Perú: ¿Por qué la violencia policial es invisible para muchas personas?
por Marco Avilés (Lima, Perú)
3 años atrás 3 min lectura
En una conexión en vivo, el camarógrafo o camarógrafa de un noticiero logra captar el momento exacto en que una policía golpea y lanza al suelo a una mujer detenida, durante la intervención del gobierno en la Universidad San Marcos.
🚨 En este video podemos ver nuevamente a la misma mujer policía (Y. Zuta V.) maltratando a otra humilde hermana de los andes, a quien grita, jalonea, empuja y arrancha el celular para que no registre el abuso policial que cometían con ella y otros hermanos en San Marcos. pic.twitter.com/QYQ3a9iVVw
— SinVergüenzas (@SinVerguenzasPE) January 21, 2023
La escena es brutal. Pero lo más alucinante del clip es que, mientras eso ocurre, mientras el camarógrafo o camarógrafa se esfuerza en mostrar ese episodio de violencia, el conductor del programa está más preocupado por la reja que todo el mundo vio siendo derribada por un tanque policial. Y por eso, desde el set le pregunta a la reportera en la calle:
-¿Esa reja ha sido derribada por policía o por alumnos?
Ese pequeño momento, en apariencia insignificante, contiene una parte esencial del clima en que vivimos en el Perú. Durante ya casi seis semanas,
los mensajes del gobierno (amplificados muchas veces por sus aliados políticos en las redes sociales y medios de comunicación) se han concentrado en reforzar una asociación clave: manifestante = terrorista.
No importa por qué protesta una persona ni cómo lo hace, el manifestante es un terrorista al que hay que anular incluso antes de que pueda empezar a manifestarse y sin presencia de fiscales. Los llamados «actos vandálicos» contribuyen de manera eficiente con su espectacularidad a solidificar esa idea. Sean reales o fabricados, son la «evidencia» que el ‘terruqueo’ necesita.
Los mensajes de ‘terruqueo’ son ametrallados 24/7 por el gobierno, congresistas, periódicos, noticieros, amplificados de forma orgánica por redes como Whatsapp, de manera que el clima social e ideológico que respiramos es uno donde, para muchos, las personas que protestan ya no son personas: son enemigos. Vándalos o a punto de serlo. Y, como enemigos de la patria, merecen odio y castigo inmediato, en el mismo lugar de los hechos, sin investigación ni proceso judicial de por medio. El lenguaje y la propaganda cotidiana alimentan ese sentido común donde «los buenos ciudadanos» nos enfrentamos básicamente a monstruos antisociales.
Entonces,
si una policía golpea a una «terrorista», en realidad no está golpeando a un ser humano, sino al enemigo. Y estamos ante una violencia -la del Estado- que se ha vuelto ya no solo tolerable sino invisible, parte del paisaje, y hasta deseable.
Por eso, un periodista que cree que efectivamente la Policía está interviniendo y salvándonos de terroristas alojados en la universidad de San Marcos, ya ni siquiera tiene que tomar la decisión antiética de ocultar la violencia policial. Ocurre que, para su lógica, esa violencia que otras personas advierten no es violencia sino pura rutina policial. Quizá por eso el presentador no «ve» (o decide no ver) lo que el camarógrafo intenta mostrar, la golpiza a una mujer, y más bien se interesa por el estado de los objetos.
El «terruqueo» es una herramienta útil para un gobierno autoritario y populista, pero también tiene un inmenso costo social. Las heridas y violencias que «el terruqueo» cultiva no se borran así nomás después de las elecciones. De hecho, el «terruqueo» es parte de nuestra inacabable posguerra: aunque ya la mayoría de los actores de ese momento desaparecieron de la vida pública, los políticos en actividad no están dispuestos a que el lenguaje de esos años y su violencia se vayan también mientras les sean útiles.
Marco Avilés escribe en Choloblog
*Fuente: Wayka.pe
Artículos Relacionados
En México paramilitares asesinan a la defensora de derechos humanos Betty Cariño
por Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
16 años atrás 6 min lectura
Evo Morales sobrevive a atentado armado en Cochabamba
por TeleSurTV
1 año atrás 3 min lectura
Homenaje en fosa clandestina en Pisagua
por www.edicioncero.cl (Iquique, Chile)
4 años atrás 5 min lectura
Evento organizado por Palestine-Global y las Redes de Salud Mental Chile-Palestina
por Redes de Salud Mental Chile-Palestina
10 meses atrás 3 min lectura
La Cancillería no recibe a Organizaciones que se oponen al Tratado del Pacífico (TPP)
por Chile Mejor sin TPP
10 años atrás 3 min lectura
Clase magistral de torturas. Desclasifican documentos de EE.UU. sobre la dictadura brasileña
por Santiago O’Donnell (Argentina)
12 años atrás 7 min lectura
«100 murales por Fidel»
por ahoratv chiletv (Chile)
53 segundos atrás
10 de marzo de 2026
En el marco del Festival Callejero, diversas brigadas muralista, a orillas del río Mapocho, en Santiago de Chile, se dio el vamos a «100 murales por Fidel», para conmemorar este 2026 el centenario del Comandante Fidel Castro y para visibilizar el brutal endurecimiento de medidas por Trump hacia la Isla.
Municipalidad de Santiago entregará llaves de la ciudad a María Corina Machado
por Andrés Sierralta (Chile)
16 horas atrás
09 de marzo de 2026
Este jueves 12 de marzo, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, entregaría las llaves de la ciudad a la líder de oposición venezolana, María Corina Machado.
¡Manifiesto por la libertad de los Presos Políticos Saharauis!
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
1 semana atrás
02 de marzo de 2026
Se cumplen ahora cinco años desde que los integrantes del Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) en cárceles marroquíes, y cuantas personas solidarias lo desean, nos concentramos aquí, en la Plaza de la Provincia, en Madrid, ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, todos los lunes, para exigir que el Gobierno de España reclame la puesta en libertad de los presos políticos saharauis.
El Sionismo une a Kast y Zaliasnik
por Pablo Jofré Leal (Chile)
1 semana atrás
01 de marzo de 2026
La designación del abogado Gabriel Zaliasnik como embajador de Chile ante los territorios palestinos ocupados revela más que un simple nombramiento diplomático. Expone la convergencia política e ideológica entre el presidente electo José Antonio Kast y uno de los principales defensores del sionismo en Chile.