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«No le daría colados a una guagua hasta que demuestren de verdad que ya no tienen pesticidas» 

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Hay plaguicidas en los colados de guaguas: así lo denunció a
comienzos de año La Liga
de Consumidores. Y para la doctora Cecilia Castillo, asesora de ese organismo,
las pruebas son tan consistentes que ella, en su calidad de pediatra, no
compraría colados hasta que se haga un estudio de largo plazo que demuestre que
la situación ha cambiado. El ISP ha desmentido la validez del estudio,
cuestionando tangencialmente la calidad del laboratorio que hizo los análisis.
Aquí la doctora valida la investigación y cuenta lo que cuesta en Chile conocer
la calidad de lo que comemos, pues tras muchas cosas que usted se echa a la
boca hay intereses corporativos muy importantes.

*Vea
aquí la respuesta del laboratorio Andes Control al cuestionamiento del ISP

 

Cecilia Castillo lleva tiempo trabajando con la Liga de Consumidores,
buscando determinar si los alimentos que se venden a diario son sanos. La
doctora asesoró, por ejemplo, una investigación del programa Contacto de Canal
13, que arrojó impresionantes resultados sobre los contaminantes presentes en
las frutas y hortalizas (ver recuadro al final de este artículo). El peor de
los casos detectados esa vez fue el de las lechugas, pues todas las muestras
analizadas estaban tan contaminadas con pesticidas que ninguna habría entrado
al mercado europeo.

A cualquiera que coma y beba en Chile los hallazgos de la
doctora y de la organización en la que participa, debieran interesarle. Pero
ella se ha encontrado con tantas trabas como si autoridades, científicos o
funcionarios de empresas productoras merendaran en otra parte.

Cuando su organización denunció la presencia de pesticidas
en colados de las marcas Nestlé y Gerber, la autoridad salió a desmentirla de
inmediato. "Y lo hicieron antes de tener ningún antecedente en la mano",
reclama Omar Pérez, secretario ejecutivo de La Liga Ciudadana.
"La subsecretaria de Salud, Liliana Jadue, habló el 29 de diciembre, lo mismo
que la directora del Instituto de Salud Pública (ISP). Pero los resultados del
ISP recién fueron entregados el 4 de enero", explica Pérez. A su organización
le parece que se actuó para proteger los intereses de la empresa y no la salud
de las guaguas.

Aquí la doctora Castillo ahonda en el tema de los colados.
Sin embargo, en el relato de lo que pasó en este caso, acusa algo más: hay una
agricultura limpia, de alto estándar, que se exporta; y otra contaminada, que
se destina al consumo interno. Los que comemos de esta última no tenemos
protección de nadie.

¿Cómo surge la idea
de analizar los colados de bebés? ¿Tenían alguna denuncia?

-Después del reportaje de Contacto, postulamos a un fondo
del Sernac para analizar productos terminados. A la Liga de Consumidores de la
cual soy asesora, le interesaban este tipo de productos porque en Chile no hay
estudios sobre ellos. Fuimos al laboratorio Andes Control y les preguntamos si
aceptaban procesar las muestras sobre productos terminados.

-El ISP criticó el
estudio de ustedes. Dijo que "lamenta que se hagan denuncias con fundamentos
precarios". ¿Andes Control es un buen laboratorio? (Ver
reporte del ISP
)

-Nosotros elegimos uno de los mejores laboratorios
disponibles en Chile. Ellos forman parte de la columna vertebral de la
exportación chilena y sus resultados son válidos en Europa. Por lo tanto, los
resultados que obtuvimos no son precarios, son un aviso y la autoridad debiera
haberlo tomado como una oportunidad para trabajar este tema y no como un
obstáculo.

-¿Qué les dijo el
laboratorio en ese momento?

-Que nos recibían 20 muestras. Cuando las llevamos y vieron
lo que era, nos dijeron que sólo nos podían hacer 10. Después nos dijeron que
mejor nos entregaban un resultado global.

