Señor Director:
Se informa hace tiempo como gran noticia la posibilidad del ingreso de EEUU al acuerdo de comercio del área del Pacífico, del cual somos parte junto con otros países del sector. Hasta ahí miel sobre hojuelas. Pero lo que no se comenta con tanto hincapié es el evidente uso político que pretenden hacer del mismo.
Como lo declaró Obama recientemente, EEUU busca a través de él fijar las reglas del comercio futuro, ya que si no lo hacen ellos lo harán los chinos, quienes en la práctica no están invitados al mismo –cuestiones estructurales-, aunque son la economía más significativa de la zona.
China ha comenzado un proceso de expansión geopolítica que intenta disputarle la hegemonía sectorial a EEUU, y que puede terminar en problemas serios ya que su gobierno ya avisó que proyectan –entre otras cosas- recuperar el control del Mar de China, a lo cual se opone tenazmente Washington.
Varios analistas asiáticos han advertido ya que para el estado oriental EEUU pretende hacer uso de este acuerdo para aislar a Pekín e impedir que esta extienda su influencia. En otras palabras, EEUU manipularía el TPP en contra de sus intereses, y las palabras de Obama parecen corroborarlo.
Esto no tendría mayor trascendencia para nosotros si los chinos no fueran nuestros principales socios comerciales. La razón indica que en algún momento esta pelea de perros grandes va a agudizarse, y como en todos los conflictos de este tipo a los “chiguaguas” nos van a sugerir tomar partido.
No vaya a ser que por pertenecer a este selectivo Club, Pekín nos termine borrando de su lista de proveedores. China lleva años adquiriendo influencia y derechos mineros en África, proyectos los cuales podría sacar adelante al momento que este continente se estabilice. Los capitales los tienen.
-El autor, Cristián Gabler, es abogado
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
Las mentiras de Israel y el silencio del mundo
por Luisa Bustamante B. (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
Efectos sociales de la crisis en EE.UU: Obreros de Chicago se toman una fábrica
por David Brooks (EE.UU)
17 años atrás 5 min lectura
Videos con la Conferencia de Prensa de Enrique Villanueva, que los medios de comunicación no divulgaron
por Patricia Araya (Chile)
13 años atrás 1 min lectura
La cajera me pregunta: «¿Donaría 5 pesos para los niños enfermos de …?»
por Un amigo argentino
16 años atrás 4 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Cuando el mundo olvidó a los niños ucranianos, víctimas de Chernobil y Cuba los recibió
por piensaChile
6 horas atrás
28 de abril de 2026 Miles de niños afectados por la explosión de la central nuclear de Chernobil llegan a Cuba, donde se organiza un programa de recuperación integral…
Comunicado Público: Rechazamos medidas regresivas en Derechos Humanos
por Red de Observadoras en Justicia y Memoria (Chile)
8 horas atrás
28 de abril de 2026 Circular del Ministerio de Hacienda recomienda descontinuar para el año 2027 importantes programas de derechos humanos, sociales y educacionales, incluido el Programa de Derechos…
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
1 semana atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
1 semana atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.
Chile ya tiene un tratado con USA y uno con China y con otros países del mundo, de modo que no necesita firmar más tratados, especialmente si estos no le son favorables. Y como Chile no es un país industrializado, ni productor de información científica ni tecnológica, no le conviene firmar tratados en que sus leyes de patentes se asimilen a las de USA en campos como los productos farmacéuticos, o en los cuales la potestad de permitir o prohibir ciertos productos, ya sea pesticidas o pornografía, queden en manos de otros que no sean los propios chilenos.
Actualmente Chile puede importar tecnología barata de China, remedios baratos de India, vehículos baratos de Corea y usar información que aparece en Internet en forma gratuita. Con estos tratados tendremos que pagar versiones patentadas de los remedios, tecnología cara de USA y ellos nos podrán patentar nuestras plantas tradicionales y meter toda su producción transgénica sin etiquetar y no podremos chistar.