Restablecer el dialogo con Bolivia respecto a la salida al mar
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
Los chilenos somos unos malagradecidos con el rebelde Francisco Bilbao: sólo hace muy pocos años pudo ser enterrado en su patria. Bilbao, en el exilio, pensó un gran proyecto de unidad sudamericana.
Nada más absurdo que el secreto en política internacional: hace tiempo que la famosa “razón de Estado”, utilizada otrora por Eduardo Frei Ruiz-Tagle para salvar al hijo de Pinochet, es una institución obsoleta en política vecinal. Siempre, en una democracia, los temas que se relacionan con la soberanía deben ser discutidos por el Parlamento, la Prensa y la opinión pública, que es lo que llama Evo Morales “la diplomacia de los pueblos”, contraponiéndola a aquella de los tecnócratas.
La Guerra del Pacífico fue objeto de discusión parlamentaria y de prensa sin ningún temor a que los “enemigos” se enteraran de nuestra estrategia; si no hubiera sido por los ministros civiles Rafael Sotomayor y José Francisco Vergara, habríamos perdido la guerra en manos de los ineptos militares, que copiaban estrategias de franceses y prusianos; la guerra es muy seria para dejarla en manos de los militares, por consiguiente, se hace absolutamente necesario que el pueblo opine sobre nuestras relaciones con Bolivia.
Es un mito que los gobiernos chilenos se negaron a entregar mar a los bolivianos: Domingo Santa María era partidario de ceder Tacna y Arica a los doctores de Chuquisaca, aunque en el Tratado de Ancón se establecía que Chile poseía la soberanía de estas provincias por sólo diez años; los presidentes parlamentaristas Jorge Montt y Federico Errázuriz Echaurren siguieron ofreciendo a Bolivia Tacna y Arica, aunque estas no le pertenecieran; de no dar resultado esta oferta, Chile regalaría la Caleta Víctor, Camarones o Pisagua.
En la época republicana, durante el gobierno del presidente Salvador Allende y, posteriormente, durante la tiranía del ladronzuelo Daniel López, se buscaron sendas formas de solucionar el problema de aislamiento marítimo de Bolivia: en el encuentro de Charaña Chile ofreció, (1975), a Bolivia una franja al sur de la Línea de la Concordia –frontera con el Perú – que, naturalmente, fue rechazada por el gobierno del antiguo virreinato. Todos los intentos de reclamo multilateral, tanto por parte de Perú, como de Bolivia, fracasaron. En la Liga de las Naciones, predecesora de Naciones Unidas, Manuel Rivas Vicuña, (1920), y Agustín Edwards lograron que la reclamación de estos dos países – que comparaban a Tacna y Arica con Alsacia y Lorena – fuera rechazada por la Asamblea; lo mismo ocurrió en la Unión Panamericana y, posteriormente, en la OEA. La única solución a este problema es el encuentro trilateral: Chile, Perú y Bolivia; creo que hoy estamos en inmejorables condiciones pues, al parecer, no hay ningún veto por parte del Perú.
Me parece una majadería intentar dialogar si una de las partes, en este caso Chile, se niega a revisar el Tratado de 1904: es evidente que sin una salida soberana al mar para Bolivia, parece impensable dar por resuelto este conflicto secular. Nuestra política con los vecinos siempre ha sido la de dividir para reinar: ora somos amigos de los peruanos, ora, aliados estratégicos de los argentinos, ora con los bolivianos. Fue el famoso abrazo del Estrecho de Magallanes, entre el presidente Federico Errázuriz y el verdugo Roca, que no dejó cabecita negra en su tronco y que consagró la amistad chileno-argentina; en Perú, Piérola quería convertir a Bolivia en una especie de Polonia de América de América del Sur y repartir el territorio boliviano entre Chile y Perú. El Tratado de 1904 es una mezcla de renuncia territorial boliviana y compensaciones económicas chilenas: Chile paga la deuda externa boliviana, instala el ferrocarril Arica-La Paz y, además, cinco líneas de trenes en su país, y el uso de los puertos de Arica, Pisagua, Iquique y Antofagasta. El Tratado tenía, además, un protocolo llamado “confidencial”, por medio del cual Bolivia se comprometía a apoyar a Chile en el futuro plebiscito sobre la soberanía de las provincias de Tacna y Arica; era evidente que, de ganar Chile, una de ellas o ambas, iba a ser cedida al país del altiplano.
