Donald Trump, el yanqui idiota
por Rafael Luis Gumucio Rivas, el Viejo (Chile)
9 años atrás 5 min lectura
Este candidato a la presidencia de Estados Unidos representa al sector más recalcitrante, xenófobo y racista de la sociedad norteamericana: los “blancos” de la clase media, analfabetos políticos y discapacitados socialmente, son los habitantes de la América profunda, es decir, el yanqui idiota, que tan acertadamente pintara un escritor de los años 50. Esta clase de espécimen repugnante fue la fuente de reclutamiento del Ku klux Klan – organización racista norteamericana, surgida durante la guerra civil, de 1878 -. Barack Obama, muy hábilmente, promoviendo una campaña de terror, achaca a Trump la cercanía con la organización de las tres K.
La democracia norteamericana, si es que la podemos llamar así, está podrida, pues la mayoría de la opinión pública considera corruptos y escasos de ideas, tanto a Clinton como a Trump, y que, durante la campaña presidencial se han dedicado a lanzarse mutuas acusaciones, incluso de índole personal, en vez de defender ideas y programas que muestren un proyecto de país.
El bipartidismo y la democracia formal están agotadas no sólo en Estados Unidos, sino también en la mayoría de los países del mundo. La habilidad de Trump ha consistido en la habilidad para transmitir, por medio de titulares simples, para gente atrasada mental, mensajes como por ejemplo, “la decadencia norteamericana se debe a la población de inmigrantes, en su mayoría, según él, delincuentes, atorrantes, ignorantes y ladrones y que, en consecuencia, es necesario expulsar a estos apestosos e indeseables y, además construir un muro que impida el acceso de esta nueva peste negra”.
Muy hábilmente, Trump ha logrado identificar a Hillary Clinton con todo lo podrido que existe en la sociedad norteamericana: los sinvergüenzas de Wall Street, cuyos paquetes malos llevaron a la crisis de 2008 – y que aún no termina -; a los políticos de Washington, inútiles, corruptos y fatuos; a los partidos políticos, que no representan a nadie, en fin todo lo que significa política y políticos para él.
Hillary Clinton, por su parte, cuenta con mala fama debido entre otros cargos que le imputa el FBI, como el enriquecimiento ilícito de la Fundación que dirige su marido, el ex Presidente Bill Clinton y, sobre todo, los mails, cuyo contenido lo encuentra cada vez más grave y delictual. Estos correos, ilegalmente enviados desde su computador personal, estarían demostrando que la otrora Secretaria de Estado había tenido un rol fundamental en la persecución y asesinato de la familia Gadafi, como también el inicio y desarrollo de la guerra civil en Siria y, en general, el apoyo a los movimientos terroristas musulmanes.
Donald Trump ha fracasado en su campaña para probar que el Presidente Obama no posee la nacional norteamericana, sin embargo, dirige sus certeros ataques culpándolo de la decadencia de Estados Unidos durante su mandato y, además, lo acusa de injerencia indebida en la actual campaña presidencial. Su mujer, Michelle Obama, ha surgido como una gran líder, y que apoya con vehemencia a la candidata Clinton, perfilándose como una futura candidata, sobre todo si la desprestigiada candidata demócrata fracasa.
Trump, por su parte, sigue explotando la agusanada mente del norteamericano idiota, xenófobo e ignorante, resucitando la vieja idea de Estados Unidos como el elegido de Dios y que, por consiguiente, debe aislarse del resto de los mortales para seguir conservado su pureza, la vieja estupidez puritana, que fue explotada por los ex Presidentes Woodrow Wilson y Franklin Delano Roosevelt, quienes a comienzos de la primera y segunda guerra mundial se negaron a participar con los aliados en acciones bélicas contra Alemania.
El americano común nacionalista adora el uso de las armas para defender su familia de la delincuencia, por consiguiente, es partidario de la cuarta enmienda, que ha convertido a las ciudades del país en verdaderos antros de asesinatos y masacres, en manos de locos y policías armados, especialmente contra los afroamericanos y los inmigrantes latinos.
A consecuencia de la falta de carisma, sumada a las acusaciones de delitos por parte de FBI en contra de Hillary Clinton, las encuestas señalan que la elección del martes 8 de noviembre de 2016 estaría, prácticamente, en un empate técnico, y no es muy difícil que Trump no sólo aventaje a Clinton en votos y Estados, sino que también logre la mayoría del Senado y de la Cámara de Representantes.
Como en el caso del triunfo de George W. Bush, el estado de Florida sería definitorio en esta elección para definir cuál de los dos candidatos logra la mayoría en el voto de los Estados. En el sistema indirecto norteamericano, en que no son los sufragios de todos los ciudadanos los que deciden quién será el próximo Presidente de los Estados Unidos, lo más posible es Trump, de perder la elección, proceda de igual forma que el candidato demócrata Al Gore, quien reclamó ante los tribunales por su derrota, pretextando una elección fraudulenta que, finalmente, fue decidida por el tribunal supremo a favor de Bush.
De triunfar Donald Trump, el imperio yanqui llegaría al máximo de su decadencia, desatando una crisis económico-política mundial e instalaría el reinado del yanqui idiota. Afortunadamente, todos los imperios tienen que morir alguna vez, como ocurrió, con el romano, el británico, el japonés, y otros.
Lo que caracteriza el derrumbe de los imperios es la rebelión de los idiotas, al mando de emperadores degenerados y decadentes. Sólo faltaría, como ocurrió con Roma, comandada por una diarquía de mandatarios que, en el caso de Estados Unidos, serían Trump y Clinton (cuál de ellos más ladrón). Yanquis de mierda váyanse al diablo
Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
05/11/2016
Artículos Relacionados
TelesurTV: Este 11 de septiembre gobierno ordenó el cierre del Centro, para impedir romería del pueblo
por TeleSurTV
3 años atrás 1 min lectura
Gigantesco autoengaño histórico
por Felipe Portales (Chile)
7 años atrás 18 min lectura
El sitio del suceso de la muerte del Presidente Allende: una mirada restrospectiva
por Dr. Hernán Eusebio Lechuga Farías (Chile)
10 años atrás 32 min lectura
"El capitalismo es cada día más incompatible con la democracia"
por Jorge Otero (Madrid, España)
13 años atrás 19 min lectura
Las fábulas del acuerdo Codelco Anglo
por Julián Alcayaga O. (Chile)
14 años atrás 6 min lectura
«En la sociedad israeli piensan que los palestinos no son seres humanos»
por Gideon Levy (Israel)
2 años atrás 1 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Por qué las ultraderechas aman a Israel
por Daniel Kersffeld (Argentina)
1 hora atrás
24 de abril de 2026
Desde hace ya varios años que las ultraderechas viven una suerte de encantamiento frente a Israel, a la que en muchos casos ven como una representación de sus máximas aspiraciones políticas.
«El plan de las élites es el Gran Israel: Van a desalojar a las petromonarquías»
por Alberto Iturralde (España)
2 días atrás
22 de abril de 2026
En esta entrevista, Iturralde explica por qué las élites globalistas buscan un conflicto entre Irán y los países del Golfo para rediseñar el mapa regional y favorecer el proyecto del «Gran Israel». Analizamos la postura de Donald Trump frente al estrecho de Ormuz y su papel en la política estadounidense.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
3 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
3 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.
La última frase es para el bronce.