No es momento para triunfalismos. La victoria ciudadana en las urnas con Andrés Manuel López Obrador es apenas el primer paso hacia la transformación de la República. La llegada de un hombre honesto y digno a la Presidencia de la República implicará un cambio radical en las altas esferas del poder y un nuevo contexto para el florecimiento de la sociedad civil. Sin embargo, el futuro de México no dependerá de lo que haga o deje de hacer un solo hombre, sino de las acciones de cada uno de nosotros.¿La oligarquía aceptará su contundente derrota en las urnas? ¿Qué harán los periodistas cómplices con el régimen corrupto ahora que se les acaban los moches desde el poder? ¿Y el gobierno de Enrique Peña Nieto entregará tranquilamente el poder al nuevo presidente electo?
La lucha por la justicia social y un buen gobierno apenas se inicia. La jornada electoral de ayer fue marcada por una serie de graves irregularidades: desorganización en la instalación de las casillas electorales, insuficientes casillas especiales, robo de urnas, violencia callejera, un operativo masivo de compra y coacción del voto, presión sobre beneficiarios de programas sociales y la continuación de las llamadas de intimidación. Frente a estos graves problemas, las instituciones públicas hicieron poco o nada para defender la legalidad del proceso electoral.
Pero a pesar de la indolencia y la complicidad de las autoridades electorales, los ciudadanos acudieron masivamente a las urnas para expresar su voluntad respecto de la conformación del nuevo gobierno de México. El pueblo rebasó a las instituciones y se escuchó su grito de hartazgo, de coraje y de esperanza por todos los rincones de la República.
La tarea ahora no debe ser la construcción de una unidad
falsa, cómplice y superficial, sino de generar una coalición entre las diferentes corrientes democráticas, una verdadera alianza desde abajo y a la izquierda que cuente con suficiente fuerza para transformar de fondo al sistema autoritario imperante.
No podemos repetir los errores de Vicente Fox. El pacto de transición debe ser con la ciudadanía, no con la oligarquía o los mismos corruptos de siempre. La única forma para llegar al fondo, de extirpar de raíz los graves problemas de corrupción, pobreza e ilegalidad es a partir de una transformación profunda de las formas de gobernar.
No mentir, no robar y no traicionar, así resume López Obrador su proyecto de Nación. Estas tres expresiones no pueden quedarse como un simple discurso electorero, sino que deben convertirse también en los estandartes de su próximo gobierno. No mentir significa informar, de manera plena y con total transparencia, a la sociedad sobre todos los gastos, las acciones y los planes del gobierno. No robar implica acabar de una vez por todas con la corrupción en absolutamente todos los niveles de la administración pública federal. No traicionar significa cumplir con las altas expectativas del pueblo mexicano con respecto al crecimiento económico, el fin de la pobreza y la construcción de la paz y la justicia.
No podemos dejar solo a López Obrador. Si bien la crítica al poder gubernamental es siempre esencial, también tenemos que tener claro que los gobiernos de izquierda se enfrentan a enormes retos con respecto a su relación con los poderes llamados fácticos
que operan fuera de la institucionalidad democrática, como los oligarcas, los narcotraficantes y los grandes medios de comunicación.
La sociedad mexicana ha dado una enorme muestra de valentía, de fuerza y de dignidad el domingo, primero de julio. Celebremos la victoria. Nos la merecemos después de tantas décadas de luchas constantes por la justicia y la democracia, en las cuales han ofrendado sus vidas miles de héroes anónimos.
Pero también hay que ponernos a trabajar. Hoy se abre una enorme oportunidad histórica para un cambio verdadero. No dejemos pasar este precioso momento para poner, cada quien, su granito de arena.
Twitter: @JohnMAckerman
Artículos Relacionados
Es falso hablar del «conflicto mapuche», lo que hay es un «conflicto chileno mapuche»
por Académicos de la PUC (Valparaíso, Chile)
18 años atrás 2 min lectura
La madre de todas las batallas
por Ricardo Riquelme Alvaro (Chile)
7 años atrás 6 min lectura
¿Una ley de responsabilidad socioambiental?
por Leonardo Boff (Brasil)
15 años atrás 4 min lectura
El presente de las Comunidades Eclesiales de Base
por José Marins
19 años atrás 17 min lectura
«El neoliberalismo necesita una democracia excluyente, limitada»
por La Calle
7 años atrás 1 min lectura
EE.UU., el silencio de los corderos: ¿Dónde están los intelectuales?
por Tony Judt (EE.UU.)
20 años atrás 10 min lectura
Los estudiantes contra Kast y los recortes en la Educación: “Organización, unidad y calle”
por piensaChile
7 segundos atrás
14 de mayo de 2026 La Confech y la ACES convocan a una marcha para este jueves 14 de mayo, en rechazo a los recortes en educación y a…
14 de mayo: La lucha estudiantil también es una pelea de la clase trabajadora
por Pablo "Muno" Muñoz (Chile)
34 mins atrás
14 de mayo de 2026
Este 14 de mayo, estudiantes secundarios vuelven a convocar a una marcha contra los ajustes de Kast, en rechazo a los recortes en educación, al endeudamiento, al proyecto Escuelas Protegidas y a la criminalización del movimiento estudiantil.
Futuro Abierto: «En Defensa de la Causa Saharaui»
por RTVE (España)
18 horas atrás
13 de mayo de 2026
El contencioso sobre el Sáhara Occidental, comenzó en el año 1975 cuando Marruecos se anexionó ese territorio con la llamada «Marcha Verde». Esa operación, organizada por el entonces rey de Marruecos, Hassan II, movilizó a 350.000 civiles marroquíes para apoderarse de un territorio de 266.000 kilómetros cuadrados.
Texto íntegro de la carta de Brahim Ghali a Naciones Unidas
por Brahim Ghali (Presidente Sahara Occidental)
3 días atrás
11 de mayo de 2026
Condenamos las declaraciones irresponsables e inexactas emitidas recientemente por algunos gobiernos, las cuales pretenden echar tierra sobre los ojos para ocultar las realidades sobre el terreno en el Sáhara Occidental ocupado y desviar la atención de la guerra agresiva continua que el Estado ocupante marroquí libra contra el pueblo saharaui desde octubre de 1975.