Haití no es Tíbet: Las miserias del doble discurso
por Raúl Zibechi (Uruguay)
19 años atrás 4 min lectura
Montevideo.- En las últimas semanas hemos podido ver cómo los grandes medios y los gobiernos conservadores del mundo han lanzado una campaña contra los Juegos Olímpicos a raíz de la represión del gobierono de China en Tíbet. En este tiempo hemos visto también cómo las izquierdas latinoamericanas y los medios progresistas han criticado con energía al gobierno de Alvaro Uribe por la acción militar de Colombia contra un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano.
En los últimos días la población de Haití salió a las calles para protestar contra el escandaloso aumento de los precios de los alimentos, que se triplicó desde noviembre, y contra la presencia de las tropas de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH). La represión ordenada por los mandos de la misión provocó hasta ahora cinco muertos y decenas de heridos. Sin embargo, los que se rasgan las vestiduras por la represión en Tíbet y buena parte de quienes critican con entera razón al gobierno de Uribe, mantienen silencio ante los crímenes en Haití.
El doble rasero de las derechas del mundo no es ninguna novedad ni puede sorprender. Más aún, esa doble moral forma parte de la cultura de las derechas. Duele, sin embargo, que las izquierdas no tengan el valor de ser consecuentes cuando la represión la llevan adelante tropas de países gobernados por partidos de izquierda. En efecto, el grueso de las tropas de la MINUSTAH proviene de países como Brasil (1.211 efectivos) que además comanda la misión, Uruguay (1.147), Argentina (562) y Chile (502). Todos estos países están gobernados por personas que se dicen de izquierda o progresistas.
Esta presencia militar “progresista” contrasta con las brigadas de salud que Cuba mantiene en la isla. Comparado con los cuatro países del Cono Sur que mantienen soldados a Haití, Cuba es un país pobre que sin embargo ha mostrado que la ayuda humanitaria puede hacerse a favor de los pueblos sin recurrir a la violencia. Según el presidente René Preval, los 400 médicos cubanos que están en Cuba desde hace más de cinco años “han atendido 8 millones de casos, más de 100 mil operaciones quirúrgicas, de ellas 50 mil de alto riesgo”. Y destaca además la cooperación en agricultura, pesca y acuicultura y el apoyo de ingenieros cubanos en la única planta haitiana que produce azúcar. Cuba recibió 600 becarios haitianos que estudian en la universidad de Santiago de Cuba.
Los médicos cubanos están dispersos en todo el país, incluso en las regiones más remotas. En contraste, Haití tiene sólo dos mil médicos que en un 90% residen en la capital, Puerto Príncipe. En las zonas atendidas por médicos cubanos la mortalidad infantil cayó de 80 a 28 mil nacidos vivos y se estima que más de 100 mil vidas fueron salvadas por la ayuda cubana. Según Preval, “el tipo de ayuda que necesitamos es como la de Cuba” al punto que asegura que para los haitianos “después de Dios están los médicos cubanos”.
¿Porqué Cuba puede enviar ayuda que salva vidas y Brasil y Uruguay, cuyos presidentes se dicen de izquierda, envían balas y muerte? La respuesta está a la vista: Cuba es un país solidario que combate el capitalismo mientras los países del Cono Sur alientan las mismas políticas que están hambreando a los haitianos, entre ellas la expansión de los agrocombustibles a costa de la soberanía alimenticia. Como señala un comunicado de Serpaj América Latina, “Haití producía hace 20 años el 95% del arroz que consumía; hoy importa a Estados Unidos el 80% de ese producto”.
Hasta el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, admitió la relación entre el aumento del precio de los alimentos y la producción de agrocombustibles. Ya lo había advertido Fidel Castro en 2007, luego de la visita de George W. Bush a Brasil cuando acordó con el presidente Lula la expansión de los combustibles en base a caña de azúcar y maíz.
