De Sudáfrica a la resistencia hondureña… El otro mundial
por Sergio Ferrari (Suiza)
16 años atrás 5 min lectura
La euforia futbolística estalla. En apenas algunas horas, a partir de
este viernes 11 de junio y durante exactamente un mes – hasta la
esperada final del 11 de julio- el planeta se mimetizará en un gran
balón.
El mundial de fútbol ocupará entonces el epicentro mediático
internacional. Nada, o muy poco, se escapará a la fiebre deportiva
estimulada por enormes intereses económicos. Derechos de televisión
varias veces millonarios; ganancias extraterrestres para las firmas
auspiciantes; premios indecentes para los triunfadores… Excitación –
comprensible- de la mano de beneficios económicos –inimaginables- en el
mayor carnaval planetario jamás vivido hasta ahora. Con el escenario
particular de un país de África. Continente que por primera vez en la
historia acogerá al Mundial de la FIFA (Federación Internacional del
Fútbol)
El apartheid social
Organizaciones sociales sudafricanas aumentaron en las últimas horas el
tono de la denuncia. Acusan a las autoridades municipales del *Cap* y de
otras ciudades del país de expulsar a miles de “sin techo” hacia zonas
periféricas alejadas de la vista de los visitantes.
Derrotado heroicamente el apartheid en 1994, sin embargo el impacto
colonial no ha sido superado radicalmente en estos tres lustros de la
nueva Sudáfrica, principal potencia económica del continente.
Si bien desde 1995 el ingreso mensual medio de la mayoritaria población
de color aumentó en un 37 %, en igual período el de la población blanca
superó el 83%. África del Sur es una de las diez naciones del mundo con
mayor desigualdad interna.
El 20 % de las familias más ricas concentran el 62 % de los ingresos a
nivel nacional, mientras que el 40 % más pobre de la población total
araña apenas el 10 %.
El desempleo explota junto con la desesperación. Oficialmente, el 24.3%
de la población en edad productiva no tiene trabajo. Cifra que en
realidad oscila en el 40%. Uno de cada dos jóvenes esta excluido del
proceso productivo. Tasa que aumenta sensiblemente entre los jóvenes
negros: 70% de ellos no tiene acceso al trabajo al concluir la escuela.
Cuatro de cada diez sudafricanos viven con menos de 2 dólares diarios –
frontera del concepto de la pobreza según las Naciones Unidas-. Desde
1990 a la actualidad la esperanza de vida media descendió de 62 a 51
años.
¡Fuera de juego!: tarjeta amarilla a la FIFA
Más de 13 mil suizos sostuvieron con su firma la campaña lanzada en
abril pasado contra la FIFA y en solidaridad con los sectores más
excluidos de la población sudafricana.
Iniciativa promovida por la “Ayuda Obrera Suiza” (AOS), que dio así
continuidad a la Campaña Internacional a favor del “Trabajo Digno”
lanzada por las principales centrales sindicales mundiales en el marco
del Foro Social Mundial de Nairobi, Kenya, en enero del 2007. Ya
entonces se anticipaban los potenciales estragos sociales que llegarían
de la mano del mundial 2010.
Esa organización de solidaridad helvética acusa a la Federación con sede
en Zürich de pasividad o falta de compromiso activo en tres áreas
sensitivas.
No presionar a los países organizadores de competencias (en este caso
África del Sur) para que sus empresas y auspiciantes respeten las normas
mínimas de trabajo digno y consulten a los sindicatos.
No denunciar la violación de derechos humanos, en particular las
expulsiones de los “sin techo”. Y en tercer lugar, no respetar a fondo
la libertad de prensa.
Organizaciones del sector denuncian las restricciones impuestas para el
trabajo informativo y las condiciones para la acreditación de sus
miembros. En particular, el inciso que estipulaba que la actividad
periodística “no debe atacar la reputación de la FIFA”. Esa fuerte
reacción llevó a la Federación a relativizar ese punto.
