No estoy de acuerdo con los acuerdos
por Hugo Farias Moya (Chile)
7 años atrás 5 min lectura
He tenido la fortuna, para otros una desgracia, de estar en las dos marchas más grandes que la historia de Chile ha tenido conocimiento, solicitando cambios y justicia social. Entre una y otra han pasado largos 31 años. En la primera concentración en el año 1988 asistí con mi esposa, en esos años éramos pololos solamente. Hoy o el viernes 25 de octubre de 2019, fui con mi señora y mis tres hijos. Les comentaba a ellos que nuestro país se detuvo por largos 31 años. Las mismas consignas, reivindicaciones, rabia, ira y peticiones de aquellos años hoy se vuelven a repetir. Nada ha cambiado en el imaginario colectivo de nuestro pueblo. Mejores pensiones, acceso a la salud, acceso a los servicios básicos a bajo precio, acceso a los remedios, basta de represión, educación gratuita y de calidad, no solamente la educación básica y media, sino el acceso gratuito a la educación Universitaria y un largo etcétera.
Es cierto que el retorno de la “democracia” nos trajo un atisbo de esperanza, por sobre todo a la juventud, la más rebelde y golpeada durante la dictadura, pero eso no significó que durante los años de seudo democracia que la sucedió no hayamos vivido lo mismo. En algunos casos siguió peor. De hecho se institucionalizó la represión, mientras el mundo político hacía vista gorda, y en más de las veces fueron ejecutores de la represión y muertes. De hecho toda la represión y matanzas hacia el pueblo nación Mapuche fueron ordenados, justificados y avalados por los gobiernos de turno. Y hablamos de gobiernos que se suponían que eran de centro izquierda.
Durante mis estudios universitarios que los cursé enteramente durante la dictadura de Pinochet creíamos, vaya ilusión, que nunca en “democracia” íbamos a encontrarnos con las dantescas imágenes de represión y muerte que hemos vivido estos días, y no solamente hablo de este gobierno del empresario Piñera, sino de todos los gobiernos concertacionistas. Era una ingenuidad del porte de una catedral suponer que el abuso se iba a terminar junto con la dictadura de Pinochet.
Algunos de mis ex compañeros de Universidad me dicen que de todas maneras hemos avanzado como país y vuelvo a preguntar: ¿en que hemos avanzado? ¿Hemos avanzado en el PIB?, pero no hemos avanzado en el desarrollo, es decir en la igualdad. Hemos avanzado en el individualismo, hemos avanzado en el egoísmo, en el sálvese quien pueda. Hemos avanzado en la peor salud mental de los chilenos (25% de los chilenos no pueden dormir tranquilos y necesitan automedicación). Hemos avanzado en lo huraño, irritables, en la antipatía. No nos saludamos con los vecinos, no tenemos vida de barrio. Hemos avanzado en el exitismo, no compartir con los otros.
Y volviendo al título de este escrito cuando digo, “No estoy de acuerdo con los acuerdos”. Y vuelvo a justificar el porqué de esto. La famosa frase del Presidente Patricio Aylwin marcó el rumbo de estos 30 años: “La justicia en la medida de lo posible”. Esa sola frase dio el inicio a la impunidad, no solamente a la cárcel para los asesinos y torturadores, tanto civiles como uniformados, sino a la impunidad total en los delitos. El saqueo y robo a las empresas estatales que se habían privatizado durante la dictadura quedaron totalmente impunes, es más siguieron sus dueños jugando un rol en la política corrompiendo totalmente a los futuros políticos. Las Fuerzas Armadas y Carabineros componían el Consejo de seguridad nacional y podían seguir deliberando y cumpliendo un rol político. Tuvimos el triste espectáculo de que los gobiernos de la Concertación salieron a defender en masa al dictador preso en Londres. Justicia que por cierto no se realizó en Chile y tuvo que ser un juez español que nos diera un poco de dignidad.
Recordemos que después de esa frase llegó otra más desafortunada: “La política de los acuerdos”. Que no fue ni más ni menos la sumisión de la izquierda a la derecha. Esa política de los acuerdos dejó una estela de sufrimiento a nuestro pueblo. El país más desigual de nuestra América Latina y que se encuentra en el tristemente célebre de los 15 países más desiguales del mundo, superamos a Ruanda. Esta política de los acuerdos, dejó intacta la constitución, redactada y aprobada en dictadura, es decir sin registros electorales y con estado de emergencia.