Didier Dominque, dirigente de la asociación de sindicatos Batay Ouvriye,
señala: “Haití está siendo destruido por intención explícita de quienes construyen paulatinamente un bolsón de mano de obra barata para sus propósitos capitalistas. El estado de severa destrucción social habilita el argumento de la ayuda de la comunidad internacional desde parámetros hegemónicos que solapan un proyecto de explotación como son las zonas francas y su conjunto de maquiladoras”. Las izquierdas que gobiernan en Sudamérica forman parte de ese proyecto hegemónico del capital.
Duele y lastima comprobar tanto silencio cómplice. Alegra el espíritu la iniciativa del sociólogo peruano Aníbal Quijano (1) y de la economista mexicana Ana Esther Ceceña de promover un manifiesto para reclamar la salida de la mal llamada misión de paz de Haití y una investigación independiente de los asesinatos cometidos por la MINSUTAH que garantice castigo a los responsables. Pero el castigo político que merecen nuestros gobernantes sólo podrá venir de la presión de los movimientos sociales, para forzarlos a torcer el rumbo neoliberal y romper de una vez con las políticas funcionales al imperio.
11/04/2008
– Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios grupos sociales.
(1) Ver: Emergencia en Haití
* Fuente: Agencia Latinoamericana de Información
Artículos Relacionados
La conspiración contra la sociedad del conocimiento en AL: El Plan Cóndor Universitario
por Martín Almada (Paraguay)
19 años atrás 5 min lectura
Hoy, como país, todavía generamos más calor que luz…
por Alfonso Salinas (Chile)
12 años atrás 6 min lectura
Los chivos expiatorios de la crisis de Renovación Nacional
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
Es urgente que Chile reconozca a la República Ãrabe Saharaui Democrática
por Vivian Lavín (Chile)
16 años atrás 8 min lectura
Ho Chi Minh, un símbolo de la lucha contra el imperialismo
por David Arrabalí (España)
17 años atrás 5 min lectura
La corrupción también corroe a Carabineros
por Juan Pablo Cárdenas S. (Chile)
10 años atrás 7 min lectura
Iquique: VI Mancomunal Teatral Iberoamericana
por Iván Vera-Pinto Soto (Coordinador General)
31 segundos atrás
27 de octubre de 2026
La VI Mancomunal Teatral Iberoamericana reunirá del 28 al 31 de octubre a compañías, artistas y maestros de diez países. La programación incluye espectáculos teatrales, conferencias y conversatorios, con transmisiones virtuales por el canal de YouTube del Teatro Universitario Expresión de Iquique.
Carta a los políticos: «Ustedes son el rostro de su pueblo, sus representantes»
por Cardenal Fernando Chomali G. Arzobispo de Santiago de Chile
2 horas atrás
27 de octubre de 2026
El sueño de una patria de todos y para todos se construye, sobre todo, desde la rectitud de intención. Ya Aristóteles distinguía entre quienes se dedican a la política buscando el bien y quienes lo hacen por interés: «el político es el hombre que elige las bellas acciones por ellas mismas, mientras que la mayor parte de los hombres abrazan esta vida por dinero y provecho».
Asamblea General ONU: Reafirma el derecho inalienable del Sahara Occidental -de todos los pueblos- a la libre determinación y a la independencia
por piensaChile
20 horas atrás
26 de octubre de 2026
Habiendo examinado a fondo la cuestión del Sáhara Occidental, Reafirmando el derecho inalienable de todos los pueblos a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas y en su resolución 1514 (XV)… Solicita al Comité Especial encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales que siga examinando la situación en el Sáhara Occidental y la informe al respecto en su octogésimo segundo período de sesiones;
El documental Naza y a la verdadera saga observada con respecto a su proyección en Costa Rica: algunos apuntes
por Nicolas Boeglin (Costa Rica)
3 días atrás
26 de octubre de 2026
La desesperación de las actuales autoridades de Israel es tal con respecto al contenido de este documental, que han prohibido su proyección en Israel, han propuesto una ley que retire la nacionalidad a cualquier periodista que critique el ejército israelí y han anunciado que sancionarán a los militares que dieron sus testimonios.