Fundaciones, corporaciones y otras distopías: ¿Licencia para robar?
por Medios
3 años atrás 2 min lectura
09 de agosto de 2023
Ayer, uno de mis hijos me preguntó si era verdad que en una Fundación se podía robar fácilmente. Bastó con decirle que leyera la prensa. Pero le expliqué que, aunque robar siempre sería incorrecto, e ilegal, siempre que los controles fueran relajados, aparecerían personas dispuestas a hacerlo. Todo el tiempo hay gente “balanceando” riesgos y beneficios. Así funciona el mundo, “no todos son Gandhi”. Y seguí con una larga lista de cosas prohibidas, pero donde no se ve un real interés (o capacidad) del Estado de hacer respetar la ley.
Nuestro sistema jurídico está lleno de grietas y boquetes, y no ha habido real voluntad de corregirlas. No sacamos nada con poner el grito en el cielo ante casos polémicos, si luego no hacemos nada. Porque no podemos negar lo obvio: mientras existan las condiciones que han facilitado estas operaciones, seguirán ocurriendo.
Corporaciones municipales, organizaciones funcionales y ahora los esquemas de las fundaciones, son parte de una misma realidad. Un secreto a voces que ya es hora de corregir.
Ayer, uno de mis hijos me preguntó si era verdad que en una Fundación se podía robar fácilmente. Bastó con decirle que leyera la prensa. Pero le expliqué que, aunque robar siempre sería incorrecto, e ilegal, siempre que los controles fueran relajados, aparecerían personas dispuestas a hacerlo. Todo el tiempo hay gente “balanceando” riesgos y beneficios. Así funciona el mundo, “no todos son Gandhi”. Y seguí con una larga lista de cosas prohibidas, pero donde no se ve un real interés (o capacidad) del Estado de hacer respetar la ley.
Nuestro sistema jurídico está lleno de grietas y boquetes, y no ha habido real voluntad de corregirlas. No sacamos nada con poner el grito en el cielo ante casos polémicos, si luego no hacemos nada. Porque no podemos negar lo obvio: mientras existan las condiciones que han facilitado estas operaciones, seguirán ocurriendo.
Corporaciones municipales, organizaciones funcionales y ahora los esquemas de las fundaciones, son parte de una misma realidad. Un secreto a voces que ya es hora de corregir.
*Fuente: LaTercera
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