Declaración sobre Paro del Colegio de Profesores

El Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales CODEHS, a la opinión pública nacional e internacional, declara:

Luego que el 74% de sus afiliados rechazara la oferta del Gobierno, el paro convocado por el Colegio de Profesores el 03 de junio recién pasado inicia su sexta semana de actividades. Ha sido, probablemente, la huelga más exitosa de todas las que ha convocado ese gremio desde el término de la dictadura hasta la fecha y, sin duda alguna, la más grande e inesperada durante la actual administración Piñera.

No puede calificarse esta movilización a la manera que se ha hecho con otras que la han precedido. No hay en ella motivaciones económicas propiamente tales, aún cuando la incorporación del bono compensatorio para ciertos docentes discriminados por el Estado de Chile pueda, a conveniencia de una política por entero corrupta, considerarse como tal. Ha sido y es, por lo mismo, una huelga motivada por reivindicaciones sociales, ansias de justicia e impregnada de una profunda solidaridad. Por ende, un movimiento dotado de un robusto sentido ético a la vez que enseñanza moral para todos quienes han gobernado este país, personajes políticos cuyas voluntades han estado orientadas solamente a la mantención de sus privilegios y prebendas.  No puede sorprender que, por lo mismo, haya contado con la casi completa adhesión ciudadana que, en su realización, cree poder recuperar la confianza en la solución colectiva de las controversias, algo que parecía olvidado por las organizaciones políticas.

Pero, quizás lo más notable es que este movimiento, en el que participa más de un 70% de mujeres chilenas, ha sido realizado por el sector laboral más empobrecido con la política llevada a cabo por la democracia post dictatorial como lo recuerda el profesor y escritor Arturo Fontaine, en una entrevista que le hiciera el canal CNN:

“El salario de los profesores en términos de poder adquisitivo real está muy cerca de lo que era en el año 1970. Eso significa que este es un sector que ha estado al margen de la modernización y el avance que ha tenido Chile”.

A los profesores se les ha exigido enseñar en las condiciones más miserables que puedan existir. Y su obligada condición no es sino parte de esa asquerosa moral que se viene imponiendo en nuestro país al amparo de la economía social de mercado en donde se obliga, como nos lo recuerda Oscar Contardo,

“[…] a la niña violada que sepa ser madre; a los trabajadores, que se ajusten el cinturón; a los migrantes, que se resignen a su suerte; a los habitantes de una zona contaminada hasta la asfixia, a respirar con cautela”.

Esta moral no es casual. Permite que los poderosos puedan gozar de los robos y exacciones perpetrados en contra de las arcas públicas y que una sociedad aséptica e indiferente pueda aceptar la existencia de sujetos que

“[…] gozan de cobertura de salud y pensiones al nivel de estados de bienestar escandinavos; profesiones de uniforme y armas que manejan millonadas de dinero público sin control alguno, dinero que en ocasiones incluso se dan el lujo de apostar en casinos de juego o invertirlo para su goce personal en autos de lujo, servicio doméstico extra, viajes y joyas”.

A los que, agregamos nosotros, deben incluirse aquellos chilenos que se apropian de las playas, de las plazas públicas y de los parques nacionales, a los Consejos que ordenan restituir las Villas de San Luis a los ricos para evitar que junto a ellos vivan elementos marginales, y a los presidentes y dirigentes políticos que incorporan a sus hijos al manejo del Estado para reproducir la desigual sociedad en la que se nos obliga a vivir.

Por eso, la huelga de los profesores es una lección moral, una clase de ética dictada con el sufrimiento y sacrificio de los maestros a la dirección política de una sociedad manejada por acumuladores compulsivos ubicados en las empresas e instituciones del Estado, muchos de ellos vestidos con el ropaje de defensores del pueblo. ¿O no es, acaso, una sociedad de acumuladores compulsivos aquella que permite que 23 mil chilenos posean una riqueza que deslinda casi en los 300 mil millones de dólares?

Para quienes hemos trabajado durante largos años al amparo de la figura señera a la vez que austera de Clotario Blest no podemos menos que celebrar con entusiasmo la huelga de los maestros, hacerla nuestra, ponernos a la entera disposición de su dirigencia y alentarlos, a todos ellos, a perseverar en la lucha emprendida que no es sólo de su propiedad sino de todos los que estamos empeñados en construir una sociedad mejor.

Por el Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales CODEHS

Raúl Elgueta González
Presidente

Manuel Acuña Asenjo
Secretario General

Santiago 2 de julio de 2019

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