Marcha de los Indignados en Tarapacá
por Eduardo Montecinos (Iquique, Chile)
11 años atrás 3 min lectura
Se ha enfatizado no pocas veces que el centralismo, tanto del Estado como del mercado, son un obstáculo para el desarrollo de las regiones en Chile, aseveración que posee un fuerte respaldo ciudadano, incluso en Santiago. Por ello es habitual que nuestras autoridades regionales y municipales (salvo las designadas por el Gobierno Central, por supuesto) usen el discurso de la descentralización para sus fines electorales y para demandar más poder para ellos, argumentando que son legítimos representantes de la comunidad.

El poder central, sin embargo, se muestra reticente a traspasar competencias a las regiones, fundado en la idea de que no existen capacidades regionales para un desempeño adecuado y que abundan las malas prácticas y la captura por parte de caudillos locales de baja calidad. Más recientemente se escucha el reclamo contra la feudalización de las regiones debido a la influencia sin contrapeso de los senadores en la designación de las autoridades y funcionarios regionales, lo que se traduciría en una mala calidad, peor servicio a los ciudadanos y sospecha de uso de recursos fiscales en beneficio electoral.
La masiva protesta, denominada Marcha de los Indignados del 20 de marzo en Iquique, alerta sobre el gran descontento popular con el desempeño de la clase política regional y el abandono en que se encontraría Tarapacá, sin un gobierno que lo represente y que cumpla con sus expectativas de contribuir a generar un espacio de mejor calidad de vida.

Parte importante de la responsabilidad recae en los líderes de nuestras principales entidades regionales, porque después de un año resulta evidente que ni el Intendente Regional ni el Presidente del Consejo Regional pueden pretender hacernos creer que este año perdido (incluso de retroceso, según muchos) se explica por “los otros” (léase: otros consejeros regionales, los parlamentarios, los alcaldes, las autoridades nacionales, la legislación, etc.). Ambos fueron designados o elegidos para otorgar gobernabilidad al Gobierno Regional y realizar una gestión en beneficio de los ciudadanos de Tarapacá. En ambas han quedado en evidente deuda y no resulta digno frente a la ciudadanía que ambos se ensalcen uno al otro, ignorando que los dos “no han dado el ancho”, como acostumbra a decir la Presidenta de la República.
El corto plazo no se presenta auspicioso para la región y ya el terremoto no es argumento para explicar el pésimo desempeño de Tarapacá en materias de empleo, producción, seguridad social, salud y calidad de vida. El largo plazo, por su parte, se sabe hace mucho, presenta enormes desafíos de sustentabilidad económica por lo que ya se debería estar trabajando para la diversificación y reconversión productiva regional en un escenario de menor presencia de la minería (el que se inició en 2010).
¿Dónde están las iniciativas o la planificación que ayudarán a superar la actual crisis y construir un futuro deseable para los ciudadanos de Tarapacá? ¿Dónde está la Estrategia Regional de Desarrollo que nos da una respuesta y direcciona nuestros esfuerzos colectivos? ¿Dónde está la articulación de actores que se movilizarán en torno a dicho proyecto regional? ¿Hay alguien pensando o trabajando en torno a este desafío clave para los tarapaqueños en el Gobierno Regional?
Resulta evidente que no. Más importantes parecen los cortes de cinta, las columnas propagandísticas en la prensa, las peleas intestinas y ocupar los espacios de poder, colocando a los leales de oportunidad, independientemente de su calificación o expectativa de desempeño.
Esas prácticas y esta inacción son las que restan legitimidad a las demandas por descentralización, por más poder para las regiones. En un momento nacional en que la ciudadanía toma conciencia que la concentración del poder e influencia es responsable de parte importante de los escándalos de la clase política y grandes empresarios nacionales, nuestras autoridades deben estar a la altura del desafío. En cambio en Tarapacá, son señaladas con el dedo como ejemplo para no distribuir poder a las regiones.
– El autor, Eduardo Montecinos, es antropólogo de la Universidad de Chile
Artículos Relacionados
El fenómeno Donald Trump: el fascismo de los indignados
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
Mi primera carta abierta a la Presidenta de Chile
por Máximo Kinast (Chile)
20 años atrás 2 min lectura
La Memoria Histórica en Chile y en España
por Félix Población (España)
16 años atrás 3 min lectura
Carta al responsable de la masacre de 14 presos políticos en Antofagasta
por Héctor Vera Vera (Valparaíso, Chile)
18 años atrás 3 min lectura
«El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
15 años atrás 18 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Venezuela en crisis: Trump secuestra a Maduro en Caracas – el Pueblo dispuesto a resistir
por Pepe Escobar
1 hora atrás
03 de enero de 2026
«Análisis completo de la crisis venezolana desde Miami. Operación Trump contra Maduro, detalles Delta Force, resistencia militar de Padrino López, demanda de Delcy Rodríguez de ‘prueba de vida’, reacciones internacionales, efectos económicos y escenarios futuros. Análisis de 25,000+ caracteres en español.Este contenido es solo para análisis geopolítico y no promociona ninguna posición política específica.»
Rusia presenta pruebas y revela detalles del intento de ataque ucraniano contra una residencia de Putin
por Actualidad RT
1 día atrás
02 de enero de 2026
Ministerio de Defensa ruso entrega elementos claves de la electrónica de uno de las decenas de drones que volaron hacia la residencia del Presidente Putin. Ahi van registradas las coordenadas del punto de partida, la ruta volada y las coordenadas del punto a destruir. EE.UU. no puede desmentir que se utilizaron equipos suyos para realizar esta acción.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
21 horas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Israel aplastó a Mohammad Bakri por atreverse a expresar el dolor palestino tal como es
por Gideon Levy (Israel)
6 días atrás
28 de diciembre de 2025
Israel le dio la espalda mientras la sociedad palestina israelí lloraba la muerte de Mohammad Bakri, una de sus figuras más célebres: un actor, director e ícono cultural, un patriota palestino y un hombre de alma noble
La derecha duopólica logró que el régimen mismo, ese que sostienen con tanto ahínco, se encuentre en su peor crisis desde el fin de la dictadura. Son los responsables porque la falta de legitimidad de las instituciones tanto a nivel regional como nacional se produce por los motivos en los que siempre caen quienes abusan de lo público en provecho privado: por delitos económicos y por su nepotismo y autoritarismo político. Lo importante para los trabajadores es que no olvidemos que la causa principal de este drama es el neoliberalismo, ese que con su afán desmedido de lucro arrasa hasta con la vida de los chilenos.
De ahí que por más bajo que sea el porcentaje de empleados sindicalizados (que además tenemos el «privilegio» de tener un contrato y la posibilidad de manifestarnos hasta donde lo permitan los dueños de Chile) deberíamos estar en la calle, haciendo la huelga; de hecho, la crisis del sistema nos impacta directamente porque los intereses de la patronal impiden la satisfacción de nuestras necesidades. ¿Consecuencias? La primera es que ya ni los más crédulos van a participar de las elecciones. Tal vez lo hagan los oportunistas; lo real es que se desplomó la confianza del pueblo en la institucionalidad. Ni hablar de darle crédito a la reforma laboral, a la educacional, al desarrollo regional, a la descentralización, etc.