Hoy se abren muchas posibilidades, que no son sólo económicas, sino políticas, culturales y de integración. ¿Cómo no construir, en el norte de Chile, una zona de encuentro entre los tres países? Es evidente que nos podemos complementar económicamente y el precio de un puerto o caleta no vale las enormes ventajas de la apertura económica con Bolivia. Lugares sobran, fórmulas también: comodato, fideicomiso, administración mutua, y tantas otras; por lo demás, una integración levantaría al postergado Norte chileno. Ojalá la presidenta esta vez se libere de tanto diplomático trasnochado, que no hace más que repetir políticas de probados fracasos y de enemistades permanentes.
Si existiera un verdadero nacionalismo, debiéramos defender nuestro territorio explotado por las transnacionales australianas, canadienses y norteamericanas, que están agotando nuestra riqueza del cobre y que construyen verdaderas fortalezas en nuestro país. Al menos, Evo Morales tuvo el valor, como Salvador Allende, de recuperar sus riquezas naturales y vender sus productos en servicio de su pueblo. Espero que la presidenta Bachelet aproveche esta oportunidad para solucionar, amistosamente, los conflictos con nuestros hermanos bolivianos: ambos pueblos tienen mucho que ganar.
15.03.2014
Artículos Relacionados
Aristócratas de sangre cobriza
por Ozren Agnic Krstulovic (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
La casa para el general equivalía a 2.900 sueldos mínimos
por José Miguel Carrera (Chile)
16 años atrás 5 min lectura
Cambalache neoliberal: cualquiera puede ser político
por Alfredo Armando Repetto Saieg (Chile)
12 años atrás 3 min lectura
Una percepción alternativa sobre Celco
por Alejandro Buschmann (Chile)
21 años atrás 3 min lectura
Nixon: «¡Saquen a esos malditos indios fuera de ahí!»
por Pedro Cayuqueo (Chile)
18 años atrás 13 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Vuelo 455 de Cubana de Aviación: 73 muertos y luego de 50 años del crimen ni una sola condena
por piensaChile
1 hora atrás
06 de octubre de 2026
Vuelo 455 de Cubana de Aviación: reconstrucción completa del atentado del 6 de octubre de 1976 en Barbados, minuto a minuto. Qué pasó en los once minutos que el DC-8 estuvo en el aire, quiénes pusieron las dos bombas y por qué medio siglo después no hay ni una sola condena por las 73 víctimas.
Brasil: los satélites de Elon Musk transmitiendo los resultados de los votos en regiones y el abismo de la barbarie
por piensaChile
17 horas atrás
06 de octubre de 2026
Señores, la primera vuelta de las elecciones de 2026 acaba de demostrar que la situación es grave. No estamos debatiendo únicamente quién es un ladrón y quién no. Estamos debatiendo si seguimos viviendo en una democracia o si caemos en el abismo, en la barbarie.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
2 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.
Salud Mental Liberadora / Invitación a un encuentro de los miembros de habla hispana
por Hogar para la Salud Mental Liberadora (Palestina / Chile)
2 días atrás
05 de octubre de 2026
Os damos una cálida bienvenida al Hogar. Os escribimos para invitaros a un encuentro de los miembros de habla hispana.
Me gustaría ver una américa unida pero si es así como dicen ustedes, por que Bolivia, no le devuelve parte del Chaco al Paraguay, lo mismo que argentina y Brasil?????, por que no se le reclama a Bolivia por el ataque despiadado al paraguay….????