Periodista venezolano salva a indígena en medio de terribles escenas de racismo en Bolivia
por Pablo Siris ABN
18 años atrás 5 min lectura
El pasado domingo, escenas de racismo y odio inusitado ocurrieron entre miembros de la Juventud Cruceñista y simpatizantes de Evo Morales, quienes se enfrentaron en lugares como el sector Plan Tres Mil (zona populosa de la ciudad de Santa Cruz), unos luchando para realizar el referendo ilegal e inconstitucional, y otros luchando para evitarlo y mantener la unidad de Bolivia.
Pablo Siris, enviado especial por parte de ABN y el Minci, debió dejar por unos momentos su papel de periodista y observador para actuar en socorro de un ser humano cuya vida peligraba. "Cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de (un) colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo. Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando '¡Mueran, raza maldita!', '¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!' y otro que me interrogaba: '¿Pero no ves que son mierda?' Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo."
A continuación, el relato de Siris:
Santa Cruz, Reynaldo y las encrucijadas de la vida
Hay momentos en la vida de todos en que decidimos -bien o mal- casi sin pensar. Momentos en que nos jugamos hasta los calcetines por lo que consideramos más vital o más sagrado. Ayer (domingo) me tocó a mí confrontar con un nivel de barbarie que me niego a considerar humana. Y decidí sin pensar, abandonando mi tarea como periodista enviado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). Y sin duda que no deseo volver a estar en esa situación, pero lo volvería a hacer.
Pasadas las 4:00 de la tarde de una jornada de batallas campales que se dieron en el Plan 3000 -con decenas de escaramuzas entre miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (ultra-derecha) y grupos de vecinos del Plan 3000 defensores de la unidad boliviana, y con varios enfrentamientos más entre ambos grupos y la policía- y cuando ya habían sido retiradas las “ánforas” (urnas electorales) del Colegio Paulina Trevent -epicentro de estos enfrentamientos- me encontraba haciendo tomas fotográficas de los militantes cruceñistas, eufóricos por haber logrado que al menos uno de los centros de votación hubiera permanecido abierto, aunque el número de votantes fuera escaso.
De repente corridas, y cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de ese colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono con estos objetos a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo.
Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando “¡mueran, raza maldita!”, “¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!” y otro que me interrogaba “¿pero no ves que son mierda?”. Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo.
Es ahí que me decidí a intervenir de manera más decidida, tomé al joven colla por debajo de los brazos y empecé a gritar que me lo llevaba, que no iba a permitir que lo mataran. Me exigieron que no tomara fotos y eso hice, pero tuvimos que atravesar a todo el resto de los cruceñistas que aún estaban apostados cerca del colegio que pretendían seguirlo golpeando.
Fui hacia donde estaba el resto de los periodistas gráficos y de medios audiovisuales seguro que las agresiones se detendrían, pero esto no fue así, las cámaras encendidas y los fotógrafos excitaron a los cruceñistas, que decían que queríamos hacer un show, mientras continuaban lanzando golpes.
Pedí a gritos al resto de los colegas que me apoyaran, que primero la vida de esta persona y luego las fotos, y algunos de ellos comprendieron la situación y nos rodearon para impedir que continuara la golpiza. Luego estos mismos colegas nos acompañaron caminando al Hospital Virgen Milagrosa, ubicado a unas cinco cuadras de distancia, donde Reynaldo -que así se llama el joven- perdió el conocimiento mientras era atendido.
Mientras hablaba con Juan José Espinoza, médico de este hospital dirigido por religiosas, sobre la barbarie de este ataque, él me refirió que en esa misma jornada a una persona le habían arrancado completamente el cuero cabelludo, y que Reynaldo era uno de los trece heridos graves que habían sido atendidos allí.
No pude, no puedo -y no quiero- entender lo vivido por Reynaldo. No acepto que se me diga que son cosas que suceden en el fragor de los enfrentamientos. No puedo aceptar el racismo y el fascismo como normales. No acepto que haya periodistas que prefieran una buena foto a salvar una vida humana. No puedo aceptar que los humanos seamos capaces de actos propios de las hienas.
Prefiero conservar la náusea que se me ha instalado desde ese momento, y simplemente no comprender lo vivido por Reynaldo.
05/05/08
* Fuente: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)
Artículos Relacionados
¿Qué pasa con el oro que Venezuela guarda en Londres y que reclaman Maduro y Guaidó?
por Ahi les va
6 años atrás 1 min lectura
Isapres llevan $ 66 mil millones ganados este año a la vez que bloquean reforma de la industria
por Medios Chile
13 años atrás 6 min lectura
El Papa se mantiene firme contra monjas "feministas radicales" de EEUU
por Medios Internacionales
13 años atrás 6 min lectura
Modatima rechaza fallo judicial y mantiene denuncias contra Edmundo Pérez Yoma
por Paula Campos (Chile)
12 años atrás 3 min lectura
Hasta 2 millones de pesos reciben de pensiones los presos de Punta Peuco
por Daniel Martínez (Chile)
12 años atrás 8 min lectura
Túnez: Gobierno decreta toque de queda en la capital para reprimir la revuelta social
por LibreRed (España)
15 años atrás 4 min lectura
«La hora de los depredadores»
por Giuliano Da Empoli
12 segundos atrás
19 de enero de 2026
Ya no se conciben límites frente a la lógica de la fuerza, de las finanzas y las criptomonedas, o de la Inteligencia Artificial. El orden global se somete a la ley de la selva.
Una era no tan lejana, en la que existieron el amor, la solidaridad y la fraternidad…
por Luis Casado
47 mins atrás
19 de enero de 2026
En su tumba –en el cementerio de Barrancas– una sencilla inscripción dice simplemente “El poeta niño”.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
5 días atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.