Cristo doblemente lacerado
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 3 min lectura
El salvajismo rayano en la irracionalidad de los grupos enmascarados, que en cada manifestación estudiantil se dedican a la destrucción de los bienes públicos, ha llegado a extremos inaceptables como el hecho de vejar y destruir un crucifijo, símbolo no sólo de los cristianos, sino también – como lo define el padre Felipe Berríos – como “algo realmente sagrado y que exige el respeto de todos” -. No basta con quedarse en el epifenómeno, sino que es necesario adentrarse en el tipo de sociedad de donde surgen estos mismos encapuchados, por consiguiente, no basta con la promulgación de leyes represivas, más bien se requiere comprender cuál es la raíz de esta violencia insensata.
El padre Berríos, más adelante, enfoca bien el problema: “esos muchachos que vimos en las imágenes, destruyéndolo todo, no sólo muestran poca imaginación para protestar, sino también que son hijos del mercado. No tienen ningún respeto por el resto de la gente y actúan en forma agresiva si no se les da todo lo que piden. Son jóvenes mimados por el consumo y ahora todos tenemos que soportar sus rabietas”.
En el siglo XIX Carlos Marx hablaba del lumpen proletariado, un sector de la clase menos favorecida que servía, objetivamente, a los ricos. Algo de esto hay en la actitud de estos jóvenes encapuchados, quienes utilizando la violencia y la destrucción terminan sirviendo los intereses de los poderosos, que lo único que han perseguido siempre es que los explotados y humillados acepten su condición social sin protestar, es decir, una religión que sea el opio del pueblo. En el fondo, este lumpen logra que los medios de prensa escrita, radial y televisiva centren la noticia en la violencia y no en el verdadero sentido de las manifestaciones y su masividad.
La violencia, a través de la historia, ha sido una constante, y cuando existe una turba desbocada, las personas que la componen pierden todo límite ético, moral e intelectual al actuar como auténticos brutos. En la época del terror en Francia (1793-1794), solamente en París existían 36 personas guillotinadas por día, y para presenciar el “espectáculo”, en forma placentera a la muerte de su prójimo, había mujeres – llamadas las tejedoras – que seleccionaban los lugares principales de la Plaza de la Revolución – hoy de La Concordia -.
En mayo de 1931, en Madrid especialmente, se produjo la quema de iglesias por parte de grupos republicanos, sembrando la barbarie en la ciudad. Manuel Azaña decía que España había dejado de ser católica. Por cierto que estas acciones violentistas tenían una explicación, pues la iglesia católica se había convertido en la gran defensora de los latifundistas y explotadores, defendiendo la España feudal.
Quizás, una explicación válida para entender desde el punto de vista social estos irracionales actos se da en el aporte de Emil Durkhein, en la concepción de la anomia que caracteriza a nuestra sociedad, dominada por el neoliberalismo y que carece de toda ética que no sea la idolatría de la propiedad privada y el enriquecimiento ilimitado.
La sociedad en general y los que se dicen cristianos, que non son más que fariseos, no tienen poca culpa en la generación de estos grupos violentistas y lumpescos: El escritor católico Georges Bernanos decía una gran verdad al referirse a los cristianos bien-pensantes que habían logrado con un programa tan profundo, como el evangelio, provocar el odio de las grandes masas. Hoy, al Cristo en la Cruz lo han convertido en un guardián de la caja fuerte de los ricos, además de un moralista que fiscaliza y castiga las conductas de los humanos, en un juez severo – al estilo del Antiguo Testamento – que odia y condena a los hombres al infierno
La raíz de la violencia está en la injusticia y, sobre todo, en la desigualdad y, mientras siga existiendo y el mensaje cristiano esté secuestrado por los católicos “bien-pensantes”, el lumpen, disfrazado de encapuchados, seguirá haciendo de las suyas.
Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
12/06/2016
Artículos Relacionados
Ni derecha/ni Concerta. Todos/a/La/Moneda
por Pablo Varas (Chile)
13 años atrás 5 min lectura
«¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente?»
por Roberto Montoya (El Mundo)
18 años atrás 5 min lectura
Derechos Humanos, un valor transcendental para nuestra convivencia
por Enrique Villanueva M. (Chile)
9 años atrás 6 min lectura
Debemos cuidar los Recursos Naturales de Nuestra América
por EcoPortal
20 años atrás 3 min lectura
Cheyre al Servel o la falta de memoria de Chile
por Mireya García (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Por más que te escondan, sigues estando con nosotros, como lo hiciste siempre, Compañero Presidente
por piensaChile
18 segundos atrás
14 de marzo de 2026
Además de gastar dinero y trabajo tratando de ocultarte, también lo gastan volando miles de kilómetros para saludar y estrechar la mano de un pedófilo, criminal de guerra y financista de genocidios.
El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu
por Héctor Llaitul Carrillanca (Wallmapu, Chile)
6 horas atrás
14 de marzo de 2026
En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación.
El rol de Boric en la ofensiva neofascista en el Wallmapu
por Héctor Llaitul Carrillanca (Wallmapu, Chile)
6 horas atrás
14 de marzo de 2026
En definitiva, el gobierno de Boric utilizó la represión, la militarización, la cárcel, la tortura y diversos abusos contra nuestro pueblo con el propósito de fortalecer el sistema de dominación.
«La figura de Manuel Baquedano sí representa lo que se hizo durante las campañas en La Araucanía»
por Consuelo Figueroa (Chile)
3 días atrás
11 de marzo de 2026
“La invasión al sur de la frontera tenía como fin el exterminio del pueblo Mapuche (…) y la figura de Baquedano, sí representa en medida esas acciones porque es lo que hizo el Ejército chileno tanto en el sur como en el norte en la Guerra del Pacífico”
Cuando un dibujante caricaturiza al Profeta del Islam, desata la ira del fiel y corre sangre.
Cuando un manifestante rabioso y ciego cuya mamá seguramente prende velitas a la virgen en alguna oscura mediagua húmeda y fría rogando por sus cuatro vástagos sin papá visible, saca un ícono católico y lo arrastra y destroza, brama la opinión cristina. ¡Sacrilegio!
Con el Buda no se meten tanto porque está en las antípodas y además no habló de Dios sino de un octuple recto sendero.
Hacia una religión sin Iglesias, sin Dogmas, sin Templos, sin mas violencia que la que cada cual tiene que hacer para convertirse en ser humano perfectible.