Bolivia. Los golpistas no pasarán: Histórica concentración popular por la democracia, la unidad y el Gobierno de Lucho y David
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
4 años atrás 3 min lectura
31 de agosto de 2022
Este jueves 25 de agosto, en la plaza San Francisco de La Paz, se realizó una vibrante concentración de movimientos sociales y populares por la defensa de la democracia, la reconstrucción económica tras el desastre dejado por el régimen golpista de Áñez, la unidad de las fuerzas concertadas en el Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS–IPSP) y en el Pacto de Unidad, y el respaldo al Gobierno del Presidente Luis Arce y el Vicepresidente David Choquehuanca
Desde muy temprano arribaron al lugar del evento las columnas multitudinarias de los pueblos de todos los departamentos del Estado Plurinacional, esa humanidad diversa que llenó las calles con sus dimensiones profundas, lemas, bailes y canciones.
Sobre la plataforma donde se encontraban las autoridades democráticas del país, se sucedieron los calurosos saludos de representantes del campesinado, obreros de la minería, pueblos indígenas originarios, interculturales, juntas de vecinos, estudiantes universitarios, profesionales, las Bartolinas, gremiales y transportistas, entre otros actores del proceso de la revolución democrática y cultural en curso.
Uno de los oradores de la actividad de innumerables asistentes fue el expresidente Evo Morales, quien señaló que, “por la patria debemos estar todos unidos. Más cuando los países occidentales quieren venir por nuestro litio y su privatización”, y agregó que, “con la derecha política, vehículo de los intereses extranjeros, sostenemos una lucha de clases”.
Posteriormente tomó la palabra el Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, David Choquehuanca Céspedes, cuyo poncho rojo encendió la plaza colmada de convicciones y esperanzas, y saludando con un ‘Kamisaki’, dijo que, “el 2006 comenzó el despertar del pueblo boliviano con la recuperación de nuestros recursos naturales, de nuestra soberanía y dignidad, y de nuestro ‘sapi’, de nuestra raíz común: la cultura de la unidad, la vida, la paz”.
Choquehuanca manifestó que, luego de la trágica experiencia del golpe de Estado de 2019, “no podemos continuar enfrentándonos entre bolivianos. Es nuestra obligación reconstruir la unidad del pueblo, continuar fortaleciendo la democracia participativa, volver a nuestro camino, a nuestra propia forma de ser”, y añadió que, “de nuestros ancestros hemos heredado un conjunto de valores, una ética que debemos restablecer sobre la base del equilibrio, la hermandad, el respeto. Nadie se salva solo, todos nos necesitamos. Como necesitamos volver a ser comunidad y vencer el egoísmo, el individualismo, el racismo. Tenemos que aprender de nuestra hermana Bartolina Sisa y nuestros demás líderes históricos que se rebelaron contra el colonialismo, el imperialismo, el capitalismo y todas las formas de injusticia”.
Para finalizar la numerosa concentración, el Presidente Luis Arce se dirigió a los presentes, señalando que, “hoy, en esta plaza, estamos viviendo la más grande marcha de nuestra historia. Y la madurez y sabiduría del pueblo boliviano nos está demostrando que lo más importante que debemos defender es la democracia”.
Luis Arce enfatizó que, “el pueblo jamás se va a dejar convencer ni engañar por la derecha que pretende detener su progreso. A la derecha sólo le interesa llenar sus propios bolsillos y vaciar los bolsillos del pueblo; sólo le interesa debilitar a un gobierno que ha salido del pueblo y para el pueblo”, y que, “a la derecha le molesta que estemos industrializando el país y ofreciendo mejoras a quienes trabajan la tierra. Y cuando a la derecha ya no le sirve la democracia, recurre al golpe de Estado. Pero juntos, desde aquí, afirmamos con fuerza ¡que la derecha no pasará!”.
Lucho y David decían las pancartas bajo La Paz luminosa. Lucho y David dice el corazón de un pueblo entero.
Vea como Bolivia ha logrado reactivar la economía destruída por el Golpe de Estado de Jeanine Añez y hoy está avanzando a un ritmo nunca visto en Latinoamérica.
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