Silvio Rodríguez y su Segunda Cita con los enanos
por M. H. Lagarde (Cuba)
16 años atrás 3 min lectura
A Silvio, nadie lo dude, se le sigue escuchando bien quedo cuando habla. Especialmente los delimitadores de la independencia a quienes, por lo visto, más que su inagotable talento, les molesta que el cantautor persista en la necedad de querer morirse como vivió y no, como muchos otros han escogido, como un renegado.
Su Segunda Cita, el último disco del trovador, les ha caído en la cabeza como un cubo de agua fría. Entre otras razones, porque su presentación ha coincidido con la última campaña mediática contra Cuba a la que se han prestado gustosos algunos intelectuales de ambiguas reflexiones mercachifles, u otros desahuciados por el mercado, dispuestos estampar su rúbrica en cualquier misiva siempre que el papeleo les ofrezca algo de notoriedad.
A raíz de la presentación de Segunda Cita, que tuvo lugar en la Casa de las Américas, en La Habana, no faltaron medios de prensa -que no necesitan la muerte voluntaria de ningún huelguista, (les viene bien cualquier pretexto), para atacar a la Revolución cubana-, que intentaron tratar de sumar, manipulación mediante, la voz del poeta al coro de plañideras y arrepentidos que hoy se rasgan dramáticamente las camisas.
Si letras como “Sea señora”, leída por el trovador en la conferencia de prensa que ofreció en su última cita con su público, ha provocado el berrinche de los correligionarios de quienes otras veces han deseado arrastrarlo sobre rocas, arrancarle la lengua y el badajo, por aquello de:
“Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esta tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo
y, para conducirlo, su razón”
.…no sé qué pasará cuando, a la velocidad de las nuevas tecnologías, se diseminen por el mundo los 12 track que conforman su última entrega.
Sus mejores críticos, esos a los que la poesía les provoca cólicos, pronto descubrirán que en su más reciente CD, Silvio, a pesar del paso del tiempo -que en su caso, por cierto, no parece resultar nada implacable-, sigue siendo el pensador irreverente de siempre que, convocatorias de ángeles y criaturas mitológicas aparte, no ha dejado nunca de tomarle el pulso a la terrenal realidad que lo circunda, sean cuales sean sus circunstancias.
El poeta que sabe que:
“Por aquí abajo huelgan las maravillas,
la costumbre deserta de la piedad.
Reina la pesadilla como suprema divinidad.
Ego, fama y dinero, sí,
bendita trinidad”.
(…)
”Las redes tejen sueños para subastas;
la sangre ajena es un efecto especial.
La dignidad se gasta
como la piedra filosofal.
El lucro y la codicia, sí,
forman la patronal”.
Y que, en el tono del más puro son cubano, descubre en alta voz lo que le pidió a la patrona en la ermita: “que nos libere del bloqueo y de los trogloditas; que las salidas y las entradas sean expeditas; para que la existencia de los hijos sea bonita; y que opinar deje de ser jugar con dinamita”; para evitar, de ese modo, que las alas no se nos vuelvan herrajes y tengamos que volver a hacer el viaje a la semilla del maestro.
Está demás decir que el antiguo nuevo trovador no será aplaudido -y es lógico-, por quienes lo convocan a tomar partido, en el mejor de los casos, por la desesperanza.
Ya lo dije antes, a los llamados disidentes, en realidad asalariados del pensamiento oficial del imperio, no les gusta que le tomen la palabra, y mucho menos, desde posiciones revolucionarias e independendistas.
Si nada menos que ese genio que es Silvio Rodríguez se pone a cantar por ahí, lo que según dicen sus críticos que en la Cuba reprimida y sin libertad de expresión, ni siquiera se puede mencionar, de qué van a vivir entonces esos liliputienses de la mediocridad.
Fuente: Cambiosencuba.blogspot
– Publicado en Rebelión
Artículos Relacionados
Chile: Homenaje a Víctor Jara a 41 años de su asesinato
por Prensa OPAL (Chile)
12 años atrás 1 min lectura
Porque “Otra Iglesia es posible” y puntos que aclarar a Don Pedro Zuritta
por Comunidad de Laicas y Laicos (Iquique, Chile)
8 años atrás 5 min lectura
Chile / Teatro. Historias de callejón: El fuego y la nostalgia de Valparaíso
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
11 años atrás 7 min lectura
Pandemia COVID-19: ¿Y si todos los muertos importaran?
por Níkolas Stolpkin (Chile)
6 años atrás 7 min lectura
Falleció el padre Gustavo Gutiérrez, fundador de la teología de la liberación
por Alejandro Céspedes García (Perú)
2 años atrás 4 min lectura
La verdadera línea roja de Israel no es la violencia, sino el hecho de filmarla
por Fausto Giudice
60 mins atrás
26 de mayo de 2026 Las reacciones en Israel ante el provocativo video de Itamar Ben-Gvir mai 24, 2026 Igual que en el caso de Sde Teiman, con los…
El ojo que todo lo ve: Palantir, Thiel y la colonización digital de América Latina
por Rodolfo Manuel Vega (EE.UU.)
1 hora atrás
26 de mayo de 2026
Antes de viajar a Buenos Aires y comprase allí una mansión de 12 millones de dólares, Thiel visitó al presidente José Antonio Kast. En el horizonte: la posible entrega de las bases de datos del Estado a una empresa cuya filosofía declarada es que la libertad y la democracia son incompatibles.
Bolivia: «Ayer ingresaron con banderas blancas como en la llegada de Cristóbal Colón, utilizando a la iglesia y la Biblia. Y asesinaron a un hermano» «
por Noticias Bolivia
15 horas atrás
25 de mayo de 2026
Ayer ingresaron con banderas blancas como en la llegada de Cristóbal Colón, utilizando a la iglesia, la Biblia y en la tarde para traer el resultado de asesinar a un hermano, de disparar a un hijo. Duele. Nos solidarizamos con la familia de este hermano fallecido.
Las dos Bolivias: la “blanca” y la originaria
por piensaChile
24 horas atrás
25 de mayo de 2026
En Bolivia conviven 34 naciones, siendo los mayoritarios los quechuas, aimaras y guaraníes, quienes conforman una amplia mayoría demográfica. Legado: Históricamente relegada a la explotación agraria, el comercio informal y trabajos de servicio. Posee una profunda herencia comunitaria, cosmovisiones ancestrales y, más recientemente, un fuerte empuje de autoafirmación racial y política.