El derecho del periodista y la desfachatez del castigado
por José Gabriel Alemparte (Chile)
8 años atrás 6 min lectura
15 agosto, 2018

Escribo éstas líneas pocas horas después de la caída del que me niego a denominar ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, Mauricio Rojas.
La sociedad chilena demostró, una vez más, que estamos en una era de cambios. Leer la caída de Rojas como un contubernio de la izquierda organizada o bien, de sus descalabrados partidos, es una mirada miope y de una ceguera abismante, como pretende leerlo a modo casi de afrenta personal el gobierno.
Lo que cayó con Rojas es algo que se repite con diversos temas y ámbitos: la sociedad no está dispuesta a tolerar la falta del respeto y la brutalidad contraria a la empatía. Eso que fue socialmente aceptado ayer, ya dejo de serlo, estamos ante una sociedad que ha comenzado a no tolerar que el acoso se normalice o bien, se relativicen los derechos humanos. Brutalmente, el “algo habrán hecho” también aplica para las mujeres abusadas, para las víctimas de la Iglesia y a Rojas, que busca con el desparpajo del impostor oportunista, “contexto” ante lo que no tiene explicación: las más abyectas violaciones a los derechos humanos en dictadura.
Sí, seamos claros y precisos. Las violaciones más atroces que pueden describirse, la desaparición forzada de hombres y mujeres no tienen explicación alguna que las justifiquen y, ante ello, la sociedad organizada, o desorganizada, reacciona desesperada, presiona y lo seguirá haciendo. Ello llegó para quedarse.
Pero no nos adelantemos. Aunque reaccionemos indignados, aún muchos justifican y callan debido a que son cómplices, dicen lo políticamente correcto, pero en sus almuerzos privados aún celebran a Pinochet, porque al que se le pasó la mano fue al «Mamo» Contreras. La Corte Suprema corre a liberar a los siete de Punta Peuco por medio de beneficios carcelarios espurios y contrarios a las normas de derecho imternacional.
Entre todo el ruido y el tráfago aún vemos acciones de valor frente al poder. Ahí está Alejandro Goic -el actor, por cierto, no el cura- retirándose de un set de televisión. “Se me parte el alma”, dijo ante la presencia de Patricia Maldonado, con su estética de mal gusto propia de sus años de amistad y de bohemia rancia al lado de Álvaro Corvalán. Ahí está Paulina Veloso recordándonos a Alexei Jaccard y nosotros, imaginándolo mientras juega al ajedrez en una celda oscura. Alexei, que aún no aparece.Algunos incluso todavía agradecen al “santito” Karadima y su entorno, «es que tuvo tantas vocaciones sacerdotales» dicen silentes en privado. Y está también la derecha, cómplice activa que sale en defensa del “contexto” con que Rojas intentó explicar sus dichos de antes, pues era distinto al de hoy y quién sabe si al de mañana, total era un converso, como si ello fuese una explicación plausible para salir a defender lo indefendible. Incluso, lo hizo la hija del Presidente, que en campaña se declaraba de centroizquierda, aunque después borrase sus comentarios.
Ahí están Carmen Hertz, Raúl Zurita, Carmen Frei y tantos más, para despertar la consciencia dormida del país y, por cierto, están los miles de hombres y mujeres modestos que aún buscan entre el desierto, el mar y las montañas o los que en una esquina, se topan con sus celadores y torturadores, libres y sonrientes.
Uno de esos actos de valor ha pasado desapercibido, pero en él se juega mucho de la convivencia democrática y del valor de la memoria. Hace unos días, la Corte de Apelaciones de Santiago, en un fallo inédito, revirtió una sentencia de un juzgado de garantía que rechazaba una querella contra el periodista Javier Rebolledo y le dio a un militar -detenido y condenado por el delito de secuestro, tormentos, torturas amén de atrocidades y causas pendientes contra cinco detenidos desaparecidos-, el derecho a querellarse por injurias contra éste profesional de la prensa por ejercer su rol a informar. Todo, patrocinado por la representación de quien otrora fuese el abogado de Manuel Contreras Sepúlveda. Los mismos de siempre, en lo mismo de siempre.
Algo ha sucedido en los últimos meses. Los cuervos se han levantado, se han despertado como nos dice Javier. ¿Simple casualidad? No lo creo, junto con una derecha liberal incipiente y aún ínfima en peso político, la derecha conservadora y dura sigue vigente “ocupando siniestros ministerios” como nos recuerda Charly García. La nueva derecha fue flor de un día, nos recordaba Carlos Larraín: “Hay que recurrir a la derecha tal y como se le conoce”, señalaba. A confesión de parte, relevo de pruebas, se dirá por ahí.
