Human Rights Watch, camino a la desestabilización de Venezuela
por Roberto Hernández (Caracas, Venezuela)
17 años atrás 3 min lectura
Con su pretendida imparcialidad en materia de derechos humanos, la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) se encuentra hoy en franco camino hacia la desestabilización en Venezuela. Como si intentara sumar puntos a su expediente contra proyectos progresistas en América Latina, directivos de HRW protagonizaron hace cuatro días en Caracas un episodio abiertamente provocador contra la institucionalidad en el país suramericano. De inmediato las autoridades venezolanas decidieron expulsar al director para las Américas de la organización, José Miguel Vivanco, y su colaborador Daniel Wilkinson por realizar campaña política violando sus status de turistas.
Ambos divulgaron un informe de 300 páginas intitulado “Una década de (presidente Hugo) Chávez” con el propósito de validar acusaciones repetidas hasta el cansancio por la Casa Blanca y en el que aseguraron que la institucionalidad había retrocedido.
Con la presentación del documento, el Observatorio –surgido en 1978 para desestabilizar a la entonces Unión Soviética en tiempos de guerra fría- puso al descubierto que no es más que uno de los tantos apéndices de la injerencia estadounidense.
Su etapa de mayor influencia fue entre 1991 y 1995 cuando fue promotora y defensora de la guerra de Yugoslavia que terminó con la fragmentación de ese país.
Tom Malinowski, director de la Oficina de Washington de HRW, declaró que el objetivo de su organización “no es acabar con la guerra; se trata de cambiar la manera en la que los Ejércitos hacen la guerra”.
Entre los directivos de HRW se encuentran ex funcionarios diplomáticos y legisladores norteamericanos, miembros de equipos de propaganda anti-soviética durante la guerra fría, ex funcionarios de inteligencia, grandes empresarios, pero muy pocos militantes del movimiento de derechos humanos.
Su principal financista es el multimillonario norteamericano de origen húngaro George Soros, a quien se relaciona con movilizaciones masivas de recursos que provocaron la crisis financiera en México de los años 90.
Pero la principal obsesión de HRW en los últimos años, sin dudas, lo ha sido Venezuela. Al principio intentó convertirse en analista objetiva del proceso de cambios que vive el país desde la toma de posesión de Chávez en 1999.
Durante el golpe de Estado contra el mandatario venezolano en abril de 2002, al Observatorio de Derechos Humanos comenzó a caérsele su careta. Pero un año después ya no pudo ocultar sus intenciones contrarias al gobierno.
Si revisamos la actuación de esta organización, vemos que dos meses antes del golpe hicieron un llamado a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que tomara cartas en Venezuela, recordó el ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra.
Al año siguiente, continuó, desató una campaña feroz contra la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión siguiendo las órdenes y la línea política del departamento de Estado norteamericano.
“Ya basta, este gobierno está decidido a defender la dignidad del pueblo de Venezuela, a proteger los intereses del país y a no permitir una nueva estrategia de desestabilización, en la cual HRW es una herramienta activa”, afirmó.
Vivanco, hoy un defensor a ultranza de sus derechos humanos, fue funcionario diplomático de la dictadura de Augusto Pinochet entre 1986 y 1989 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Al llegar la democracia a Chile en 1990 se desvinculó de la función diplomática y fundó el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, con sede en Washington.
Desde septiembre de 1994 se desempeña en su cargo de Human Rights Watch desde donde ha sido un feroz opositor a todo lo que huela a progresista en la región.
Curiosamente la expulsión el jueves de este personaje y su ayudante generó airadas protestas de diversos sectores gubernamentales y parlamentarios en Chile, lo que reforzó la idea de que era parte de la campaña internacional contra Venezuela.
La respuesta de la mayoría de los venezolanos, en cambio, fue de apoyo incondicional al gobierno que vio como los caraqueños se movilizaron para respaldarlo.
domingo, 21 de septiembre de 2008
* Se publica por gentileza de Miguel Montenegro
Artículos Relacionados
La guerra en Siria: Los «Amigos de la Yihad»
por Pepe Escobar (Asia Time Online)
12 años atrás 6 min lectura
¿Qué hacer con la prepotencia y autoritarismo del senador Camilo Escalona?
por Hernán Montecinos (Chile)
16 años atrás 5 min lectura
Paraguay: misoginia y machismo retrógrado en la arena política
por Luis Agüero Wagner (Asunción, Paraguay)
17 años atrás 4 min lectura
Candidatos: Declaración Pública Jurada
por Edgardo Condeza V. (Chile)
19 años atrás 3 min lectura
Jefferson: «Las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejércitos permanentes»
por Diversos Medios Internacionales
5 días atrás
29 de marzo de 2025
“El Dinero es Deuda” es un documental didáctico donde se explica cómo se crea y funciona el dinero, una vez visionado, uno ya puede hacerse una idea de cómo funciona nuestro agradable mundo financiero y social. Es espeluznante entre otras frases que mencionan en el documental la del banquero Meyer Rothschild, fundador de la dinastía Rothschlid: «Denme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes«
Gaza: un territorio arrasado por Israel sostenido por mujeres
por Ana Garralda
5 días atrás
28 de marzo de 2025
Doctoras, trabajadoras humanitarias o periodistas de la Franja de Gaza describen los retos que enfrentaron en 15 meses de guerra: lidiar con jornadas extenuantes de trabajo y la supervivencia de sus familias, la falta de agua y saneamiento, la proliferación de enfermedades o la amenaza constante de la muerte.
Siroco saharaui en el Festival de Málaga
por David Bollero (España)
2 semanas atrás
20 de marzo de 2025
La alfombra roja del Festival de Málaga se teñirá hoy jueves del dorado de la arena saharaui. Javier Corcuera estrena Mariem, película que homenajea la figura de la cantante saharaui Mariem Hassan, fallecida en 2015.
Colonialismo ecológico y derechos indígenas: una crítica ecosocialista de la salmonicultura en Chile
por Lonko Daniel Caniullán, Dr. Guido Asencio y Rodrigo Andrade Ramírez (Chile)
2 semanas atrás
19 de marzo de 2025
La industria del salmón en Chile surgió en la década de 1980, bajo la dictadura de Pinochet, como parte de la transformación neoliberal del país. Lo que comenzó como un experimento, se ha convertido en una industria de exportación multimillonaria que produce aproximadamente el 30% del salmón de cultivo del mundo.