Senador pinochetista ataca a defensor de los Derechos Humanos
por José M. Carrera (Chile)
15 años atrás 3 min lectura
En el Chile democrático del siglo XXI todo es posible. Un connotado senador pinochetista, Andrés Chadwick Piñera, atacó duramente al Padre Alfonso Baeza Donoso. El delito del sacerdote: calificar como montaje los antecedentes del llamado «caso bombas» y tener la osadía de solicitar al gobierno que pida perdón a los jóvenes imputados por calificarlos de terroristas a priori sin haber sido juzgados.
El ostensiblemente molesto Chadwick se siente con el derecho de amedrentar a cualquier chileno que opine libremente sobre el actuar de la justicia y de la obra del gobierno de Sebastián Piñera. Seguramente, – con evidente nostalgia- piensa que todavía estamos en la época del gobierno de su augusto líder, declara orgulloso en su biografía que fue miembro permanente de la Tercera Comisión Legislativa de la Junta de Gobierno del general Pinochet. Debemos recordar a los más jóvenes que en esa época se denostaba con furia a los sacerdotes que asumían la defensa de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos. Atacó al Padre Baeza enrostrándole que: «nunca se ha equivocado y sigue siendo un hombre de una sola línea, porque siempre ha defendido a extremistas, terroristas y violentistas». No se limitó a esas expresiones, agregó amenazante que «quien se mete a realizar acusaciones de carácter político, se metió en un terreno donde le van a responder».
El también militante de la Unión Demócrata Independiente UDI, al parecer se confundió de sacerdote, quizás estaba pensando en el cura Raúl Hasbún o en monseñor Jorge Medina quienes siempre defendieron a los extremistas, terroristas y violentistas de la dictadura. Los chilenos -y sobre todos los familiares de las víctimas de violación de derechos humanos- y de cuanta injusticia ha acaecido en Chile desde el golpe militar de 1973 en adelante, siempre han visto a Alfonso Baeza peregrinar por las cárceles, visitando detenidas y detenidos, sin importar condición social ni política.
Monseñor Baeza Donoso es un reconocido defensor de los derechos humanos, fue -desde sus inicios- miembro del Consejo Asesor de la Vicaría de la Solidaridad, institución creada para proteger a las victimas de la dictadura que tanto admira y defiende Andrés Chadwick. Baeza ha defendido siempre la causa de los perseguidos y de los obreros en la Pastoral del mismo nombre que dirigió durante mucho tiempo, enfrentado también los abusos cometidos durante los gobiernos de la Concertación. Para muchos es, un ejemplo de sacerdote, sobre todo en esta época de curas abusadores como Fernando Karadima, a quien el senador derechista defendió en su oportunidad, como lo señalara claramente el diputado independiente Sergio Aguiló.
Para la derecha extrema, denunciar la injusticia es meterse en política. Quisieran que nos comportemos como un pueblo de borregos y aceptemos mansamente los privilegios y abusos con que han construido el Chile actual. Por fortuna, los chilenos y sobre todo los jóvenes más temprano que tarde volverán a incursionar en la política, única forma de terminar con la injusticia imperante en nuestra patria. La política es la expresión concreta del pensamiento de los grupos sociales, aunque -desde el Golpe Militar de 1973 y la muerte del presidente Salvador Allende-, la izquierda no haya tenido -salvo honrosas excepciones-, quien la represente dignamente. Hace falta una verdadera rebelión juvenil en la izquierda chilena.
El pueblo chileno siempre estará agradecido de sacerdotes como el padre Baeza, actual párroco de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, por su defensa permanente de la vida. Por el contrario, el senador en mención, parlamentario por obra y gracia del sistema electoral vigente, sólo tendrá figuración mientras siga abusando de su condición, hasta el momento que ocupe su verdadero lugar, en el estercolero de la historia.
Adelante con su obra Monseñor Baeza.
Construyamos un Chile Digno
Santiago, mayo 4 del 2011.
Artículos Relacionados
Balmaceda, el suicida que se niega a morir
por Rafael L Gumucio Rivas (Chile)
19 años atrás 8 min lectura
Brasil y China decretan el fin de un mundo bipolar
por Emir Sader (Brasil)
3 años atrás 3 min lectura
¿Qué ha aportado Ricardo Claro a la cultura latinoamericana?
por Mario Casasús (México)
20 años atrás 12 min lectura
Referente a inmigrantes, tú, yo y todos nosotros
por Margarita Candia (Chile)
8 años atrás 2 min lectura
La Izquierda Unida y el infaltable diputado racista
por José Miguel Carrera (Chile)
15 años atrás 5 min lectura
Crisis en Bolivia: las claves para entender las protestas contra el Gobierno de Rodrigo Paz que ya cobran 2 vidas
por Caretas (Perú)
7 segundos atrás
15 de mayo de 2026
Bolivia en huelga. Mineros, campesinos, indígenas y demás salieron a las calles para protestar contra el Gobierno de Rodrigo Paz, exigiendo, entre las principales demandas, la renuncia del mandatario.
Bolivia en profunda crisis, con un pueblo movilizado y un gobierno que prepara provocaciones armadas
por piensaChile
26 mins atrás
15 de mayo de 2026
Con unidad y fortaleza, la “Marcha por la Vida para Salvar Bolivia” continúa avanzando sin detenerse rumbo al departamento de La Paz. Participantes de distintas regiones del país caminan juntos impulsados por el compromiso de defender la dignidad, la familia y el futuro de las próximas generaciones, y por la urgente necesidad de recuperar la patria.
78 aniversario de la Nakba (النكبة) palestina
por Memorial Puente Bulnes (Chile)
1 hora atrás
15 de mayo de 2026
La llave es para los palestinos el símbolo de que ellos regresaran a sus tierras y reconstruirán sus casas, reverdecerán sus campos y volverán a plantar olivos para reemplazar aquellos arrancados, quemados por la barbarie genocida sionista israeli
Futuro Abierto: «En Defensa de la Causa Saharaui»
por RTVE (España)
2 días atrás
13 de mayo de 2026
El contencioso sobre el Sáhara Occidental, comenzó en el año 1975 cuando Marruecos se anexionó ese territorio con la llamada «Marcha Verde». Esa operación, organizada por el entonces rey de Marruecos, Hassan II, movilizó a 350.000 civiles marroquíes para apoderarse de un territorio de 266.000 kilómetros cuadrados.