¿Restauración conservadora en América Latina?
por Emir Sader (Brasil)
12 años atrás 5 min lectura
ALAI AMLATINA, 05/09/2014.- El fracaso del golpe militar en contra del gobierno de Hugo Chávez en 2002 dejó a la derecha latinoamericana prácticamente desarmada frente a la proliferación de gobiernos progresistas en el continente. Desde entonces solo ha logrado recuperar a dos gobiernos – los de Honduras y Paraguay -, mediante golpes blandos, frente a procesos que no lograban todavía consolidarse.
Pero recientemente hay muestras de procesos de recomposición de fuerzas conservadoras en países de gobiernos progresistas en el continente. Las amenazas a la continuidad en países como Brasil, Uruguay, Argentina, así como problemas enfrentados en Venezuela y, de forma distinta, incluso en Ecuador, apuntan a un fenómeno de ese orden.
¿En qué consisten esos intentos conservadores y cómo se dan?
Hay elementos comunes entre ellos: el rol desestabilizador de los medios de comunicación privados, con la fuerza que su control monopolista propicia. Campañas de denuncias de supuestas irregularidades de los gobiernos, que sirven para debilitar su imagen frente a la opinión pública, así como para descalificar los Estados, gobiernos, partidos, política, como forma indirecta de ensalzar el mercado y las grandes empresas privadas. Una acción que busca crear climas de pesimismo en el plan económico, de desánimo, de desaliento, que baje la misma auto estima de las personas. Sin esa acción del que funge como partido de oposición, no sería posible ningún intento de recomposición conservadora en nuestros países.
En base a la fuerza que acumule ese tipo de acciones, se busca proyectar candidatos que representarían la antítesis de los gobiernos progresistas, aunque tengan que reconocer éxitos de esos gobiernos, sobretodo en el área social, cuyos principales programas ellos dicen que van a mantener. Para lo cual necesitan caras jóvenes, “nuevas”, que representarían una renovación de la política y de los partidos, que ellos atacan todo el tiempo.
Sus caras pueden ser distintas – Marina da Silva en Brasil, Luis Lacalle en Uruguay, Héctor Capriles en Venezuela, Mauricio Rodas, alcalde de Quito, en Ecuador, Sergio Massa en Argentina -, pero todos intentan presentarse como “novedades”, personajes que renovarían la política. Tienen todos, por detrás, al gran empresariado y sus intereses mercantiles, en contra de los intereses públicos y de los derechos sociales conquistados en estos años. Tienen alianzas internacionales que tienen a Estados Unidos como su referencia central, en contra de las políticas de integración regional y de intercambios Sur-Sur.
La experiencia de Sebastián Piñera en Chile fue un primer intento de ese tipo, con un empresario de éxito en la esfera privada, como supuesto mejor gobernante para el Estado. Su fracaso demuestra cómo esas nuevas caras apenas reproducen los viejos programas de la derecha tradicional y terminan fracasando.
Significativamente, las alternativas que se presentan con alguna fuerza en los países progresistas, están todas a la derecha de los gobiernos, confirmando que las fuerzas que dirigen esos procesos copan el campo de la izquierda y de parte del centro. Los grupos de ultra izquierda, en todos esos países, nunca han logrado conformar alternativas, dejando que ese rol sea jugado siempre por fuerzas de derecha.
Sin embargo, ya no es posible el camino liso y llano de golpes militares al estilo de décadas atrás, la derecha se vuelca hacia los procesos electorales, con grande maquinarias de publicidad, valiéndose además de los medios privados de comunicación como su arma esencial.
El éxito que puedan tener suponen, siempre, errores de esos mismos gobiernos, el más destacado entre ellos es la no democratización de los medios de comunicación, lo cual permite a la derecha disponer de un gran arma de acción. Pero hay también errores en las políticas económicas, con sus efectos en las políticas sociales – bastión fundamental del prestigio y del apoyo obtenido por esos gobiernos. Asimismo, cuando fallan las políticas sociales – a veces también por el efecto de la inflación, se pierde apoyo popular.
En las elecciones de este y del próximo años, algunos de esos intentos conservadores se juegan todas sus fuerzas, como son los casos de Brasil, Uruguay, Argentina, dado que en Bolivia todo indica que esas fuerzas están derrotadas antes mismo de la fase final del proceso electoral, que debe llevar a la reelección de Evo Morales.
Brasil es un caso significativo, por la proyección que tiene el país en el plano internacional, así como por el peso del Présal para su futuro. La candidata originalmente ecologista, se proyecta como la nueva derecha, que ataca directamente la política externa de Brasil, así como el peso del Presal, así como propone la tradicional tesis de la derecha de la independencia del Banco Central, apoyada por todos los medios de comunicación privados.
La forma cómo las fuerzas progresistas pueden neutralizar esos intentos conservadores disfrazados de “nuevos”, es avanzando en la democratización de los medios de comunicación, así como hacer las readecuaciones en los políticas económicas y sociales, no para retroceder, sino para avanzar en el camino victorioso en América Latina, en que los procesos de integración tienen que ganar, finalmente, la prioridad, siempre anunciada, pero nunca asumida efectivamente por sus gobiernos. El camino es el desarrollo económico con distribución de renta, otorgar un rol protagónico al Estado y dar prioridad a la integración regional y a los intercambios Sur-Sur.
– Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas de la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).
Artículos Relacionados
Congreso de EE.UU. declara la guerra a Rusia
por Manuel Yepe (Cuba)
11 años atrás 4 min lectura
Esperando el fin del mundo
por Pepe Escobar (París, Francia)
3 años atrás 11 min lectura
Los archivos de Pfizer
por Claudio Casula
3 años atrás 15 min lectura
Kurdos al poder: ¿Trump jugando ajedrez?
por Carlos Santa María (Colombia)
9 años atrás 4 min lectura
La inteligencia artificial es virtual, los humanos son de la tierra
por Mario Briones R. (Chile)
8 años atrás 9 min lectura
El desarraigo, uno de los mayores dramas que enfrentan los y las migrantes de hoy
por Wooldy Edson Louidor (Colombia)
10 años atrás 7 min lectura
Chile y el negocio de la guerra: Una tentación riesgosa e incoherente
por Félix Madariaga Leiva (Chile)
52 segundos atrás
25 de abril de 2026
Chile no necesita importar incertidumbre ni riesgos encubiertos bajo el discurso de la modernización tecnológica. Tampoco requiere involucrarse indirectamente en dinámicas de guerra a través de la adquisición de equipamiento o la firma de convenios con actores cuya prioridad actual no es el desarrollo civil, sino la supervivencia en un conflicto.
Israel tiene necesidades especiales que solo USA puede atender
por Gideon Levy (Israel)
9 horas atrás
24 de abril de 2026
Hay niños con necesidades especiales que son incapaces de valerse por sí mismos. Israel es así. Quítale su dependencia de USA, su niñera, y ocurrirá un desastre peor que los que ya se ha causado a sí mismo.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
4 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
4 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.