Todo esto de “ponernos de acuerdo” trajo la educación privada, la salud privada, el trabajo precario, un código laboral que no permitía la huelga. Trajo el endeudamiento eterno de los chilenos. La compra de alimentos con tarjetas de crédito. Trajo el nulo acceso a la vivienda digna. Como le decía a mis hijos, si los mismos que nos llevaron a este descalabro se quieren poner de acuerdo para buscar las soluciones no servirá de nada la sangre de los hasta ahora 20 muertos, de los hasta ahora 3000 detenidos y torturados, de los 300 niños presos y golpeados. Esta juventud que se alzó por los 30 pesos en el alza del pasaje del Metro y que nos han llenado de orgullo y admiración, no van tolerar un nuevo acuerdo en “la cocina”. Ellos perdieron el miedo y si tienen miedo y rabia ese es el combustible que los anima a luchar hasta la imprudencia.
Uno de los jóvenes marchantes me dio un argumento contundente, ¿qué habría pasado si en vez de evadir los pasajes del Metro y romper los torniquetes mejor hubiésemos dejado una carta con la siguiente petición?:
«Excelentísimo señor Presidente de La República, Sebastián Piñera Echeñique. Nosotros los jóvenes secundarios, cansados de tantas alzas injustificadas en el pasaje del Metro, de los remedios de nuestros padres, de las contribuciones, de las cuentas de la luz y el agua, que agobian el presupuesto de nuestras familias y precarizan nuestras vidas, humildemente, le solicitamos respetuosamente no suba el pasaje del Metro nuevamente. Muchas gracias de antemano su valiosa atención y colaboración».
Ya sé la respuesta, me dijo.
Voy a resumir toda la rabia contenida de los jóvenes en la gran marcha del viernes recién pasado.: “Mire tío, los cambios se hacen sin pedir permiso”.
Artículos Relacionados
Una vez más sobre la muerte de Allende
por Hermes H. Benítez (Canadá)
15 años atrás 10 min lectura
La Iglesia en manos de movimientos Sectarios
por P. José Comblin (Brasil)
14 años atrás 7 min lectura
Triunfó el pueblo boliviano en Referéndum Constitucional
por Randy Alonso Falcón (Bolivia)
18 años atrás 3 min lectura
Candidatos: Declaración Pública Jurada
por Edgardo Condeza V. (Chile)
21 años atrás 3 min lectura
Sin esperar el pronunciamiento del TC, el gobierno publica la ley sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), N° 21.849
por piensaChile
6 horas atrás
16 de octubre de 2026
Ley Número 21.849 que establece las normas generales sobre el uso de la fuerza para personal de las fuerzas del Orden y Seguridad Pública y de las Fuerzas Armadas.
Cantata «15 Semillas de La Serena», obra lírica musical en homenaje a los 15 ejecutados políticos, el 16 de octubre de 1973
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
6 horas atrás
16 de octubre de 2026
La Cantata «15 Semillas de La Serena» es una obra lírica musical en homenaje a los 15 ejecutados políticos por la Caravana de la Muerte en su paso por La Serena el 16 de octubre de 1973.
Piden al gobierno de Chile retroceder en su apoyo al ocupante marroquí del Sáhara Occidental
por Crónica Digital
3 días atrás
13 de octubre de 2026
Los manifestantes reiteraron su plena solidaridad con el pueblo saharaui, la República Árabe Saharaui Democrática, el Frente Polisario y su presidente y secretario general, Brahim Ghali, así como con todas las víctimas saharauis de censura, persecución, torturas, exilio y otros apremios ilegítimos en los territorios ocupados por el Reino de Marruecos.
12 de octubre en Las Urracas de Emaus, Quinta Normal, 16:00 horas
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
5 días atrás
12 de octubre de 2026
– 53 años de la masacre de 14 jóvenes y adolescentes de Puente Alto, ocurrida en el Puente Bulnes, incluyendo a La Motita, de 14 años de edad y 6 meses de embarazo.