-¿Cómo es eso?
-No querían entregarnos un resultado muestra por muestra sino
por tipo de alimento. Por ejemplo, nosotros habíamos llevado varias muestras de
frutilla y lo que querían hacer era una mezcla de los resultados de frutilla.
"Juntamos varios productos y les damos los resultados", nos dijeron. Yo les
contesté que no, porque nos interesaba saber qué productos tenían problemas y
cuáles no. Al final mandamos a analizar 10 productos, la mayoría colados, dos
jugos de naranja y una sopa de adulto mayor que entrega el Ministerio de Salud
(Ver
resultado estudio Liga de Consumidores
). En el laboratorio nos seguían
insistiendo: "pero nosotros te hacemos un mix con los productos y te pasamos
los resultados". Además empezaron a demorarse más de lo convenido y tuve que
llamar para decirles que tenía que entregar el informe. Pero lo más increíble
fue que después me llamó el jefe del Laboratorio y me preguntó en dos
oportunidades qué íbamos a hacer con los resultados ¡Insólito! Es como si
compraras pan y antes de pasártelo el panadero te preguntara, ¡¿y para qué lo
va a usar, ah?! Si nosotros compramos un servicio, lo que hacemos con los
resultados es decisión nuestra. Al final me entregaron los resultados. Se
habían comprometido a hacerlo en 5 días y demoraron 15.

-¿Que confianza le
dan los laboratorios chilenos hoy?

-Hay serios problemas en ese aspecto, porque tanto los
laboratorios privados como los de las universidades, trabajan para las
empresas. Y encontrar residuos en algunos productos puede generar situaciones
complicadas para ellos. Nosotros tuvimos un problema hace unos años con el
laboratorio de veterinaria de la
Universidad de Chile.

LO QUE MOSTRÓ EL
ESTUDIO
-En esencia, ¿que
encontró el estudio en los colados?

-Lo principal es que se detectó en los colados de la marca
Nestlé, concentraciones de un pesticida llamado Iprodione. En Chile no hay una
norma que fije la máxima concentración de esos elementos, pero la cantidad
encontrada es muy superior a lo que acepta la norma europea. Eso quiere decir
que esos colados no se les podrían dar a niños europeos.

-El ISP ha dicho que
el Iprodione no es nocivo, que es un pesticida de baja toxicidad.

-Los pesticidas tienen distintas formas de clasificación,
porque no es lo mismo exponerse a un pesticida en forma aguda, como les ocurre
a las temporeras, que ingerirlo en pequeñas cantidades durante largo tiempo,
que es el caso de las guaguas que comen colados. Lo que interesa aquí es el
riesgo crónico y en ese aspecto, la Unión Europea (UE) lo clasifica como
carcinogénico categoría 3 y disruptor endocrino seriamente dañino para la salud
de las personas.

-El ISP en la
práctica ha llamado a las familias a consumir estos productos. ¿Qué le parece
eso?

-Lo que le correspondería al ISP sería hacer un muestreo
extensivo. La autoridad debería pronunciarse solo después de tener la
posibilidad de analizar distintos lotes en distintos meses.

-Usted es pediatra
¿Recomienda a los padres seguir comprando colados para sus hijos?

-No. Hasta que en monitoreos sucesivos me demuestren que el
problema está controlado, no. Yo no tengo una guerra con los colados, pero es
necesario que mejoren.

-Nestlé y el ISP han
dicho que los productos están dentro de la norma.

-La norma en Chile dice que debe tener lo menos posible, no
establece un límite, entonces la empresa cumple porque no hay norma.

-¿Qué puede hacer una
empresa si la fruta con la que trabaja está contaminada?

-Eso es lo que dice el gerente de Nestlé: que el problema
está en que Chile tiene procesos productivos que no son acordes con los de
Europa, por lo tanto ellos no pueden tener niveles tan bajos de pesticidas.
Pero se está olvidando que Chile exporta su fruta a Europa y también a Japón, y
puede cumplir sus estrictas normas sanitarias. Aquí lo que ocurre es que hay
una agricultura para la exportación con normas súper estrictas y una
agricultura para Chile, que no cumple las normas.

-A qué otros
productos le pondría hoy atención.

-Habría que analizar las frutas congeladas, yo creo que ahí
también se encontrarían residuos. Porque al procesar los alimentos se pierden
residuos, entonces si en los colados de durazno encontramos esos contaminantes,
en la fruta fresca estos índices deben ser muy altos.