La presión internacional y la movilización social interna produjeron
frutos parciales. El caso de los obreros que construyeron los estadios
fue significativo. Lograron pasar de los 2500 *Rands* por mes a 3000
*Rands* (en torno a los 460 dólares estadounidenses). Sin embargo
todavía menor a los 700 dólares exigidos como salario mínimo – vital por
parte de los sindicatos sudafricanos.
Flagelos sociales contra la niñez
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) convocó el jueves 10 de
junio a su campaña “Ir derecho hacia el arco” para eliminar las peores
formas de trabajo infantil hasta 2016.
Al tiempo que crece la excitación planetaria por el Campeonato Mundial
de fútbol, señala la OIT, “215 millones de niños en todo el mundo deben
trabajar para sobrevivir. Para ellos, la educación y el juego son un
lujo”, sentencia.
Y es al organismo internacional de convocar, en este caso en
colaboración con la FIFA, a la jornada “Tarjeta roja al trabajo
infantil” a realizarse en 60 naciones, el mismo viernes de la apertura
del Mundial.
En paralelo la Organización de Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF), aprovecha del telón de fondo de la competencia futbolística
para lanzar un alerta sobre el riesgo de abusos sexuales potenciales
contra niños y niñas durante esa competencia que reunirá a casi 3
millones de espectadores locales.
La resistencia hondureña
La cara oculta del “otro mundial” saldrá a la luz en actividades
creativas de protesta y denuncia en los más diversos rincones del
planeta.
Honduras – que hace parte del mismo grupo junto con España, Chile y
Suiza- sufrió en junio del año pasado un Golpe de Estado. La actual
“normalización” democrática encabezada por Porfirio Lobo es fuertemente
criticada en Latinoamérica y por sectores solidarios europeos. La
represión continúa y se agudiza contra el Frente de Resistencia y su
militancia.
Asociaciones de solidaridad y de residentes latinoamericano en Suiza,
por ejemplo, decidieron darle una imagen a la resistencia. Durante la
transmisión televisiva de los partidos en que juegue Honduras,
militantes solidarios distribuirán en locales públicos figuritas tipo
“Panini” pero en este caso con las fotos de algunas de las víctimas de
la resistencia.
10/06/2010
– Sergio Ferrari, desde Suiza
* Fuente: Agencia Latinoamericana de Información
Artículos Relacionados
Rusia como pantalla de humo. Cinismo en torno a Siria
por Vijay Prashad (CounterPunch)
14 años atrás 9 min lectura
Venezuela: El Problema de la corrupción y el Poder Popular
por Latina
19 años atrás 4 min lectura
La doctrina del shock: una contrahistoria del neoliberalismo
por Benedetto Vecchi (Italia)
16 años atrás 10 min lectura
«Allende caso cerrado», el video exhibido por la TV española
por
15 años atrás 1 min lectura
Ecuador: Los cambios no los hace una persona sino una sociedad en conjunto
por Yásser Gómez (Revista Mariátegui, desde Quito)
15 años atrás 11 min lectura
Las democracias también mueren democráticamente
por Redacción de Atrio
7 años atrás 8 min lectura
Winfried Hempel, denunciante de Schäfer: Tasación de excolonia Dignidad “no calza por ningún lado”
por Viviana Candia (Chile)
2 mins atrás
01 de abril de 2026
Colonia Dignidad es un problema no resuelto, porque nadie toma el toro por las astas. Si se sigue por ese camino, el asunto se judicializará por los próximos 15 años. La vía correcta seria una ley de reparación, que puede incluir que el monto sea pagado directamente a las víctimas.
«Me estremezco de indignación cuando veo que dicen «Irán no es Venezuela», «Cuba no es Venezuela»»
por José Sant Roz (Venezuela)
14 horas atrás
31 de marzo de 2026
¡Me avergüenzo de ser venezolano! ¡Me avergüenzo de eso: ser hijo de Bolívar! Me estremezco de indignación cuando veo que dicen «Irán no es Venezuela», «Cuba no es Venezuela». ¿Y qué coño somos entonces nosotros, una banda de hijos de puta? ¿Seremos acaso, una partida de cobardes, de vendidos y habladores de sandeces? ¡De traidores!
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
6 días atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
1 semana atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.