Aunque a pocas horas de la tragedia de Arizona no se sabe
bien quién es Jared Lee Loughner, se puede adivinar que es otro lunático que se
inscribe dentro de una tradición, aunque minoritaria, de lo que podríamos
llamar "anarquistas de derecha".
La prensa conservadora se ha encargado de destacar que uno
de los libros preferidos de Loughner era El manifiesto comunista, de Karl Marx.
No creo que esto importe mucho. El pasado de un lunático pudo haber sido el
pasado de una persona normal.
Lo que importa son los factores que condujeron a los hechos.
Loughner no le disparó a ningún radical de derecha. No porque fuesen escasos.
Le disparó Gabrielle Giffords, la representante demócrata que se había opuesto
a la controvertida ley "antiinmigrante" de Arizona y había votado en favor de
la "reforma socialista" de la salud, impulsada por el presidente Obama. Tal vez
el hecho de que además sea la primera representante judía por Arizona no sea un
dato relevante, aunque en estos casos es difícil no tenerlos al menos en
cuenta.
Por otra parte, la representante ya había sido identificada
por Sarah Palin como uno de los "blancos a tirar". En un mapa de Estados
Unidos, la ex gobernadora de Alaska señaló al menos veinte objetivos con una
mirilla telescópica y en su cuenta de Twitter aconsejó a sus seguidores: "Don’t
Retreat — Instead RELOAD!" ("No retorcedan. Por el contrario,
recarguen"). La iconografía y el lenguaje verbal hacen una fuerte referencia a
las armas que tanto ama Palin y con las cuales gusta posar. Es de suponer que
cuando uno dibuja y habla obsesivamente sobre algo es porque está pensando en
algo parecido.
La misma Gabrielle Giffords, refiriéndose a estas
publicaciones, había reconocido, meses antes: "estamos en la mira del revólver
de Sarah Palin".
Por supuesto, Sarah Palin encribió en su cuenta Twitter las
previsibles condolencias por el lamentable suceso en Arizona.
Históricamente, la derecha norteamericana se define, de
forma explícita, por su odio a todo lo que tenga que ver con el gobierno, aunque
con alguna frecuencia se sirve de él, no para extender los planes sociales sino
los poderes del ejército. Probablemente Lee Loughner es otro lunático
obsesionado con la gramática inglesa, el mesianismo religioso y el deseo de
controlar a otras personas al tiempo que levantan sus armas contra el control
del Estado y en nombre de la libertad individual.
El recelo hacia el poder omnipresente del Estado estaba en
la concepción de los fundadores de Estados Unidos, a quienes para su época no
tenían un pelo de conservadores y más bien podríamos llamarlos "anarquistas de
izquierda". La Revolución
americana fue parte de un experimento radical, iluminista, democrático, que
hacía realidad las ideas utópicas más revolucionarias de la Europa del siglo XVII. Pero
ya se advierte más de un siglo antes de 1776, en 1620, por ejemplo, con la
llegada anárquica del mítico Mayflower, con una posterior colonización que no
se subordinaba a la monarquía británica como se subordinaba la colonización
española.
Siempre he sospechado que la cultura del automóvil en
Estados Unidos tiene su explicación en esos momentos fundacionales, siglos
atrás.
También, podemos conjeturar, la obsesión por las armas de
las sectas conservadoras. En su origen el derecho a portar armas y a organizar
milicias era un derecho constitucional contra el posible despotismo del nuevo
estado americano. Poco a poco se convirtió simplemente en una obsesión
deportiva, unas veces, y abiertamente criminal, otras. En este último caso, no
es casualidad que las víctimas han sido representantes de los sucesivos
gobiernos americanos, famosas o casi anónimas para la historia.
Ello explica, a mi forma de ver, por qué una sociedad donde
la violencia civil es muy baja en comparación a otros países, periódicamente
reincide con actos de magnicidio como los del sábado 9.
Algunos críticos han acentuado su foco en el tono violento
que está tomando la política norteamericana. (Abría que aclarar que se deben
estar refiriendo a la política interna). En todo caso no deja de ser extremadamente
significativo el hecho de que la más inocente de todas las víctimas, la niña
que murió en el tiroteo, había nacido el 11 de setiembre de 2001.
– El autor es académico uruguayo en la Jacksonville University
(EE.UU.)
web del autor: www.majfud.org
Artículos Relacionados
Chile: La debacle final de la industria textil
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
16 años atrás 11 min lectura
La quinua es el nuevo «grano de oro»
por Fortunato Esquivel (Bolivia)
16 años atrás 4 min lectura
Gabriel Salazar: “Los políticos han capturado el proceso constituyente”
por Abril Becerra (Chile)
10 años atrás 2 min lectura
Capriles, la cara viva del fascismo venezolano, anuncia reuniones con gobierno y oposición chilena
por Ernesto Carmona (Chile)
13 años atrás 7 min lectura
Estudiantes U de Chile en contra de la Mega Reforma de Kast
por FECH (Chile)
13 horas atrás
22 de julio de 2026
Hoy como estudiantes de la Universidad de Chile colgamos un lienzo en Casa Central como manifestación en rechazo de la Mega Reforma presentada por el oficialismo.
«Diego… soy yo. Fidel»
por Luis García (Cuba)
13 horas atrás
22 de julio de 2026
«Diego», susurró Fidel. «Viniste.» Diego se acercó, tomó su mano fría y tragó el llanto. «Claro que vine, viejo. Siempre voy a venir cuando me necesités.» Fidel sonrió apenas. «Sabía que no me fallarías.»
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
4 días atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
5 días atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.