-¿Recomienda no comer
duraznos?

-Mire, el tema de los residuos de pesticida hay que tomarlo
como problema de salud pública y no esconder que tenemos graves problemas de
residuos; que falta control; que el monitoreo que hace la autoridad es
insuficiente y lo único que podemos hacer es llamar a lavar bien la fruta y
pelarla. Con eso disminuye la carga importante de pesticida, aunque no toda.
Mientras no se tome esto como una política global de salud pública, no
tendremos la seguridad de que los residuos no son altos.

-¿Qué le parece la
actuación de la autoridad en este tema?

-Lo peor, para mi, es la desinformación de las autoridades
en aspectos técnicos que no son interpretables. No sabían nada del tema, NADA.
Por otra parte, creo que la autoridad sanitaria recibió presiones de Nestlé. En
el fondo acá todo estuvo hecho para proteger a la empresa.

-¿Por qué dice eso?
-Es que la autoridad sanitaria tuvo una actuación
inexplicable. Por ejemplo la directora del ISP María Teresa Valenzuela, a quien
conozco y aprecio mucho, dijo sobre nuestro estudio: "bueno, habría que ver si
las muestras podrían haber estado abiertas". Eso significa que nosotros
tendríamos la capacidad de abrir y ponerles 0,08 de Ipidrione, ¿A ver? ¡Alooo!
Esa respuesta para alguien responsable de salud pública es algo insólito.
Tendría que tener una capacidad tecnológica increíble para meterle a cada
muestra 0.08 de Ipidrone. Yo creo que de verdad ellas tenían una presión tan
grande que de repente dijeron barbaridades que en el momento pasaron coladas.
No teníamos plata para hacer más de 10 muestras, ¿¡de dónde íbamos a sacar
plata para montar un laboratorio que les pusiera 0.08 de Ipidrone!? Por otra
parte me queda claro que no existe una voluntad como país para avanzar en el tema
de pesticidas en alimentos de consumo nacional; y que existe una gran brecha
entre los alimentos que consumimos y lo que va a exportación. Si lo que va a
exportación cumple las normas internacionales, no veo porque no podemos hacer
un esfuerzo para cumplir las normas a nivel nacional.

COMER VERDURA NO
SIEMPRE ES SANO

Según el programa CONTACTO de canal 13, emitido el martes 1
de junio 2010, en Chile se están consumiendo hortalizas contaminadas con
plaguicidas que causan efectos muy graves a la salud de la población.
Constataron incluso el uso de plaguicidas que han sido prohibidos en la Unión Europea o que
están clasificados como extremadamente tóxicos o sumamente peligrosos por la Organización Mundial
de la Salud
(OMS).

El programa recogió 36 muestras de espinacas, lechugas,
tomates y pimentones, de los siguientes proveedores: Agrícola Gómez Ltda./
Hernán Gómez, Punto Azul y Dole. Fueron adquiridas en la Vega Central y en los
supermercados Jumbo y Líder.

El resultado fue lapidario: lechugas, tomates, pimentones y
espinacas, revelaron en un 20% incumplimiento de la norma chilena sobre Límite
Máximo de Residuos de Plaguicidas Permitidos (LMR).

Quedó al descubierto también que la normativa nacional es
menos preventiva que la de países desarrollados a los que Chile exporta. Por lo
tanto, si se usara la norma europea, un 44% no podría ser consumida. Un 61% de
muestras no cumplía con las normas vigentes en Estados Unidos.

En el caso de las lechugas, el 67% de las muestras
analizadas presentaba concentraciones de plaguicidas que sobrepasaban la norma
chilena. Por supuesto, ninguna de esas lechugas habría entrado al mercado
europeo, porque el 100 % sobrepasaba la norma de la UE.

Aunque en tomates y pimentones se cumplió con la norma
chilena, en tomates, el 11% no podría haber sido consumido por europeos y el
67% no habría entrado a Estados Unidos.

En el caso de los pimentones, un 44% sobrepasa el Límite
Máximo de Residuos de Plaguicidas Permitidos de la Unión Europea; y un
67% sobrepasa la norma de Estados Unidos.

Fuente: Rap-Chile.com

Fuente: CIPER
Chile

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