaran a Maduro, – ahora sí, se jodió, por fin se acabará la vaina, por fin dejaremos de vivir esta angustia diaria…- ¿vienen nuestros salvadores?
Mientras tanto, la dirigencia opositora, a falta de liderazgo, proyecto político nacionalista creíble, pero sobre todo falta de respaldo popular, se mueve rápido, muy rápido, en todas direcciones, busca aliados, perros falderos, que en sintonía con políticas intervencionistas, se confabulen contra el gobierno de Nicolás Maduro, contra el proyecto de la Revolución Bolivariana, contra la sociedad venezolana. Para la dirigencia opositora es urgente el aislamiento internacional del gobierno, de la nación venezolana y en consecuencia de la sociedad venezolana.
Ante el mundo, a través de la OEA, con Luis Almagro al frente, se pretende aplicar al Estado Venezolano, la llamada “Carta Democrática”, mediante la cual Venezuela, su sociedad toda, sea aislada del contexto y las relaciones internacionales. Mediante esta asfixia, bloqueo económico, político, cultural, deportivo, turístico… se busca el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro, de la Institucionalidad Republicana, Soberana y toma del poder por la fuerza de la intervención y el tutelaje extranjero, a ultranza, ausente, lejos, muy lejos de la Democracia Republica establecida en nuestra Constitución Bolivariana. Este aspecto en las consecuencias de la “Carta Democrática” es desconocido por el Pueblo, por la Sociedad Venezolana que comenta, piensa, cree, sí, cree profundamente que el peo y la aplicación de tan renombrada carta, es sólo de Maduro o contra Maduro. ¡Parece convencida que su aplicación, a falta de oposición y liderazgo político, es la solución de todos los males que nos aquejan y consumen nuestras vidas en la diaria búsqueda de un buen vivir!
Entre las interrogantes, desconocidas o dejadas de lado en la sociedad que busca solución a los graves problemas están; qué harán después, cómo gobernaran, para quién… En opinión de quien escribe; el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro y el consecuente desmantelamiento de la Institucionalidad Democrática, Social y Política derivados de la Constitución Bolivariana, por intervención y tutela de fuerzas extranjeras traerá más caos, más pobreza y mucha más destrucción y muerte. ¡Sus promotores y financistas desde paraísos terrenales, dirigirán la acción, como en Libia, Siria, Irak, Afganistán y todos los lugares del mundo devastados donde han dicho llevar la libertad y la democracia!
Acostumbrada, soñadora de prosperidad y buen vivir, para mantener el status de vida logrado entre 2004 y 2010, la sociedad venezolana hace cuánto puede, probablemente hasta lo que no debe. Hoy se encuentra muy endeudada, hasta los tuétanos, con la banca y otros acreedores, “tomado el control”, por fuerzas interventoras, de la “liberación de precios” y de tasas de interés, como medidas o recomendaciones fundamentales del sistema neoliberal, muchos serán los venezolanos que en la calle quedaran. Los bancos y sus dueños, como sector financiero intervencionista, será el primero que reclamará cuota de poder y “pago de deudas e intereses dejados de percibir” durante los últimos 15 años.
¿Qué haremos los venezolanos ante el terrible, nefasto, sombrío panorama contenido en la letra pequeña de la “carta democrática” que la oposición venezolana y Luis Almagro quieren aplicar al Estado y a la Sociedad Venezolana?
*Fuente: Barómetro Internacional
Publicación Barómetro 27-03-17
Artículos Relacionados
Miopía de los políticos y empresarios chilenos
por Finn R. Samsing A. (Chile)
19 años atrás 6 min lectura
Chile libre de corrupción: ¿Quién lanza la última piedra?
por Omar Villanueva Olmedo (Chile)
11 años atrás 4 min lectura
“Ya no se puede llamar crisis, es un capítulo más de la lucha de clases”
por Berta del Río (La Marea)
13 años atrás 6 min lectura
Personalismo ordinario en congreso extraordinario
por Emilio Cafassi (Uruguay)
12 años atrás 8 min lectura
“Para la vida una canción, para la guerra nada”.
por Marta Gómez (Colombia)
2 horas atrás
17 de enero de 2026
Un himno pacífico que reza para que todas las mentes pensantes que existen en la sociedad no trabajen para crear objetos para hacer el mal sino objetos que aporten felicidad a las personas. Un canto a no dedicar ni un segundo de nuestro tiempo a la guerra.
La autocrítica pendiente y el retorno a las bases: por qué la inacción es el combustible de la derecha
por Esteban González Pérez (Chile)
2 horas atrás
17 de enero de 2026
Ese de los campamentos, de las poblaciones periféricas, del trabajo mal pagado, de la ausencia de servicios básicos. En ese mundo existen personas que NO piensan todo como una relación “costo-beneficio”. Allí hay solidaridad, amistad, fraternidad y nobles aspiraciones para el conjunto de la sociedad.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
3 días atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.