1968: “La paz es, ante todo, obra de la justicia. Supone y exige la instauración de un orden justo”
por II Conferencia Episcopal Latinoamericana (Medellín, Colombia)
3 años atrás 4 min lectura
25 de agosto de 2023
Extracto de publicación hecha en piensaChile el 23 de julio del año 2013. Lo hacemos como reacción ante las exigencias de muchos sectores, con distintos intereses y visiones, de fortalecer la paz, la convivencia en nuestro país. Este documento, tomado de la Declaración Final de la II Conferencia Episcopal Latinoamericana (Medellín, Colombia), en 1968, es decir hace 55 años, sigue siendo plenamente vigente. Llama la atención que muchos ciudadanos, que se dicen católicos, ignoran verdades básicas planteadas en el Evangelio. Especialmente a esos católicos de misa dominguera al medio día, en las ‘comunas bien‘ de nuestro pías, dirigimos este mensaje.
La Redacción de piensaChile
Problema de la violencia en América Latina
|p15 La violencia constituye uno de los problemas más graves que se plantean en América Latina. No se puede abandonar a los impulsos de la emoción y de la pasión una decisión de la que depende todo el porvenir de los países del continente. Faltaríamos a un grave deber pastoral si no recordáramos a la conciencia, en este dramático dilema, los criterios que derivan de la doctrina cristiana y del amor evangélico.
Nadie se sorprenderá si reafirmamos con fuerza nuestra fe en la fecundidad de la paz. Ese es nuestro ideal cristiano. «La violencia no es ni cristiana ni evangélica» <23>. El cristiano es pacífico y no se ruboriza de ello. No es simplemente pacifista, porque es capaz de combatir <24>. Pero prefiere la paz a la guerra. Sabe que «los cambios bruscos o violentos de las estructuras serían falaces, ineficaces en sí mismos y no conformes ciertamente a la dignidad del pueblo, la cual reclama que las transformaciones necesarias se realicen desde dentro, es decir, mediante una conveniente toma de conciencia, una adecuada preparación y esa efectiva participación de todos, que la ignorancia y las condiciones de vida, a veces infrahumanas, impiden hoy que sea asegurada» <25>.
|p16 Si el cristiano cree en la fecundidad de la paz para llegar a la justicia, cree también que la justicia es una condición ineludible para la paz. No deja de ver que América Latina se encuentra, en muchas partes, en una situación de injusticia que puede llamarse de violencia institucionalizada cuando, por defecto de las estructuras de la empresa industrial y agrícola, de la economía nacional e internacional, de la vida cultura y política, «poblaciones enteras faltas de lo necesario, viven en una tal dependencia que les impide toda iniciativa y responsabilidad, lo mismo que toda posibilidad de promoción cultural y de participación en la vida social y política» <26>, violándose así derechos fundamentales. Tal situación exige transformaciones globales, audaces, urgentes y profundamente renovadoras. No debe, pues, extrañarnos que nazca en América Latina «la tentación de la violencia». No hay que abusar de la paciencia de un pueblo que soporta durante años una condición que difícilmente aceptarían quienes tienen una mayor conciencia de los derechos humanos. [Subrayado por el Editor de piensaChile]
Ante una situación que atenta tan gravemente contra la dignidad del hombre y por lo tanto contra la paz, nos dirigimos, como pastores, a todos los miembros del pueblo cristiano para que asuman su grave responsabilidad en la promoción de la paz en América Latina.
|p17 Quisiéramos dirigir nuestro llamado, en primer lugar, a los que tienen una mayor participación en la riqueza, en la cultura o en el poder. Sabemos que hay en América Latina dirigentes que son sensibles a las necesidades y tratan de remediarlas. Estos mismos reconocen que los privilegiados en su conjunto, muchas veces, presionan a los gobernadores por todos los medios de que disponen, e impiden con ello los cambios necesarios. En algunas ocasiones, incluso, esta resistencia adopta formas drásticas con destrucción de vidas y bienes.
Por lo tanto les hacemos un llamamiento urgente a fin de que no se valgan de la posición pacífica de la Iglesia para oponerse, pasiva o activamente, a las transformaciones profundas que son necesarias. Si se retienen celosamente sus privilegios y, sobre todo, so los defienden empleando ellos mismos medios violentos, se hacen responsables ante la historia de provocar «las revoluciones explosivas de la desesperación» <27>. De su actitud depende, pues, en gran parte el porvenir pacífico de los países de América Latina.
|p18 Son, también, responsables de la injusticia todos los que no actúan en favor de la justicia con los medios de que disponen, y permanecen pasivos por temor a los sacrificios y a los riesgos personales que implica toda acción audaz y verdaderamente eficaz. La justicia y, consiguientemente, la paz se conquistan por una acción dinámica de concientización y de organización de los sectores populares, capaz de urgir a los poderes públicos, muchas veces impotentes en sus proyectos sociales sin el apoyo popular.
Si le interesó el texto que le hemos presentado, puede continuar leyendo más:
“La paz es, ante todo, obra de la justicia. Supone y exige la instauración de un orden justo”
Artículos Relacionados
Los obispos australianos admiten una «historia vergonzosa de abuso y ocultamiento»
por Jesús Bastante
8 años atrás 3 min lectura
Gaza: un territorio arrasado por Israel sostenido por mujeres
por Ana Garralda
1 año atrás 15 min lectura
El legado de Mariano Puga: "¡El despertar no tiene que morir nunca más!"
por La Calle
6 años atrás 7 min lectura
Egresada de Ingeniería Comercial a rector UC: “Se están suicidando los alumnos y seguís hueveando con los fetos”
por Egresada de Ingeniería Comercial de la UC (Chile)
9 años atrás 8 min lectura
Chile. La visita popular al corazón de Abel Acuña, asesinado por el Estado en la revuelta social
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
3 años atrás 6 min lectura
Sra. Michelle Bachelet, somos miles de personas en peligro por Tranque "El Mauro", de Minera Los Pelambres
por Patricio Gabriel Bustamante Díaz (Comunidad Caimanes, Chile)
10 años atrás 12 min lectura
Las catástrofes no afectan por igual a las distintas clases sociales
por Bloque de Organizaciones Populares (Chile)
4 mins atrás
25 de julio de 2026
Porque cuando llueve sobre Chile, no se inundan los privilegios. Se inundan las poblaciones. Se inundan los campamentos. Se inundan las casas de las y los trabajadores.
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación
por Eduardo Acuña (Chile)
22 horas atrás
24 de julio de 2026
Porque en Chile primero ocurre la tragedia y después comienza la planificación.
Como si el desastre fuera un requisito administrativo.
Mientras tanto, en las poblaciones, la lluvia no tiene nada de romántica.
La lluvia cuesta plata.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
1 semana atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
1 semana atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.