Damos por descontado que una real democracia no puede desarrollarse sin partidos políticos. Esta es una de las razones fundamentales por la cual nuestra democracia peruana resulta siempre tan endeble. Sin embargo, los partidos políticos como tal pueden ser también susceptibles de corrupción, lo cual no es nada nuevo. Cuando los intereses de ciertos grupos de poder logran manejar a los partidos políticos o, peor aún, a ciertos individuos en función de su conveniencia estamos hablando de un sistema democrático que obedece al dinero y ya no a la representación de los ciudadanos. Algo así acaba de ocurrir en Estados Unidos.
La semana pasada el alto Tribunal Supremo de los Estados Unidos decidió anular los topes máximos de las cantidades de dinero que los contribuyentes a título personal pueden asignar a candidatos y partidos políticos. ¿Qué quiere decir esto? Que ya no existe un límite monetario para aquellos que deseen, con sus recursos, financiar a determinadas figuras y/o determinados partidos políticos. Los defensores de esta decisión han señalado que las donaciones no pueden por sí mismas ser fuente de corrupción y que al eliminarse los topes, se contribuye a la “libertad de expresión” defendida en la primera enmienda de la Constitución de ese país. Pero este argumento resulta por demás débil y hasta falaz.
El panorama estadounidense en esta materia queda de la siguiente manera: La ley federal que fijaba en 123.200 dólares la cantidad máxima que podía donar un particular durante dos años a candidatos o partidos políticos, ha sido derogada. Ahora, esos máximos monetarios se han eliminado, sin embargo, se ha dejado intacto el monto de 2.600 dólares que puede recibir un candidato a un cargo federal por cada contribuyente particular. Con este nuevo contexto la pregunta es, ¿se modificará pronto también ese monto individual? Todo puede pasar. La puerta está abierta.
Sin embargo, no es la primera vez que una iniciativa de este tipo busca concretarse en Estados Unidos. El precedente de la misma ocurrió en el 2010 en que el tribunal eliminó también los límites de los fondos que las corporaciones y sindicatos podían aportar a las campañas electorales. Esta precedente, vuelto norma, ha sido, al igual que la reciente norma aprobada el jueves, fuertemente criticado por el propio presidente Barack Obama.
Si bien no podríamos oponernos a que quien sugiere que todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir con sus candidatos y/o partidos de preferencia, lo cierto es que dicho ideal dista de la realidad. La cruda realidad, tanto en Estados Unidos como en Perú, por ejemplo, es que aquellos que tienen mayores recursos tendrán la oportunidad de contribuir de manera más significativa con los candidatos que, seguramente, les permitan mantener e incrementar su dinero. De esta manera mientras más ricos, más posibilidades de colocar a sus representantes en un espacio de decisión política que debería ser elegida democráticamente por la voluntad de la ciudadanía y no por aquella ciudadanía de mayores recursos. Este escenario tiene un nombre: plutocracia.
Lamentablemente, este paso en Estados Unidos nos hace pensar también en la necesidad de regular el financiamiento de partidos. Nada mejor para el fortalecimiento de los mismos que el financiamiento transparente y público de las tiendas políticas que son, finalmente, quienes permiten el desarrollo del sistema democrático. Es cierto que una campaña política no puede ganarse sin recursos, imaginen el panorama cuando la ventaja de unos sobre otros, en términos de recursos, es altisonante. ¿Acaso los representantes que logren hacerse de un escaño en el parlamento son aquellos que le harán oposición a las normas de regulación que fiscalicen a sus patrocinadores? Imposible. Se trata pues, de la victoria del dinero, del poder de unos muy pocos y sus billeteras, y no de la elección popular. Estados Unidos ha dado, en realidad, un paso hacia atrás y nosotros vemos desde aquí cómo se instaura en el norte la democracia del dinero o, mejor dicho, la democracia S.A.
*Fuente: Otra Mirada
Artículos Relacionados
Crisis Siria: caliente, caliente pero soluble
por Luis Beaton (Prensa Latina)
14 años atrás 6 min lectura
Los cisnes de cuello negro agonizan en Valdivia
por Félix Población (España)
20 años atrás 3 min lectura
Tiempo de Navidad, renacimiento de la Vida y la Esperanza para todos
por Olga Larrazabal S. (Chile)
15 años atrás 15 min lectura
Reflexión de lo local a lo nacional
por Reinaldo Olivari Villanueva (Chile)
17 años atrás 2 min lectura
¿Es posible una vía de desarrollo no capitalista en Chile?: Alguna vez lo pensamos
por Jorge Leiva Cabanillas Ph.D (Chile)
9 años atrás 5 min lectura
Lo que nadie cuenta sobre Israel e Irán
por Teresa Aranguren y Alejandro López
1 min atrás
29 de marzo de 2026
En este primer episodio de #Cuéntanos, @GregoriMarugan analiza la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán de la mano de dos voces clave: Teresa Aranguren, periodista de guerra con décadas de experiencia sobre el terreno; y Alejandro López, director de Descifrando la Guerra.
John Mearsheimer: «Derrota estratégica de Estados Unidos»
por Glenn Diesen
12 horas atrás
28 de marzo de 2026
Los profesores John Mearsheimer y Glenn Diesen analizan la estrategia de Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump y explican por qué una guerra con Irán se convertiría en una catástrofe. Se abordan el fracaso del escenario de cambio de régimen, el riesgo de colapso económico debido al estrecho de Ormuz, el agotamiento de Israel, la presión de los partidarios de la escalada y la creciente brecha entre Estados Unidos y Europa.
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
3 días atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
6 días atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.