Los cuervos se levantan, porque comienzan rápidamente a otear posibilidades de encontrar la carroña necesaria que los alimenta. Ello envalentona a sujetos que de valor no saben nada más que golpear y violar a hombres y mujeres amarrados. Sienten el valor de querellarse por ser desnudados en su miserable paso por cuarteles y cantinas. Eso es lo que Javier nos cuenta y que les molesta. Porque la misión de un periodista es escrutar, incomodar al poder, a los que se creen aún poderosos.
Una vez más, el derecho a informar de un periodista, su libertad de prensa, de expresión y el derecho a una sociedad a saber, se contrapone con la honra de personajes que aplastaron la dignidad mínima de personas de carne y hueso. Y lo más grave es que el caso, siendo desechado por un juez de garantía, es levantado por la Corte de Apelaciones, organismo que revive el riesgo de Javier de ser juzgado y condenado por cometer “el delito de informar”, disfrazado tras una supuesta injuria, violando un derecho humano esencial, pilar de la democracia occidental, reconocido y amparado por el sistema internacional de derechos humanos.
Javier, periodista riguroso y profesional, autor de libros como “El despertar de los Cuervos” y “Camaleón. Doble vida de un agente comunista”, ha hecho del periodismo de investigación su trabajo, en un país donde la investigación y el rigor periodístico para enfrentar al poder corre serio riesgo, debido a la concentración de los medios de comunicación y la falta de profesionalismo.
Con Javier estamos muchos. No solo por él, sino por el derecho de expresión y la libertad de prensa. Con Javier se juega una parte importante del derecho a la memoria y la sanidad de nuestra democracia. Su trabajo ha sido mostrarnos el horror, pasearnos por las mazmorras malolientes que muchos atribuyen al “contexto” y que no quisieran ver, pero que de cuando en cuando, aparecen con sus muertos, sus torturados y apaleados, para que podamos decir con fuerza, nunca más. Para que nunca más en Chile.
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
Caso Mateluna: Por falsa información entregada por Oficial de Carabineros, Mateluna fue condenado a 16 años de cárcel
por Francisca Palma (Chile)
8 años atrás 2 min lectura
«La educación es un acto de amor y por lo tanto, de coraje»
por Paulo Freire (Brasil)
3 años atrás 1 min lectura
Pinochet e Insulza: una ayuda memoria
por Bernardo Subercaseaux (Chile)
9 años atrás 4 min lectura
Colombia: El acoso paramilitar y militar a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó es continuo y sin respuesta del Gobierno
por Comunidad de Paz de San José de Apartado (Colombia)
9 años atrás 23 min lectura
El concepto de Derechos Humanos y el rol de un ex Almirante en la Convención Constituyente
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
5 años atrás 14 min lectura
50 años del Golpe Militar en Argentina: Adriana Calvo de Laborde en el juicio a las Juntas Militares – Año 1985
por Personas Desaparecidas Buenos Aires (Argentina)
37 mins atrás
25 de marzo de 2026
Licenciada en Física y docente. Secuestrada en febrero de 1977, momento en que tenía un embarazo de 7 meses de gestación. Fue torturada y parió en un patrullero en el que era trasladada de la Comisaría 5ta de La Plata hacia el “Pozo de Banfield”.
Gobierno anuncia una fuerte alza en los combustibles
por Hassan Akram (Chile)
2 horas atrás
25 de marzo de 2026
En este video, Hassan Akram desmiente una por una las declaraciones de Quiroz, mostrando cifras concretas y evidencia que cuestionan su versión. Además, analiza el contexto económico que recibió el gobierno anterior, demostrando que la situación heredada por Boric fue considerablemente más compleja.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
2 días atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.
Día de la Tierra Palestina
por Nelly Marzouka (Chile)
2 días atrás
23 de marzo de 2026
Los sionistas, colonos europeos, no saben del amor a la tierra y por eso arrasan los campos con olivos centenarios. Asesinan a quienes han vivido allí desde siempre, destruyendo la naturaleza, arrasando los olivares, matando la vida. Pero su fin se acerca. Palestina vencerá y los olivos volverán a brotar. ¡Volverá la vida!