La necesaria renovación de los partidos políticos
por Hernán Narbona V. (Chile)
20 años atrás 4 min lectura
En la Democracia Cristiana ha sido Soledad Alvear la que se ha erguido como la líder del cambio profundo de este partido, devolviendo, como fijan los estatutos, la democracia a la base, derrotando la posición cupular de la mesa que ha dirigido Adolfo Zaldívar.
Si el éxito político se basara en la medida de cuotas de poder que un partido alcance, podría decirse que Zaldívar paró una debacle, pero igual tuvo que asumir una sensible pérdida de representantes en el Congreso. Pero, si el éxito se midiera en la influencia social que un partido tiene en la sociedad, en cuanto a poder generar una idea de país, tanto en términos valóricos como de acciones concretas para poner en aplicación sus principìos, puede decirse que la gestión de Zaldívar ha sido de consolidación de un partido instrumental que ha operado con pérdida profunda de identidad y diferenciación en materia de propuesta política. Raya para la suma, la gestión política de Zaldívar ha asegurado, con mucha muñeca política, cupos de poder en el gobierno, pero ha abandonado una coherencia doctrinaria básica para ofrecer al país alguna opción mínima de modelo diferente al del neoliberalismo imperante, alejándose sin escrúpulos de los principios que cimentaron el nacimiento del partido y que tuvo en sus paradigmas la reforma del capitalismo.
Por su parte, el partido instrumental PPD busca también dar mayor contenido programático a su miscelánea y acomodaticia identidad actual. Como un factor de cambio se levanta Fernando Flores, que ha trabajado, desde su proyecto Atina Chile, una corriente de pensamiento que postula caminos para las nuevas generaciones en política, también saliéndose de las máquinas clientelistas tradicionales.
En el Partido Socialista, con un perfil de rescate de los principios, se levanta la figura de María Isabel Allende, que se aleja del pragmatismo de los socialistas renovados que han sido los mejores mentores del sistema liberal aplicado en Chile. Un golpe de timón que buscaría desarticular la influencia de un partido transversal que se consolidó en el gobierno de Lagos y que abiertamente ha planteado abrirse con un "partido progresista" de cara a las elecciones del 2010.
En la UDI, la posición del Alcalde Francisco De la Maza, pese a no haber sido aceptada, introdujo una cuña histórica en la autocrática concepción de ese partido. Cada militante un voto y elecciones abiertas de la dirigencia, fueron un balde de agua fría que pese a su rápido retiro, dejó un hito en el partido que ha organizado fuerzas populares con mucha disciplina y capacidad movilizadora, lo que precisamente descuidaron los partidos de izquierda y la DC.
En Renovación Nacional el cambio viene también con rostro de mujer y será Lily Pérez la que tendrá ese protagonismo. Piñera y la corriente liberal de RN ha jugado cartas para ampliar la base partidaria con sectores jóvenes y alejar definitivamente al partido de las nostalgias militaristas que traen consigo algunos de sus próceres.
En resumen, se está comenzando a desplegar un cambio cualitativo en la política chilena. La ciudadanía no confía en los políticos y esa percepción debe cambiar si se quiere fortalecer el sistema democrático. Porque una democracia sin participación popular, sin propuestas políticas de fondo, que recojan lo que la gente quiere como sociedad, resulta al final una mascarada.
Clase política y sociedad civil
La ciudadanía progresista está hastiada del pragmatismo que ha desplegado la clase política para compartir el poder. Pero, para provocar un cambio, es necesario que se generen puentes entre la sociedad civil y los partidos.
Las personas que se alejaron de la vida partidaria, deben volver a participar en los partidos políticos, trabajar desde dentro para que se rescaten los principios y se elimine la corrupción que implica el clientelismo.
Paralelamente, las organizaciones sociales y los ciudadanos deben fiscalizar efectivamente el comportamiento real de los parlamentarios en su función y plantear los cambios que permitan a la sociedad civil tener capacidad legal para controlar el funcionamiento del Estado. El Defensor del Pueblo en Chile, el Ombudsman, es un proyecto que no debe dormir más en el escritorio de los gobiernos.
Visite el blog del autor
Artículos Relacionados
La trascendencia histórica de la muerte de Martí
por Fidel Castro (Cuba)
16 años atrás 8 min lectura
El político por vocación y el político profesional
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
19 años atrás 4 min lectura
América para los norteamericanos
por Rafael Luis Gumucio Rivas, El Viejo (Chile)
8 años atrás 5 min lectura
Los pobres a sacar basura y los ricos a mandar
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
12 años atrás 6 min lectura
Por qué las ultraderechas aman a Israel
por Daniel Kersffeld (Argentina)
1 hora atrás
24 de abril de 2026
Desde hace ya varios años que las ultraderechas viven una suerte de encantamiento frente a Israel, a la que en muchos casos ven como una representación de sus máximas aspiraciones políticas.
«El plan de las élites es el Gran Israel: Van a desalojar a las petromonarquías»
por Alberto Iturralde (España)
2 días atrás
22 de abril de 2026
En esta entrevista, Iturralde explica por qué las élites globalistas buscan un conflicto entre Irán y los países del Golfo para rediseñar el mapa regional y favorecer el proyecto del «Gran Israel». Analizamos la postura de Donald Trump frente al estrecho de Ormuz y su papel en la política estadounidense.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
3 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
3 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.