Piñera sigue generando tantos anticuerpos que tras bambalinas, e incluso a plena luz del día, hay quienes consideran seriamente sustituirlo por algún palo (no muy) blanco, una suerte de Perkins a las órdenes de los mangantes de siempre.
Tal vez por eso, un amigo de POLITIKA, jurista, conocedor de los arcanos de la Constitución esperpéntica, nos contó una de suspenso, un cuento de horror, un thriller para que nos entiendas…
Helo aquí:
A partir del día 12 de marzo de 2020 restan menos de dos años para el término del periodo de gobierno de Sebastián Piñera.
Ahora bien, la Constitución establece, en su artículo 29, inciso 3º, que producida una vacancia presidencial –por cualquiera de las razones expuestas en el texto– a menos de dos años del término del mandato… el Presidente sustituto será elegido por el Congreso Pleno, por la mayoría absoluta de sus miembros en ejercicio.
Piensen, nos dijo, en los “disponibles” ansiosos de darle satisfacción al partido del orden.
¡Ojo! –nos previno–, la norma constitucional señala que en este caso el cuerpo elector es el Congreso Pleno, pasándose por el arco de Augusto a la ciudadanía.
Sería pues el Congreso Pleno (o Plano, si prefieres), el que decidiría por la mayoría absoluta de sus miembros en ejercicio. Pero la disposición constitucional no establece como requisito que el ciudadano (a) elegible deba ser necesariamente un diputado o senador en ejercicio.
Por consiguiente, a priori, cualquier hijo de vecino (de la cota mil) podría ser ungido presidente.
Además (nuestro amigo es muy riguroso en su análisis), el inciso final del artículo 29 señala otra maravilla para este diseño, y es que al elegirse un presidente por el Congreso Pleno, el elegido solo podrá desempeñar el cargo por el periodo que reste para completar el periodo presidencial y no podrá postular para la reelección en el cargo.
Escenario ideal para que un geronte del partido del orden usurpe el poder.
Por si fuese necesario, nos permitimos señalar que como inductores del sueño –no benzodiazepínicos ni barbitúricos– que actúan directamente sobre el sistema nervioso central se encuentran la Zopiclona, la Melatonina y la Raíz de Valeriana, a menos que prefieras una infusión cargadita de Pasiflora con Toronjil, Melisa, Lavanda y Manzanilla.
Que duermas bien…
*Fuente: Politika
Artículos Relacionados
Hajo Meyer, superviviente de Auschwitz: “Puedo identificarme con la juventud palestina”
por Adri Nieuwhof (ElectroIntifada)
9 años atrás 6 min lectura
Issa Kassis, alcalde de Ramala: «En Cisjordania puede haber un ‘7 de octubre'»
por Montse Martínez (España)
3 años atrás 6 min lectura
Serán cenizas, pero tendrán sentido y polvo serán, mas polvo enamorado
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
12 años atrás 9 min lectura
Las Cuarenta Medidas (de la UP) Cantadas
por Grupo Lonqui (Chile)
6 años atrás 1 min lectura
La violencia y la represión no podrán poner fin a la Rebelión Social
por Enrique Villanueva M. (Chile)
7 años atrás 10 min lectura
Serguéi Karagánov: «El viaje europeo de Rusia ha terminado»
por Evgeny Shostakov (Rusia)
3 años atrás 16 min lectura
Tecnofascismo: La fusión del poder tecnológico y el autoritarismo
por Enrique Javier Díez Gutiérrez (México)
11 horas atrás
20 de agosto de 2026
la democratización de la esfera digital exige avanzar hacia formas de propiedad pública, social y cooperativa de estas infraestructuras, sometidas al control ciudadano y orientadas al interés común.
Colombia: «Tomar el nombre de Dios en vano no es solo un pecado teológico. Es una traición política»
por Mn. Jaime Mercant Simó (Colombia)
12 horas atrás
20 de agosto de 2026
Argentina / Ley de tierras: “Pretenden despojar a las comunidades indígenas de sus territorios”
por Silvina Ramírez (Argentina)
1 día atrás
19 de agosto de 2026
Que el árbol no tape el bosque: se frenó la mayor extranjerización de tierras, pero hay vía libre contra los pueblos originarios y desalojos exprés.
El Frente Nacional Unido, una necesidad palestina que ya no admite demora
por Unión Palestina de América Latina (UPAL)
2 días atrás
19 de agosto de 2026
Y la etapa actual plantea a todos una pregunta sencilla y clara:
Si la unidad nacional es una necesidad, ¿qué nos impide comenzar a construirla ahora?