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El Bicentenario de Chile y su paralelo con las masacres de las aldeas palestinas de Sabra y Chatila 

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El Bicentenario de Chile, coincide con una conmemoración más de las
masacres de las aldeas palestinas de Sabra y Chatila, ejecutadas por las
fuerzas militares de ocupación extranjera-kázara sionista-israelí.

El Bicentenario de Chile, nos recuerda los ideales y anhelos de libertad
e independencia del pueblo chileno del yugo colonial extranjero. Ideas
comunes a todos los pueblos del mundo, incluido el pueblo palestino. 
Estos ideales encuentran su eco dentro de la legalidad  internacional,
así como dentro de cada una y todas las resoluciones de la ONU,
incumplidas reiteradamente por el sionismo. Por lo tanto, contrario a
los más elementales conceptos de paz y justicia.

Sabra y Chatila, nos rememora con dolor una más de las masacres
efectuadas por las fuerzas militares extranjeras de origen kázaro, con
el objetivo de completar una etapa más de limpieza étnica del pueblo
palestino, el robo y aniquilación de  recursos naturales de Palestina
Histórica, la destrucción de sus ciudades originarias reemplazándolas
por ciudades con nombres nuevos, caminos exclusivos para los colonos,
incremento de los asentamientos ilegales contrarios a todos los llamados
“procesos de paz” y al derecho internacional, donde son instalados
inmigrantes y colonos provenientes ellos y sus ancestros de todas partes
del mundo, principalmente de Europa y América, pero menos de Palestina
Histórica o del 48, o sea de Palestina ocupada, con el distorsionado
nombre bíblico de “Israel”. (Israel, se denomina al Pueblo de Dios, al
cuerpo de la Iglesia, a los creyentes).

El antisemitismo se ha practicado mediante ideologías intolerantes y
fundamentalistas, tales como el nazismo y el sionismo, ejecutoras de
esta ocupación extranjera sobre suelo semita cananeo-palestino. Por
ende, la ocupación es violencia y terrorismo en sí y por sí misma.
Mientras exista no puede existir la tan anhelada paz por el pueblo
palestino, acorde a su innata idiosincrasia.

La comunidad internacional, a su vez, avala y fortalece esta ocupación y
limpieza étnica del pueblo palestino,  al no aplicar las respectivas
sanciones contra un ente creado como gendarme del imperialismo de turno,
que se da el lujo de no respetar las resoluciones de las Naciones
Unidas, y que en todas sus actuaciones, contradice el derecho
internacional día a día. De este modo, se ha dado lugar a la negación
del holocausto palestino que se vive desde hace más de 62 años,
reforzando el fundamentalismo sionista sobre la limpieza étnica del
semita pueblo palestino, al permitir pasiva y activamente la destrucción
del pueblo palestino y su ancestral e histórica tierra
ininterrumpidamente: Palestina.

El pueblo palestino, persigue su independencia, libertad y paz. Por
ello, es urgente instar de una vez por todas al término de esta cruel
ocupación militar extranjera sionista-israelí de origen kázaro-europeo,
sobre el semita suelo palestino. Esto puede lograrse fácilmente a través
del mantenimiento de la ética y la moral de la  Comunidad
Internacional, al privilegiar estos valores en contra de los mezquinos
intereses económicos que se traducen en la discriminación y 
subordinación que ha realizado día a día el sionismo sobre el pueblo
palestino en su propia ancestral y milenaria tierra.

Esperamos que con este Bicentenario, Chile también se alinee dentro del
marco de la legalidad y el derecho internacional, de los valores éticos y
morales e impida la incitación a la discriminación y al antisemitismo, y
donde pertenecer al pueblo semita-palestino en el exilio y diáspora,
junto con ser considerado un aporte al país, se consideren paralelamente
en la búsqueda y concreción de la paz con justicia para el golpeado
pueblo palestino en el exterior, con sus miles de refugiados palestinos,
y que en justicia, por y para la paz y de acuerdo al derecho
internacional, deben retornar a su ancestral patria.

Es por esto que urge que cada una y todas las repetidas resoluciones de
la ONU, así como el derecho internacional sean finalmente respetados. Es
urgente que la violencia y el terrorismo sionista-israelí, producto de
su status y permanencia impune dentro de la ilegalidad internacional, se
frenen con medidas y sanciones concretas para lograr detener esta
impunidad monstruosa y doble estándar de los que ha gozado desde hace
décadas el sionismo.

Así mismo, sería sano incluír alguna ley en Chile y el resto del mundo,
contra el antisemitismo, discriminación, así como por el trato
peyorativo que se ha otorgado de manera gratuita, al pueblo palestino
agobiado por su exilio y diáspora.

Recientemente, consternados observamos rayados y provocaciones en los
frontis del Club Palestino, y Colegio Arabe de Santiago de Chile, con
epítetos tales como:

–       “Palestinos Terroristas”.
–       “Nunca existió Palestina” (o sea, inclusive negación de nuestra propia identidad como Estado, Pueblo y Nación).

Además, no hemos estado exentos de otros epítetos que nos recuerdan día a
día, nuestra calidad y cantidad de pueblo invadido, al ser tratados de
manera peyorativa, con el epíteto de “turco de patronato”. Esto a viva
voz, emitido de manera mantenida y reiterativa por cierto personaje de
la farándula de televisión.

En otros países, han existido caricaturas y burlas del profeta de la
Religión musulmana: Mahoma. Nosotros cristianos, ¿que nos hubiese
parecido si se hubiese caricaturizado al semita-palestino, Nuestro Señor
Jesucristo, encima de un F16 tirando bombas?

EEUU para justificar su invasión a Irak,  ha realizado la invención y montaje
de un “enemigo imaginario” perteneciente a una especie de “red
internacional terrorista”, que la denominó: “Qaeda”. En realidad, este
ha sido su mejor “amigo y aliado imaginario”.

Además el ingreso a dicho país, así como el intento de obtener visa,
consta de tales obstáculos para toda persona que porte algún apellido de
Fe musulmana, que tal como antaño pregonaba, un representante de la
ideología nazi: “Miente, miente que algo queda”. “Qaeda” se queda en el
colectivo mundial, creando una Islamofobia.

Lo que no se entiende aún, es la paradoja de que “Qaeda se queda”,
¡¿pero nunca se encuentra!?, pese a todos los sofisticados sistemas de
inteligencia de EEUU y el mossad israelí, que habitualmente es
especialista en raptar y asesinar a sus “enemigos” en áreas
internacionales: Agua y Tierra.

Bueno, esto es comprensible dado que uno de los Mitos Fundacionales
consiste en el “pueblo elegido”, por lo tanto, toda agua y tierra,
dondequiera se encuentre, también debe ser  propiedad del sionismo.

Estas, serían tan solo un tipo de buenas medidas para lograr no
solamente la paz en Palestina, sino que además detener  la injerencia e
intervención de la ideología sionista, al  interior de cada uno y de
todos los países que han padecido ocupaciones y dictaduras militares,
con la correspondiente colaboración a través de armamento, de apoyo
logístico, de asesoría en torturas, etc. proveniente de este gendarme de
los intereses coloniales e imperiales, solo así alcanzaremos la tan
anhelada serenidad y paz a nivel mundial, acorde al verdadero concepto
de Pueblo de Dios.

– email de contacto con la autora: marzouka@vtr.net

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